Existen diferentes métodos para traer a tu bebé al mundo. Cuando estás embarazada, es común que otros se acerquen a preguntarte qué harás y parecería que todos tienen una opinión al respecto. Esto puede hacer que te surjan dudas sobre los distintos tipos ya sea parto por cesárea, natural u otro tipo.

Por lo tanto, hemos decidido preparar para ti un artículo que te ayudará a entender mejor algunos aspectos sobre este tema.

¿Cuáles son los tipos de parto?

Existen diferentes tipos de parto. Aunque nos enfocaremos principalmente en las cesáreas, también nos gustaría explicar un poco sobre los otros métodos.

Parto natural

El parto natural es aquel en el que se expulsa al bebé a través de la pelvis por el canal vaginal. En este, la madre expulsa la placenta por sí sola, generando oxitocina durante el proceso.

Parto vaginal asistido

También existe un tipo de parto vaginal asistido. En este se hace uso de fármacos para propiciar el alumbramiento. Si lo necesitas se puede administrar oxitocina para facilitar la labor de parto, o incluso te administran algo para ayudarte con el dolor.

Parto por cesárea o abdominal 

El parto abdominal o por cesárea es una cirugía que se realiza para sacar al bebé del vientre materno. En este procedimiento médico se administra anestesia epidural raquídea y se realiza una incisión a nivel abdominal por encima de la pelvis.

Existe también la posibilidad de que tengan que suministrarte anestesia general, pero esto suele reservarse para emergencias.

Ahora que conoces los distintos tipos de parto, es hora de que nos enfoquemos en la cesárea y sus características particulares.

Desarrollo del bebe en embarazo

¿En qué situaciones se considera hacer un parto por cesárea?

Según la Academia Americana de Pediatría, en la mayoría de las ocasiones, esta cirugía es realizada por las siguientes razones:

  • La mamá ha tenido un bebé previamente por cesárea.
  • Tu doctor o doctora considera que hay algún riesgo para el bebé si este nace por parto natural.
  • El latido del corazón del bebé disminuye o se vuelve irregular.

En todos estos casos, la cesárea es un recurso muy valioso para asegurar tu bienestar y el del bebé. No obstante, el parto por cesárea no se da únicamente en casos de emergencia, ya que, si así lo decides y tu doctor está de acuerdo con ello, puedes programarlo por decisión propia. Esta cirugía es un proceso muy seguro que tiene como prioridad cuidarte a ti y a tu bebé, sin importar si se hace por emergencia o de forma electiva.

Tu doctor o doctora va a salvaguardar tu seguridad y la de tu bebé en todo momento. También, recuerda siempre escuchar los consejos que te dé y confía en su diagnóstico. Si tienes alguna inquietud, es importante discutirlo juntos.

¿Qué implicaciones tiene una cesárea?

Si deseas programar un parto por cesárea es importante que tomes en cuenta que, si bien el proceso de la labor de parto es, en principio, mucho más corto que en un parto vaginal, el tiempo de recuperación tiende a ser más largo.

En un parto vaginal es posible que puedas caminar dos horas después de haber dado a luz. Por el contrario, después de la cesárea necesitarás aproximadamente dos semanas de recuperación, en las cuales debes de seguir los cuidados que indique tu médico.

En algunas ocasiones, los bebés que nacen por cesárea tardan un poco más en respirar con normalidad, pero el pediatra en turno o algún experto en recién nacidos se encargará de asistir a tu bebé. Esto es algo normal, así que no te asustes si sucede. Recuerda que los profesionales estarán a tu lado para ayudarte a ti y a tu hijo.

Al ser una intervención quirúrgica importante, puede que sientas algo de dolor durante el tiempo de recuperación, pero no debería ser algo preocupante. Lo más importante es consultar cualquier irregularidad con tu doctor o doctora.

Al final del día, la cesárea es una cirugía que está muy bien estudiada y a la que no deberías temer. Sigue los consejos de tu ginecólogo o ginecóloga y no tendrás ningún problema.