Category Archives: Leche Materna

Haciendo el cambio

¿Porqué es tan importante hacer el cambio del biberón al vaso entrenador?

Así como con cualquier otro juguete u objeto, es probable que tu pequeña se haya acostumbrado e inclusive se haya encariñado con su biberón. Aunque a primera vista parezca una transición simple y sin mayor complicación, representa un paso enorme para tu bebé. El postergar y querer alargar este cambio puede tener consecuencias adversas para la salud dental de tu hija, ya que ocasiona caries; no lo dejes a un lado y planea hacerlo gradualmente.

Estudios sugieren que la transición será más sencilla si empiezas antes de que tu pequeña llegue al año. Como padre, tú eres siempre el mejor juez y por lo tanto sabrás cuando es el momento indicado para comenzar la transición. Planea y determina el momento adecuado de tal forma que no se acumulen eventos estresantes y grandes cambios en la vida de tu pequeña (por ejemplo, la llegada de un nuevo bebé o una mudanza). Continue reading

¿Sabe mal la leche materna congelada?

Tal vez hayas notado que al descongelar tu leche, esta tiene un olor peculiar. Esto no significa que se haya echado a perder, pero sí se ha hecho un poco agria. Esto no sucede siempre y no le pasa a todas las mamás. Sin embargo, en caso de que te suceda a ti, se cree que la enzima lipasa es la culpable del cambio de sabor en la leche.

Se ha reportado que a algunos bebés no les importa el sabor, pero que otros evitan la toma. Si tu pequeño es uno de los que se resisten a la toma de leche descongelada o previamente refrigerada, a continuación te presentamos una guía para prevenir el cambio en el sabor.

¿Cómo preparar mi leche para almacenarla?

  • Después de extraer tu leche, se recomienda calentarla un poco hasta casi llegar al punto de hervor. Para hacerlo, vierte la leche en una olla y caliéntala hasta que veas pequeñas burbujitas en las esquinas de la olla, ¡pero no la dejes hervir!
  • Ya que llegue al punto de hervor, quita la olla del fuego, déjala enfriar y almacena porciones de una o dos tomas en frascos limpios, esterilizados y especiales para congelar. Ojo: escaldar la leche puede eliminar algunas de las propiedades naturales de la misma, pero ayudará a prevenir el cambio en su sabor.
  • Recuerda que si vas a congelarla, almacénala en el fondo de tu congelador y utilízala en un lapso de dos a cuatro semanas.
  • De igual forma, recuerda no descongelar en el microondas; mejor hazlo en un recipiente con agua caliente.

Paso a paso: logrando un destete sano y feliz

En diferentes culturas el destete varía en significado. Sin embargo, en términos generales, este comienza cuando se introduce el primer alimento sólido -y la leche materna ya no es el alimento exclusivo- y termina cuando se elimina la toma de pecho por completo.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es seguir dando pecho hasta por lo menos 24 meses de edad. Sin embargo, si has decidido que es hora para llevar a cabo el destete, te presentamos algunos consejos que puedes seguir para que sea un proceso feliz y tranquilo.

  1. Elige una etapa tranquila cuando tu bebé esté contento, no esté enfermo y no estén pasando por un cambio significativo (cambio de casa, entrar a la guardería, etc.)
  2. Consulta con tu pediatra acerca del tipo de fórmula que más convenga, o asegúrate de tener una buena cantidad de leche materna almacenada si quieres que tome leche materna, pero en biberón.
  3. Prepara el biberón e introdúcelo a tu pequeño poco a poco. Explícale con mucho cariño que ya ha comenzado el momento en el que se alimentará del biberón.
  4. Si tu bebé muestra resistencia a la toma, puedes pedirle a tu pareja o a algún familiar que te ayude. Tu bebé ha aprendido a asociar la alimentación contigo y puede sentirse incómodo recibiendo leche por una vía distinta.
  5. Ya que haya comenzado a acostumbrarse al biberón, poco a poco empieza a dárselo tú.
  6. Continúa sustituyendo una toma con el biberón y ve disminuyendo la toma de pecho cada día hasta el punto en que solo se alimente del biberón.
  7. También, puedes recorrer el horario de la toma de pecho para así, de manera gradual, acostumbrar a tu bebé al destete.
  8. Si quieres dejar de dar pecho por completo. Intenta no extraer leche a menos que sientas incomodidad. Si eliminas unas cuantas tomas de leche, lo más probable es que no llegues a sentir congestión alguna. Por otra parte, si vas un poco más rápido en este proceso, es recomendable sacar un poco de leche para prevenir infecciones por congestión.
  9. Ya que dejes de dar pecho, la producción de leche disminuirá muy pronto.
  10. Intenta introducir el vaso entrenador (con un poco de agua) simultáneamente al destete. Más adelante, intenta darle leche en un vaso entrenador para irlo acostumbrando al mismo, evitando así un segundo destete: el del biberón.

