Este artículo analiza el desarrollo del sentido del tacto y el olfato, ¡dos subdominios del área de desarrollo físico!

Si bien tu bebé parece no hacer mucho, aparte de dormir, comer y, seamos sinceros, hacer popó; su cerebro está increíblemente activo, asimilando el mundo a través de sus sentidos y aprendiendo a un ritmo inigualable al resto de su vida.

El sentido del olfato de un bebé

Los sentidos de tu bebé son su principal forma de aprender sobre el mundo que lo rodea. De estos, el olfato es el más avanzado al nacer: ¡un bebé comienza a oler incluso antes de nacer! Esto le permite a tu pequeño detectar tu olor, que rápidamente se convertirá en su favorito, lo reconfortará y lo hará sentirse seguro sabiendo que estás con él. Incluso seis días después de nacer, un bebé preferirá la almohadilla para el pecho de su madre antes que la de otra persona.

Además, los bebés de inmediato preferirán los olores dulces frente a los amargos, pero es posible que muestren preferencia por ciertos olores, dependiendo de lo que comió su madre durante el embarazo. ¡Así que no te sorprendas si tu bebé comparte tu amor por las fresas, los plátanos y, más tarde, el chocolate!

Lo que esto significa es que puedes usar el sentido del olfato de tu bebé para calmarlo cuando nada más te funcione. El olor a lavanda, vainilla o algo familiar para tu pequeño puede calmarlo, ¡incluso tu aroma puede ser relajante debido a su familiaridad! Los bebés también pueden sentir si están en un lugar en particular usando su sentido del olfato.

Importancia del sentido del tacto

El sentido del tacto de tu bebé es útil y muy sensible a esta temprana edad. A través del tacto, reciben información sobre la textura, la forma o el tamaño de los objetos, lo que les permite explorar y aprender. Como notarás, esto se llevará a cabo especialmente con las manos y la boca. Esto también significa que el contacto físico es muy reconfortante para los bebés, por lo que abrazarlos y tener contacto piel con piel será importante para su crecimiento social y emocional.

Durante el primer año, puedes ejercitar el sentido del tacto de tu bebé de muchas formas. Déjalo rodar en el césped, tocar una manta nueva o jugar con juguetes texturizados. Todas estas experiencias le proporcionarán un estímulo interesante. También expón a tu hijo a nuevos aromas, el supermercado será una excelente experiencia. Sin embargo, incluso el olor de la crema para bebés, tu perfume y la comida que se está cocinando serán un gran estímulo. Exponer a tu bebé a nuevas experiencias sensoriales lo ayudará a desarrollarse y aprender sobre su entorno.

Exponer a tu bebé a nuevas experiencias sensoriales ayudará a su desarrollo. ¡Revisa esta actividad Kinedu para obtener más ideas!

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