Category Archives: Física

Las habilidades de equilibrio de mi pequeña

Además de la motricidad gruesa, la habilidad del equilibrio es esencial para la vida. La usamos cada vez que mantenemos una postura o posición controlada: levantándonos, saltando sobre un pie, andando en bicicleta, caminando o simplemente sentándonos sin irnos de lado. Los niños necesitan del equilibrio para cosas que van mucho más allá de acciones físicas. Una mayor movilidad y estabilidad corporal significan que los niños de entre 2 y 4 años pueden comenzar a jugar más juegos imaginativos en solitario o con compañeros, divertirse estando sentados y dibujando o coloreando, y ejercer su independencia vistiéndose solos o usando un tenedor para comer de forma autónoma.

Según la Academia Americana de Pediatría, alrededor de los 36 meses de edad, muchos niños ya pueden sentarse solos en una silla pequeña, agacharse sin perder el equilibrio, subir las escaleras del área de juegos y hasta dar cuatro o cinco pasos sobre las puntas de los pies sin ayuda. Después, cuando se acerque a los 4 años, tu hija tendrá el equilibrio suficiente para pararse fácilmente en un solo pie por más de dos segundos. Continue reading

La relación entre la postura de mi hijo y sus habilidades manuales

Entre los 3 y 4 años, tu pequeño dominará muchas posturas y controlará su motricidad gruesa. Ahora será capaz de mantener una postura estable cuando esté sentado o parado y hasta se aventurará a caminar, correr o saltar. Según la Academia Americana de Pediatría, a partir de los 36 meses de edad los niños desarrollan el control muscular y las habilidades cognitivas necesarias para trabajar habilidades motrices finas más complejas como los movimientos precisos con la mano. Uno pensaría que estas son dos habilidades completamente independientes: una trabaja la motricidad o control del torso, y otra regula las acciones de la mano (como el agarre de pinza, el recoger objetos o el ser capaz de sostener un lápiz de forma ergonómica). Sin embargo, ¡la postura y las habilidades con las manos están muy relacionadas!

Si observas a tu hijo cuando realiza tareas manuales precisas, verás que necesita estar sentado o parado derecho para poder dibujar, escribir o jugar sobre una superficie plana. Esta es la forma más fácil de observar la conexión que existe entre la postura y los movimientos de la mano. En 2014, un equipo de psicólogos de la Universidad de Leeds en el Reino Unido publicó un artículo en la revista Experimental Brain Research (Investigación experimental sobre el cerebro) en el que estudiaban esta relación. Observaron la estabilidad y las habilidades manuales de niños de preescolar y encontraron que estos dos aspectos están fuertemente asociados. El artículo establece que a partir de los 3 años, independientemente de la edad, la postura del niño consiste en hasta el 10% de las acciones necesarias para realizar actividades manuales.

Aunque para medir el desarrollo de los niños observamos habilidades específicas en cierta área del desarrollo, estos descubrimientos demuestran que, de hecho, ¡muchas habilidades están interconectadas y que estimular una en particular beneficiará a muchas otras! Así que, la próxima vez que trabajes algo con tu hijo y lo estimules a desarrollar alguna habilidad, recuerda que tus esfuerzos ayudan a muchas otras áreas simultáneamente.

La coordinación de mano como precursora a la escritura

La coordinación manual es la habilidad de controlar los movimientos de la mano y de los dedos, y de integrar esta motricidad con la capacidad visual y de otros sentidos para realizar tareas como moldear objetos, abrir y cerrar frascos, construir estructuras, recoger objetos pequeños mientras se sostienen otros, etc. En relación a eso, la escritura se refiere a la compleja habilidad de usar el leguaje a través de la postura corporal, el agarre de un lápiz y la formación de letras, y necesita de diferentes sistemas y habilidades tanto cognitivas como físicas. Aunque, según el Centro de Desarrollo Infantil, esta habilidad se suele adquirir a los 6 años, la escritura requiere del dominio de una serie de habilidades previas como reconocer la forma de las letras, tener destreza de dedos, entender la progresión de izquierda a derecha y de arriba abajo, y tener buena atención, concentración y memoria. Muchas de estas habilidades se desarrollan entre los 36 y 48 meses de edad.

