El plan de parto es una herramienta poderosa para garantizar que se respeten tus deseos durante cuando estés dando a luz. ¡En este artículo descubre cómo hacer el tuyo!

Dar a luz a un bebé es algo transformador. Las madres planifican, hablan con sus parejas, buscan información, pero una cosa es cierta: no hay forma de predecir qué pasará en el momento de la verdad. A pesar de ello, es posible indicar tus preferencias y discutir con tu médico algunos aspectos como el uso de la anestesia, en qué posición te gustaría permanecer, si amamantar a tu bebé inmediatamente después del nacimiento, entre otros puntos.

El plan de parto es una especie de guía en la que se explican todas las preferencias y deseos de la madre, tanto en el momento del parto como en los momentos posteriores con el bebé. Se puede realizar durante la segunda mitad del embarazo y sirve para asegurar el protagonismo de la madre y la responsabilidad compartida de su cuidado. Es un documento que le asegura a la madre que se respetarán sus deseos y que debe ser archivado en el hospital donde se llevará a cabo el parto.

¿Quieres hacer un plan de parto y no estás segura de lo que debería incluir ese documento? ¡Mira ahora algunos consejos sobre cómo diseñar el tuyo!

Información general sobre el plan de parto

El plan de parto es un documento que debe contener información básica como tu nombre, contactos, el nombre de tu médico, dónde deseas tener a tu bebé y quién te gustaría que estuviera contigo en ese momento. Suena trivial, pero son datos muy relevantes que pueden evitar, por ejemplo, que una gran cantidad de familiares entren a la habitación sin tu consentimiento, generando estrés y conflicto.

Ambiente

El entorno influye directamente en el bienestar de la madre y puede ayudarle a relajarse durante este período de tanta tensión. ¿Cómo quieres que sea el ambiente al momento del parto? Puedes configurar la temperatura de la habitación, la iluminación, si estará en silencio o quieres que se reproduzca música relajante, etc. Algunas madres optan por dar a luz en la bañera y esto puede cambiar la experiencia del parto. Estos pequeños cuidados marcan la diferencia para que te sientas segura y acogida en esta delicada y preciosa ocasión.

Control de dolor

Sabemos que el dolor es inevitable, pero se puede aliviar con anestesia, masajes, ejercicios de respiración y agua caliente. Cuando se hace una cesárea, la madre deberá recibir anestesia epidural, raquídea o general; el médico valorará cuál es la más indicada en cada circunstancia.

En el caso del parto vaginal, la madre puede o no elegir analgésicos y anestesia. Trata de conocer tus opciones y elige de antemano si usarás la anestesia epidural, por ejemplo. Por supuesto, puedes cambiar de opinión si el dolor es insoportable y eso no será un problema.

Procedimientos médicos

Si deseas y puedes optar por el parto vaginal, se pueden colocar algunas consideraciones en tu plan de parto en cuanto a los procedimientos médicos que deseas utilizar o evitar.

Desarrollo del bebe en embarazo

Es posible que desees someterte a una episiotomía (una incisión que se hace en el perineo, entre la abertura vaginal y el ano, durante el parto) o explicar que esta solo se hará si es necesario, además de permitir o no afeitarte el vello púbico. Deja claro en qué posición quieres estar, si quieres tener algo de movilidad o si prefieres acostarte. En cuanto al uso de oxitocina, que es una hormona capaz de acelerar el nacimiento del bebé, también indica si quieres que se te aplique o no en el plan de parto.

Puedes hablar con tu médico acerca de todos estos procedimientos con anticipación y pedirle que te diga cuáles son y cuándo deben usarse. Muchas madres desconocen, por ejemplo, que el uso rutinario de la episiotomía no está indicado y que solo debe usarse cuando sea necesario. Estar mejor informada te hará sentir más segura y preparada para el momento del parto.

Algunas madres no pueden optar por el parto vaginal porque tienen una condición específica que lo impide como tener diabetes, presión arterial alta, están esperando gemelos o si el bebé está mal posicionado. Aun así, pueden y deben decidir sobre algunos aspectos, como el deseo de ver a su hijo inmediatamente después del nacimiento, si quieren o no que su pareja corte el cordón umbilical, entre otras cosas.

Cuidado posparto

El plan de parto debe contener aclaraciones sobre los procedimientos posparto. Las madres que eligen la lactancia materna exclusiva tienen derecho a prohibir que le den un biberón innecesario a su bebé. También si es posible puedes solicitar la presencia de familiares cuando el bebé pase por una exploración física y otros procedimientos médicos.

El baño pospuesto, el contacto piel con piel inmediatamente después del nacimiento, la lactancia inmediata a libre demanda, el corte tardío del cordón umbilical son otras posibles solicitudes para el posparto.

Se recomienda que discutas tu plan de parto con tu pareja y la doula que te acompañará (si decides contratar una). Después de eso, es esencial discutirlo también con tu médico y ajustar algunos puntos según su valoración. Así, las posibilidades de que el parto se produzca de la manera que soñaste serán mayores, y, en caso de una eventualidad, solo se realizarán procedimientos que no estén incluidos en el plan.

Haz copias de tu plan de parto y entrégaselas a las personas que estarán contigo. Toma algunas copias y déjalas en la pañalera para el hospital si deseas entregárselas a más personas del personal del hospital. De esa forma, si tu médico habitual tiene un contratiempo que le impida estar al momento del parto, el profesional que lo o la sustituirá también estará al tanto de tus deseos.

En ocasiones, el momento del parto tiene sus sorpresas, por lo que es fundamental que seas flexible en relación a tu plan de parto, ya que las cosas no siempre salen como se esperaba. Confiar en tu médico es esencial para que tengas la tranquilidad de que hará todo lo posible para seguir tu plan y tomar la decisión correcta si es necesario administrar nuevos procedimientos.

¿Tenías dudas sobre el plan de parto y ahora estás más segura sobre cómo elaborarlo? ¡Comparte este artículo en tus redes sociales para que más madres puedan acceder a esta información!