¡Recuerda que el destete puedes realizarlo al ritmo que quieras! Puede ser un destete gradual o uno veloz. Algunos bebés estarán listos incluso antes que nosotras, las mamás. Pon atención a las señales de tu bebé y confía en tus instintos. Es normal sentir un poco de tristeza o nostalgia, pero no te preocupes; estos sentimientos pasarán cuando veas que tu bebé alcanza nuevos hitos en su desarrollo.

¿Cómo extraer leche materna?

Una de las ventajas que ofrece la leche materna, es que puedes extraerla ¡y como quiera, seguirás produciendo más! Por lo general, el pecho puede llenarse rápidamente, por lo que extraer leche te ayudará a reducir el nivel de congestión. Además, podrás guardarla para alguna ocasión en la que no puedas amamantar.

Te preguntarás cómo extraer la leche. Para ello, hay dos formas de hacerlo: a mano o con un extractor.

Para extraer tu leche manualmente

  1. Lávate las manos y prepara un contenedor limpio y esterilizado para guardar la leche.
  2. Masajea suavemente todas las áreas de tu pecho mientras observas una imagen o video de tu pequeño, ya que esto te ayudará a estimular el reflejo de bajada de leche.
  3. Apoya una mano debajo de tu pecho y la otra por encima. Mueve la mano que tienes encima de arriba hacia abajo hasta llegar a la aureola. Continúa realizando este movimiento de forma uniforme alrededor de todo tu pecho hasta que notes que ya puedes extraer leche.
  4. Con tu mano dominante, posiciona tu pulgar por encima y tus otros dedos (del índice al meñique) por debajo de tu pecho. Presiona todos tus dedos hacia el borde de la aureola teniendo cuidado de no apretar el pezón. Al realizar este movimiento, la leche comenzará a salir.
  5. Repite el movimiento anterior cambiando tus dedos de posición para extraer la leche de todos los conductos.

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¿Qué hacer si no estoy produciendo leche y quiero amamantar?

Durante el embarazo tu cuerpo se ha estado preparado para el momento en que debas amamantar. Así, cuando tu bebé nazca ¡estarás lista para ello! Sin embargo, el golpe de leche (cuando tu producción se libera) puede tardar unos días en regularizarse. Los expertos recomiendan amamantar justo después del nacimiento pues esto ayuda a estimular el golpe de leche. Sabemos que lo anterior no siempre es posible y a veces es complicado el comienzo. Si no logras dar pecho, sigue los siguientes consejos para despertar tu reflejo de bajada de leche:

  • Acerca a tu bebé a tu piel. El contacto piel con piel libera oxitocina y prolactina, hormonas que controlan la producción de leche.
  • Aplica una toalla húmeda y tibia al pecho unos minutos antes de amamantar.
  • Asegúrate de que la posición de tu bebé y el enganche sean adecuados.
  • Busca una posición para amamantar que sea cómoda para los dos.
  • Utiliza técnicas de relajación, tales como la respiración profunda, permitiendo que tu estómago se distienda y colapse lentamente.
  • Escucha música tranquila.
  • Únete a un grupo de lactancia local o virtual. En este grupo encontrarás consejos de expertos y otras mamás que han pasado por lo mismo que tú.
  • Intenta darle pecho a tu bebé cada 2 o 3 horas (durante el día) en los primeros meses, tratando de no atenerte a horarios rígidos con mucho tiempo entre comidas, ya que entre más leche des, más producirás.
  • Si puedes, evita utilizar fórmula para dar y producir leche continuamente.
  • Considera sacarte leche con un extractor eléctrico o manual entre comidas, siempre y cuando no estés muy cansada.
  • Descansa y come bien, ya que estar exhausta y seguir una dieta baja en calorías puede inhibir tu producción de leche.
  • Procura mantenerte bien hidratada. Los líquidos te ayudarán en la producción de leche.
  • Evita fumar, ser fumadora pasiva y consumir alcohol o drogas. Dichas sustancias pueden afectar la producción de leche y, además, son dañinas para ti y tu pequeño.
  • Finalmente, es muy importante tener paciencia y no darte por vencida. La leche que produces puede variar de acuerdo a las necesidades de tu bebé y a las veces que se alimenta.