Tu pequeño se ha estado preparando para escribir desde que nació. Primero, tu recién nacido interactuó contigo a través del reflejo de prensión, algo que durante los primeros dos años se convirtió en un agarre de pinza. Entre los 3 y 4 años desarrollará un agarre adecuado y suficientemente fuerte como para sostener herramientas de escritura. Continue reading

El desarrollo de la destreza de dedos de tu hija

Según la Academia Americana de Pediatría, entre los 2 y los 4 años de edad, los niños desarrollan una nueva y compleja serie de movimientos con las manos y posiciones con los dedos. A esa edad son capaces de mover cada dedo independientemente y de agarrar las cosas con más fuerza. Esto se debe a que, alrededor de los 3 años, desarrollan tanto el control muscular como la atención y concentración necesarias para hacer movimientos precisos con la mano y los dedos. Cuando tu hija combine eso con su mayor conciencia espacial y control sobre su postura, observarás cómo desarrolla una nueva habilidad: la destreza de sus dedos. Tu pequeña ahora podrá darle la vuelta a la página de un libro, hacer manualidades como pegar cosas sobre una hoja de papel, usar plastilina para hacer figuras y formas, o hasta insertar objetos en hoyos relativamente pequeños.

La mayor sensibilidad hacia la colocación de objetos y las relaciones e interacciones que existen entre ellos, así como un mayor control de sus movimientos corporales, tendrán implicaciones importantes e interesantes para la autonomía de tu hija. Por ejemplo, además de interesarse más en el dibujo y en colorear, descubrirás que tu pequeña se desabrocha la ropa, abre y cierra cierres grandes, usa su tenedor para comer sola (con algunos accidentes ocasionales) y de pronto experimenta con las posibilidades y la creación de cosas con plastilina, papel, tijeras para niños, cartón, bloques o agua. Continue reading

¿Cómo se desarrolla el equilibrio?

El equilibrio es la capacidad de mantener una posición física controlada durante momentos de reposo o actividades dinámicas. Si bien esta habilidad necesita de hitos del desarrollo que se adquieren desde el nacimiento hasta los cinco años, muchos niños dominan las habilidades de equilibrio antes de entrar a preescolar. ¡Mantener el equilibrio no es nada fácil! La Academia Americana de Pediatría establece que este requiere de la combinación e integración de tres sistemas corporales diferentes. En este artículo te explicaremos brevemente cada uno de ellos y cómo contribuyen al desarrollo del equilibrio de tu hijo.

  • Todos nacemos con un sistema vestibular que es la base y bosquejo de las habilidades de equilibrio. Es un sistema muy complejo formado por órganos diminutos localizados dentro del oído. Es por eso que cuando te da una infección de oído o laberintitis sufres de mareos y de pérdida del equilibrio.
  • La vista es muy útil para desarrollar el equilibrio porque, durante la infancia temprana, tu hijo comienza a aventurarse y a explorar el mundo sobre sus dos pies.
  • El sistema propioceptivo se refiere a la capacidad de nuestro cerebro de sentir cómo y dónde estamos posicionados en un espacio, tanto como un todo como cada parte de nuestro cuerpo. Por eso, cuando cierras los ojos, sabes exactamente dónde están tus pies. Se basa en el tacto, la memoria y la percepción, depende de los músculos y articulaciones, y tarda más en madurar que los primeros dos sistemas.

Las actividades que ayuden a desarrollar los sentidos y que fortalezcan los músculos también contribuirán al desarrollo del equilibrio. Algunas ideas para ejercitarlo son: lanzar y atrapar una pelota, subir las escaleras de un tobogán y bajar deslizándose, caminar en cuatro patas como los animales, saltar, etc. También puedes mejorar la coordinación motriz y visual dibujando o haciendo manualidades con tu hijo.

Habilidades motrices: ¡Desarróllalas haciendo ejercicio!

Los niños pequeños son muy activos, ¿no? Siempre están llenos de energía, corren de un lado a otro y se tropiezan con todo en la casa. Uno creería que a esta edad los niños realizan suficiente actividad física durante el día, pero ¿esto sigue siendo cierto en el siglo XXI?

En 2008, la Dra. Harriet Williams lideró un grupo de investigación de la Universidad de Carolina del Sur y estudió la relación entre el desarrollo motriz de los niños y la actividad física. Descubrieron que, de hecho, los niños de 2 a 5 años pasan la mayor parte del tiempo realizando actividades sedentarias y que dedican menos del 5% del día a alguna actividad física moderada o vigorosa. Algunos estudios sugieren que conforme el niño crece hace más ejercicio, pero la publicación de la Dra. Williams establece que los niños físicamente más activos tienen habilidades motrices más desarrolladas que aquellos que no hacen suficiente ejercicio. En su investigación, se midieron dos habilidades motrices gruesas, la habilidad locomotora y el control de objetos, para ver si existía una relación entre estas y el tiempo y la intensidad del ejercicio realizado bajo la guía de un adulto. El control de objetos se refiere a la habilidad de coordinar diferentes músculos para realizar una acción como patear una pelota con buena puntería o lanzar con precisión y atrapar un objeto. Por otro lado, las habilidades locomotoras son las que mueven un grupo de músculos para realizar un movimiento continuado en el espacio como correr, saltar o caminar. ¡El estudio estableció una relación directa entre la motricidad y la actividad física! Continue reading

Todo está relacionado: El vínculo entre la interacción social y caminar

Cuando hablamos de cualquier aspecto de la experiencia humana tendemos a organizarla en áreas y en partes específicas dependiendo de sus características. Esto es muy común en la psicología del desarrollo, pero el hecho de dividir el desarrollo de la infancia temprana en áreas y habilidades no significa que estas no estén entrelazadas, conectadas o que dependan unas de otras.

