Si tu pequeño de repente comienza a tener problemas para dormir, tal vez esté experimentando un periodo de regresiones del sueño.


Las regresiones del sueño son fases normales del desarrollo que, usualmente, suceden justo antes o durante una etapa de crecimiento acelerado o de los famosos “estirones”. Por lo general, las regresiones duran entre dos y seis semanas y ocurren en los primeros tres años de vida de los pequeños. Durante este tiempo, tal vez notes cambios en los hábitos de tu bebé como un aumento en su apetito, despertarse seguido por las noches, tomar siestas más cortas o resistirse a dormir. Debido a la falta de sueño, tu pequeño estará inquieto, llorará con más frecuencia o se volverá más dependiente de ustedes, sus padres. No todos los bebés experimentan regresiones del sueno ya que el desarrollo es único para cada niño, pero estas son algunas recomendaciones.

4 meses

Durante este periodo, los bebés comienzan a interactuar más con el mundo que los rodea. Tal vez notes que tu hijo se mueve más, siente más curiosidad por las cosas y adora jugar con adultos. Los ciclos de sueño de tu bebé también comenzarán a cambiar. Su sueño ya no será tan profundo y restaurador; ahora tendrá un ciclo de sueño que oscila entre el sueño activo y el profundo, tal y como lo tenemos los adultos. Tal vez se asuste cuando entre en la etapa del sueño activo y, como los bebés no saben cómo volver a conciliar el sueño solos, comenzará a llorar. Las interrupciones del sueño van de la mano con esta etapa del desarrollo, pero aquí te dejamos algunos consejos:

  • Presta atención a los signos de fatiga. Esto te dará la oportunidad de acostar a tu bebé antes de que se ponga de mal humor.
  • Préstale mucha atención cuando esté despierto.
  • Ayuda a tu bebé a quedarse dormido usando alguna sensación reconfortante, como arrullarlo o succionar un chupón. Evita usar el biberón como objeto reconfortante porque este puede lastimar los dientes y causar infecciones de oído.
  • Establece una rutina de sueño consistente. Baña a tu bebé, léele un cuento, cántale una canción o dale un masaje. Escoge una o dos actividades regulares para que tu hijo comience a asociarlas con la hora de dormir.

6 meses

Por esta época, tu pequeño aprenderá a voltearse, sentarse y jugar con objetos. Tal vez prefiera estar con ciertas personas y le guste que lo carguen en brazos. Poco a poco, tu bebé dominará ciertas habilidades y se preparará para desarrollar otras, como el agarre de pinza y el gateo. Cuando los niños están alcanzando todos estos hitos del desarrollo, también se notan cambios en su comportamiento. Después de todo, ¡deben aprender muchas cosas y no hay tiempo para dormir! Como está creciendo mucho, seguramente tu bebé tendrá un mayor apetito y se volverá más inquieto. Para evitar el cansancio excesivo observa estos signos: se talla los ojos, bosteza, está distraído o deja de interesarse por los demás.

9 meses

¡Esta es una etapa muy emocionante! Alrededor de los 9 meses, los niños comienzan a experimentar con diferentes alimentos, empiezan a ponerse de pie, gatean y alcanzan juguetes. Es importante que le enseñes a tu pequeño cómo volver a sentarse si, cuando se despierta, se pone de pie y ya no sabe cómo volver a bajar. Ayuda a tu bebé a practicar esto doblando las rodillas y tratando de apegarte a la rutina de sueño lo más posible. Recuerda que esto es solo temporal. ¡Darle mucho cariño, abrazos y besos marcará la diferencia!

12 meses

¡Tu bebé ya es muy fuerte! Seguro verás que hace muchas sentadillas y escala por todos lados. Como ahora tu bebé se mueve mucho, es probable que no quiera tomar siestas. Y aunque dentro de poco tu hijo ya no necesitará dormir tanto, por ahora, deberá seguir tomando siestas que sumen tres horas al día.

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15 meses

A esta edad muchos bebés comienzan a caminar. El entusiasmo de tu hijo por dar sus primeros pasos tal vez haga que no quiera irse a dormir. ¡Pero las siestas siguen siendo muy importantes! Trata de prepararlo para dormir con actividades tranquilas y relajantes como cantarle canciones de cuna o darle un baño. Sé flexible y adáptate a las necesidades de tu pequeño. Algunos días tu bebé dormirá solo una siesta y otros necesitará dos. Tu apoyo y sensibilidad le ayudarán a regular su ciclo de sueño y sus emociones.

18 meses

Por esta época, tu hijo alcanzará nuevos hitos del desarrollo como aprender a usar una cuchara para comer. Le encantará correr por todos lados y notarás que es más activo y se involucra más en los juegos. Si tu pequeño ya ha tenido alguna regresión del sueño, reconocerás las señales con facilidad: se resistirá a dormir, su apetito cambiará, estará inquieto o se cansará de más. A pesar de los cambios en los hábitos de sueño, a esta edad tu bebé necesitará dormir 13 o 14 horas diarias. Por lo general, los niños pequeños duermen 11 horas por la noche y suman otras tres horas durante sus siestas.

2 años

Los tiempos cambian. Ahora tu hijo solo necesita dormir dos horas durante el día y 11 o 12 durante la noche. Ya sabemos que los pequeños de dos años suelen desafiar los límites y es común que se resistan a tomar una siesta. También durante esta etapa los niños aprenden a ir al baño, lo cual conlleva sus propios retos. Recuerda que la regularidad es clave, así que continúa dándole a tu pequeño una rutina de sueño consistente, a pesar de todos los cambios por los que esté pasando.

3 años

Si tu hijo ya comenzó a aprender a ir al baño, probablemente mojará la cama de vez en cuando. Es importante llevarlo al baño varias veces al día cuando esté despierto y acostumbrarlo a usar ropa interior. ¡Y no te olvides de incluir la bacinilla en la rutina de sueño! A esta edad, la imaginación de tu pequeño será muy activa y, por lo tanto, tal vez comience a tener pesadillas o se asuste justo antes de ir a dormir. Es normal. Así como los adultos, los niños resuelven emociones confusas e interiorizan experiencias cuando duermen. Trata de ayudarle a entender sus miedos hablando sobre ellos durante el día. Recuerda que mantener la rutina de sueño hará que tu pequeño se sienta seguro y acompañado.

Cada vez que tu pequeño experimente una regresión del sueño, necesitará de mucha paciencia, amor y apoyo de tu parte. Por fortuna, estas regresiones no suelen durar más de seis semanas y, como muchas otras transiciones, ¡son temporales!

Para más información:


Sofía Martínez es una psicóloga especializada en el Desarrollo de la Primera Infancia. Es una instructora certificada de yoga y meditación, y le encanta compartir estas técnicas con niños y adultos. Sofía ha pasado tiempo trabajando con niños para estudiar su desarrollo normal, así como ha trabajado con pequeños de capacidades diferentes para entender su desarrollo individual. Quiere continuar estudiando sobre la primera infancia para que Kinedu pueda alinear su modelo para familias de todo el mundo.

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