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Consejos para tener éxito al lactar

Aprender a amamantar es un proceso que requiere práctica y paciencia. Los expertos recomiendan comenzar desde el nacimiento intentando estar lo más relajada y cómoda posible. Estar tranquila ayudará a que tu bebé también lo esté. Trata de que las cosas surjan de manera espontánea, ya que esto fomentará la relajación. De la misma forma, siempre y cuando tú y tu bebé estén cómodos, siéntete libre de elegir la manera de amamantar ya sea de pie, sentada o recostada.

Si eliges sentarte, puedes sostener a tu bebé de diferentes maneras, ya sea acurrucado (tu bebé frente a ti con su cabeza apoyada en tu antebrazo), cruzado (tu bebé colocado frente a ti, pero recargado en el brazo opuesto al pecho que le dará leche) o en posición de futbol americano (como si estuvieras cargando una pelota en tu brazo y costado). Sea cual sea la posición que elijas, asegúrate de que todo el cuerpo de tu bebé esté frente al tuyo. Continue reading

Los grandes beneficios de la leche materna

La leche materna es un gran regalo de la naturaleza y una faceta universal de la maternidad. No solo brinda la nutrición adecuada y personalizada para tu pequeño, sino que también ayuda a formar lazos afectivos y fortalecer el vínculo con tu bebé, brindando así una nutrición completa en todos los sentidos.

La composición de la leche materna es ideal para los bebés ya que reduce el riesgo de que sufran enfermedades e infecciones, y contiene todos los nutrientes que requiere el cerebro del bebé para alcanzar su máximo potencial. Al consumir tu leche, los ojos, corazón, intestinos y prácticamente todos los demás órganos del cuerpo de tu bebé reciben beneficios para trabajar mejor. Esto no es todo, la leche materna contiene anticuerpos y prebióticos que ayudan a una buena digestión y protege al cuerpo contra enfermedades gastrointestinales como la diarrea, el estreñimiento y el vómito. También, previene infecciones en el oído, así como neumonía, meningitis, el desarrollo de reacciones alérgicas, obesidad, diabetes tipo 1 y 2, leucemia infantil, entre muchas más. ¡Qué maravilla! Además, la leche materna ayuda a fomentar lazos afectivos y también ayuda al desarrollo físico ya que su consumo contribuye a la formación adecuada de la mandíbula y músculos faciales de tu bebé. Continue reading

Mi dieta mientras estoy lactando

Al lactar, es importante tratar de cuidar nuestra alimentación y consumir una gran variedad de alimentos nutritivos. En ese caso, ¿será necesario llevar una dieta especial?

De acuerdo a expertos en nutrición, llevar una alimentación perfecta no es necesario; basta con encontrar un balance alimenticio para así lograr que tú y tu bebé reciban los nutrientes necesarios. De la misma forma, procura no tener una dieta baja en calorías pues necesitas mucha energía para producir leche. De hecho, ¡uno de los beneficios de la lactancia es que te puede ayudar a bajar el peso que ganaste durante el embarazo! Además, llevar una buena alimentación te ayudará a producir más leche y sentirte bien al amamantar.

Sabiendo lo anterior, te preguntarás si hay alguna restricción sobre ciertos alimentos. En realidad, no existe ningún alimento prohibido. Sin embargo, cada bebé es diferente. Lo que afecta a uno puede no hacerle daño a otro. En general, se sabe que los alimentos que pueden producir mayor molestia son aquellos que mientras son digeridos causan gases, tales como el brócoli, la col y la lechuga, entre otros; al igual que alimentos que le dan sabor a la leche, como es el caso del ajo, la cebolla y ciertas especies o picantes. Sin embargo, no tienes que dejar de consumirlos. Solo procura estar al pendiente de lo que comes y, en caso de que notes la presencia de un patrón continuo de cólicos, gas o cierta incomodidad en tu bebé, consulta a tu pediatra. Lo más probable es que te indique dejar ciertos alimentos con el fin de ver si se presenta algún cambio. Tú misma te podrás dar cuenta si tu bebé reacciona de cierta manera después de comer estos alimentos. Continue reading

Lactancia prolongada. ¿Será para mí?

