El desarrollo físico sucede muy rápido durante los primeros dos años de vida de tu pequeño. Es por eso que lo verás crecer a un ritmo constante. Durante sus primeros meses de vida, serás testigo de muchos cambios, no solo en su tamaño y peso, sino en su desarrollo muscular. En este artículo nos enfocaremos en la coordinación de manos de tu hijo durante su primer año. Este progreso le permitirá vivir nuevas aventuras y lo retará a explorar todo de lo que es capaz, poniendo en práctica sus habilidades de motricidad fina y gruesa.

Conforme crezca, la motricidad fina de tu bebé se desarrollará y refinará. Esto incluye la habilidad para usar los músculos pequeños de su cuerpo que se localizan en manos y dedos; movimientos que, por lo general, son precedidos por habilidades de motricidad gruesa.

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Hoy hablaremos específicamente de la coordinación de manos durante el primer año de vida de tu pequeño, la cual es un aspecto fundamental que sienta las bases de habilidades futuras como sostener objetos para escribir, botellas, cucharas, etc. Esta habilidad también suele acompañarse del desarrollo visual.

¿Qué esperar?

Desde que nacen, los bebés comienzan a usar sus manos para explorar sus cuerpos y lo que los rodea. Mientras explora, tu pequeño también está practicando su motricidad fina, lo cual lo llevará a mejorar sus movimientos de manos y fortalecerá sus pequeños músculos. Durante su primer año notarás que hará lo siguiente:

  • Tocar: Desde muy temprano, tu hijo comenzará a tocar los objetos y las superficies. Tal vez hasta sientas que te toca con las manos cuando lo abrazas o lo alimentas.
  • Sostener: Al principio esto pasará por accidente cuando él entre en contacto con un objeto y trate de agarrarlo con las manos. Esta acción se seguirá desarrollando, alrededor de los 9 meses podrá sostener objetos pequeños entre el pulgar y el índice, y más tarde, entre los 10 y 12 meses, tal vez hasta logre sostener una cuchara.
  • Manipulación manual: Tu pequeño tal vez comience a manipular objetos con sus manitas, sobre todo si son cosas más grandes.

¿Cómo puedes estimular su desarrollo de la coordinación de manos?

  • Anima a tu bebé a sostener objetos colocándole cosas en las manos. Por ejemplo, mientras lo cargas, ponle una bufanda en las manos para ver si la sostiene por periodos cortos de tiempo.
  • Háblale sobre el objeto. Puedes hablarle sobre el color o la textura que tiene la cosa en cuestión, haciendo que tu bebé se interese más por explorarla. Con esto, también estarás estimulando sus habilidades lingüísticas, además de sus habilidades de procesamiento sensorial mientras siente y reconoce diferentes texturas.
  • Acariciar y tocar: Dale la oportunidad a tu hijo de tocar diferentes texturas. Volviendo al ejemplo anterior, deja que explore la bufanda y toque la etiqueta o te tome de la mano para que viva diferentes experiencias musculares y sensoriales.
  • Comer. Cuando tu hijo crezca un poco, deja que se alimente solo. Al principio será complicado, ¡pero con la práctica verás que su coordinación ojo-mano mejora al realizar esta actividad!

¡Más que nada, diviértanse juntos y sé paciente! La motricidad fina suele tardar más en desarrollarse que la motricidad gruesa porque la primera va de la mano con el desarrollo visual y el control muscular. ¡Sigan trabajando las dos habilidades!