Algunas conexiones entre las habilidades del desarrollo son bastante obvias, como la relación que existe entre la capacidad de hablar y de comunicar deseos y necesidades con la inteligencia emocional. Después de todo, la vida es más sencilla cuando podemos expresarnos e interactuar con los demás. Sin embargo, hay otras asociaciones que pueden sorprendernos, como el vincular las habilidades motrices con aspectos del desarrollo cognitivo y social de los niños. Continue reading

Preparación para garabatear, dibujar y escribir en niños de pequeños

La preparación para escribir se refiere a las habilidades previas a la escritura que los niños deben desarrollar para aprender a escribir. Como puedes imaginar, muchas de ellas se relacionan con la capacidad de nuestra mano de hacer lo que le pedimos, algo que llamamos «habilidades motrices gruesas». Por otro lado, las «habilidades motrices finas» son aquellas que nos permiten sostener correctamente los instrumentos para escribir y utilizar una fuerza y velocidad adecuadas para hacer una marca sobre papel. Por eso es tan importante que los niños tengan muchas experiencias positivas utilizando papel y colores y que desarrollen estas habilidades de pre-escritura antes de entrar a la escuela. Escribir es un proceso muy complejo que requiere la coordinación simultánea de muchos procesos: manejar e interpretar información sensorial, planear y secuenciarla, y responder con los movimientos apropiados.

Algunas de las habilidades necesarias para dominar la escritura son:

  • Una adecuada coordinación ojo-mano
  • Capacidad para sostener un lápiz en la posición de escritura
  • Atención y memoria para reconocer las letras del alfabeto
  • Trazo de líneas y figuras básicas, es decir, que el niño sea capaz de dibujar líneas verticales y horizontales, así como círculos y otras figuras geométricas

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¿Actividad física para niños pequeños? ¿Cómo, cuánto y por qué?

Te preguntarás por qué sacamos el tema de la actividad física en niños tan pequeños. Según la Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés), muchos menores de 5 años no cumplen con la actividad física mínima recomendada de 60 minutos diarios. Sus investigaciones establecen que los niños de entre 2 y 5 años deben ejercitarse por al menos 120 minutos cada día. La AAP reportó que muchos padres no dedican un tiempo específico diario a la actividad física porque creen que sus hijos ya hacen ejercicio por sí mismos cuando están muy activos y andan de arriba a abajo explorando, comiendo o jugando.

Sabemos que realizar una actividad física es algo bueno y necesario para el correcto desarrollo de los niños. A los dos años, estos trabajan la motricidad gruesa, el equilibrio, la coordinación de piernas y brazos, y la sincronización visual y espacial jugando activamente dentro o fuera de la casa, con sus padres u otros niños. Además, los beneficios del ejercicio van mucho más allá del desarrollo físico y motriz. Investigadores de la Universidad de Montreal (2008) descubrieron que el ejercicio a temprana edad ayuda al desarrollo cognitivo de etapas posteriores: regula las emociones, desarrolla el sentido de maestría, mejora la conciencia emocional, las habilidades de negociación y la inteligencia espacial. Continue reading

La relación entre la actividad física y el desarrollo óseo y muscular de un niño

Sabemos que practicar una actividad física regularmente es muy importante y que, literalmente, nunca es demasiado pronto para empezar. De hecho, es muy importante que los niños se ejerciten porque esto fortalece los huesos durante el crecimiento. Las investigaciones sobre los beneficios de la actividad física siempre reportan que esta se relaciona con la fuerza ósea y muscular, pero también predice huesos saludables a lo largo de la vida. Asimismo, se sabe que la actividad física tiene beneficios inmediatos en el desarrollo infantil como, por ejemplo, el distintivo componente social que existe en los juegos más rudos y de contacto.

Los huesos y músculos de tu hija son el armazón para su crecimiento. El esqueleto aumenta su densidad y tamaño durante las primeras dos décadas de vida. Según los Institutos Nacionales de Salud, hasta un 90% de la masa ósea se adquiere durante la adolescencia. Qué tan fuertes serán los huesos de una persona dependerá de la suma de muchos factores ambientales, genéticos y de conducta. Las dos cosas más importantes que puedes hacer para mantener huesos sanos es comer alimentos nutritivos y ejercitarte en tu vida cotidiana porque, al igual que los músculos, los huesos se fortalecen con el uso. Continue reading