Si eres una de las mamás que sigue lactando después del año, ¡siéntete contenta! Decidir cuándo dejar de dar pecho es un tema muy personal. Tú y tu pequeño sabrán cuándo es el mejor momento, nadie más. De igual forma, a pesar de que tu bebé ya es un experto en comer sólidos y la leche materna no es la fuente primordial de nutrición, ésta continuará brindándole la energía, vitaminas y anticuerpos necesarios que continuarán fortaleciendo su sistema inmunológico. Asimismo, dar pecho sigue siendo una gran fuente de confort y de seguridad. A pesar de las críticas que indican que los niños se vuelven dependientes si continúan lactando, varias investigaciones muestran lo contrario. Si lo deseas, puedes seguir dando pecho para tranquilizar a tu bebé cuando esté enfermo, alterado, haya sufrido una caída o debido a que sencillamente quieres seguir alimentándolo de esa forma. ¡No hay ningún inconveniente! De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda continuar con la lactancia materna y alimentos complementarios hasta los 2 años o incluso más.

Tolerando las críticas

Dar pecho después de que tu bebé ha cumplido un año de edad o, incluso después de sus primeros 6 meses, puede resultar en críticas. No permitas que esto te detenga, ¡dar pecho es un acto natural lleno de cariño y amor! El mejor indicador para saber que estás en lo correcto es tu propio instinto, así como el apoyo de tu pareja, y no las opiniones de los demás. De igual forma, si sientes que el lactar no está impidiendo el crecimiento social de tu bebé o no interfiere entre tú y tu pareja, sigue adelante.

Los expertos recomiendan que cuando tu bebé comience a hablar, creen una palabra secreta que solo ustedes conozcan. De esta forma, cuando tu pequeño desee lactar, te puede mencionar esta palabra. Si gustas, también puedes intentar enseñarle que solo le darás pecho en casa, así tu pequeño sabrá que, cuando estén fuera, tomará leche en una botella y no de tu pecho. Cualquiera de estas dos opciones o cualquier otra idea que te haga sentir cómoda, serán excelentes. No olvides escuchar tu propio instinto y reflexionar sobre qué es lo mejor para ti y tu pequeño. Es muy cierto que tus familiares o amigos cercanos tratarán de aconsejarte o harán comentarios sobre el dar pecho. Escúchalos y dales las gracias por su preocupación (aunque no siempre vayas a practicar sus sugerencias) y utiliza tu sentido del humor para alivianar la conversación. Recuerda que al final del día, ¡tú decidirás qué es lo mejor para tu pequeño!

¿Qué hacer cuando se presenta dolor al lactar?

¡Dar pecho por primera vez es algo totalmente nuevo! Es una experiencia que requiere de práctica, técnica y paciencia, así como perseverancia. A pesar de ser algo natural, requiere de aprendizaje de parte tuya y de tu bebé. Es algo tan nuevo y diferente que al principio puedes experimentar algo de dolor y hasta sentir cosas extrañas. No te preocupes, eso es completamente normal y con el tiempo verás que será cada vez más fácil. Al empezar a lactar, es normal sentir calambres en el vientre; esto se debe a que el útero está regresando a su tamaño normal. A pesar de saber que en un comienzo duele dar pecho, no debe haber dolor por más de 30 a 60 segundos si es que tu bebé ha sujetado el pezón de forma correcta. Si pasado el primer minuto continúas sintiendo dolor, suspende la lactancia y reacomoda a tu pequeño. Solo recuerda esperar a que tu bebé deje de succionar antes de quitarlo del pecho y sepáralo pasando tus dedos de forma suave por sus encías para prevenir dolor y pezones agrietados. Al reacomodar a tu hijo, asegúrate de que tu areola esté dentro de su boca y que no sólo se agarre del pezón. Esto puede ser muy doloroso. Si tienes dudas de cómo posicionarte para dar leche, revisa técnicas y posiciones para amamantar.

Si sientes dolor en tu pecho por una razón diferente al agarre, es posible que experimentes lo siguiente:

  • Mastitis: Una infección que se presenta con los síntomas de gripe. Puede estar acompañada de fiebre, fatiga, escalofríos e inflamación; con zonas rojas, calientes, duras o sensibles al tacto en el pecho.
  • Infección por levadura: Quemazón o dolor profundo en los senos o pezones, que puede presentarse durante o después de dar leche y que no mejora después de haber cambiado de posición.

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