Al igual que los adultos, a veces los niños resuelven sentimientos confusos y experiencias difíciles a través de sus sueños. A pesar de que hay pocas cosas más angustiantes que escuchar un grito repentino en medio de la noche viniendo de la habitación de tu pequeño, las pesadillas son algo bastante común.

Es importante tomar en cuenta que, independientemente de su entorno, todos los niños tienen pesadillas. La mayoría de los padres se preocuparán si creen que su hijo desarrolló algún trauma en particular, pero la realidad es que las pesadillas pueden surgir solo por contar una historia que a tu hijo le parezca aterradora, por ir al centro comercial y que tu hijo vea algún poster de un animal que le parezca aterrador, o porque haya visto un objeto que le dio miedo. Al llegar la noche, estos objetos e historias, podrían aparecer en sus sueños. Esto sucede porque los niños de esta edad tienen dificultad para separar la fantasía de la realidad, lo que puede dar lugar a miedos que son explorados a través de los sueños.

¿Qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a lidiar con las pesadillas?

Si bien es cierto que todos los niños tienen pesadillas de vez en cuando, éstas parecen ser más frecuentes durante los años preescolares, cuando el miedo a la oscuridad es común. Otro dato importante de las pesadillas es que ocurren cuando se acerca la mañana, en las últimas fases de sueño REM. Esta es una característica importante, ya que se diferencia de los terrores nocturnos, los cuales ocurren durante las primeras horas de sueño, cuando un niño está durmiendo profundamente.

Después de una pesadilla, puede ser difícil lograr que tu pequeño quiera volver a dormir, pero es importante que lo haga, ya que necesita esas horas de sueño. Para calmar a tu pequeño, puedes empezar por abrazarlo y asegurarle que todo está bien. Por ejemplo, trata de explicarle que solo era un sueño, como una película que está encendida en su cabeza y cuando él se despierta «la película se apaga». También le puedes preguntar sobre su sueño. A pesar de que tu pequeño no será capaz de explicarlo a detalle (dado que apenas está desarrollando sus habilidades lingüísticas) hablar sobre ello puede ayudarle a procesar el evento. No olvides escuchar atentamente sus preocupaciones y no las descartes o minimices. Otra cosa que puedes probar es mostrarle que no hay nada debajo de su cama o escondido en el closet (si es que tiene alguno de esos miedos) o puedes inclusive inventar un final feliz para su sueño al siguiente día.

¿Qué puedes hacer para prevenir las pesadillas?

Muchos seguramente se preguntarán si se puede hacer algo para evitar que su hijo tenga las pesadillas y pueda tener una noche de sueño tranquila, ¡y la buena noticia es que sí se puede!

A continuación te compartimos 5 consejos que te pueden ayudar:

  1. Establece una rutina para dormir y para levantarse.
  2. Sigue una rutina para dormir que sea relajante; una en la que tu pequeño pueda sentirse seguro y protegido. Por ejemplo: un baño caliente, acurrucarse juntos, leer o hablar de acontecimientos agradables del día.
  3. Asegúrate de que su cama sea cómoda y esté en un lugar tranquilo.
  4. Evita las películas, programas de televisión o historias de terror; o cualquiera que le haya provocado pesadillas anteriormente.
  5. Explora las fuentes de estrés de tu hijo durante un día normal, y toma las medidas necesarias para reducir o detener su exposición a estas experiencias.

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