¿Te has preguntado por qué a algunas personas les cuesta trabajo mantener relaciones sanas, mientras que otras no tienen este problema? Esto está directamente relacionado con el apego, y en este artículo te hablaremos sobre los diferentes tipos de apego y cómo crear lazos afectivos sanos con tu bebé. 

La forma en que las personas se relacionan unas con otras tiene mucho que ver con los lazos que crean durante los primeros años de vida, y por eso es tan importante fomentar una dinámica sana de apego seguro con tu bebé.

La ciencia detrás del apego

Según el psiquiatra e investigador inglés John Bowlby, uno de los factores con más influencia en el desarrollo humano es la respuesta emocional a nuestra primera experiencia de apego. Bowlby descubrió que los primates buscan la protección de un adulto cuando se sienten en peligro, al igual que los humanos.

Según este patrón de supervivencia, Bowlby concluyó que estamos programados para formar lazos de apego, y tenemos una disposición innata a buscar la proximidad de un adulto protector. El primer lazo de apego de un ser humano comúnmente se establece durante la infancia temprana, con el guardián o cuidador principal, pero otras relaciones sociales también pueden contribuir al proceso de apego. 

Durante los primeros dos años de vida, los bebés forman lazos de apego con sus padres o cuidadores. Esto significa que la calidad de las interacciones que tienes con tu bebé serán muy importantes para el desarrollo del área socioafectiva. Algunos factores que pueden determinar el tipo de apego que tiene tu bebé son el contacto físico y la atención a necesidades básicas. 

Los primeros dos años de vida son críticos en la formación de tipos de apego. Es muy importante fomentar el apego seguro en tu bebé, ya que esto tendrá una gran influencia en la calidad de sus relaciones interpersonales en el futuro – esto incluye las relaciones románticas. El apego es muy importante durante la infancia temprana, ya que es cuando los niños aprenden cualidades como empatía, comprensión, amor y adaptabilidad. 

¿Cuáles son los diferentes tipos de apego? 

La psicóloga e investigadora americana Mary Ainsworth, desarrolló un procedimiento experimental llamado “Situación Extraña” para medir el desempeño de la relación entre un bebé y su madre. En su estudio analizó el comportamiento de un grupo de niños de alrededor de un año de edad. 

Los niños y sus madres entraron a un espacio con el que no estaban familiarizados, y dejaron a los pequeños explorar el espacio libremente. Después de un rato una persona extraña entró a la habitación, y se acercó al niño de forma gradual, mientras la madre salía del cuarto, dejando al pequeño a solas con la persona nueva.  

Ainsworth y su equipo buscaron contestar las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo respondió el bebé cuando la madre salió del cuarto?
  • ¿Qué tan cómodo está el bebé al estar físicamente lejos de su madre?
  • ¿Cómo interactuó el bebé con la persona extraña?
  • ¿Cómo reaccionó el bebé cuando regresó su madre?

Algunos de los comportamientos que se observaron en el proceso fueron: 

  • Comportamientos de exploración, como explorar, moverse alrededor de la habitación  y jugar con juguetes. 
  • Comportamientos de búsqueda, como observar a la madre, seguirla hacia la puerta, golpear la puerta, ver la silla donde estaba sentada la madre y acercarse a ella. 
  • Muestras afectivas de atención, como llorar, sonreír, abrazar, jugar, etc. 

Este procedimiento pretendía evocar la ansiedad de separación para activar el sistema de apego. Según Ainsworth, el factor que determina el tipo de apego es la reacción del bebé cuando vuelve a encontrarse con su madre o cuidador. Basándose en las observaciones llegaron a la conclusión de que los bebés pueden tener diferentes tipos de apego, dependiendo del lazo afectivo que tienen con su madre, padre o cuidador. El procedimiento busca descubrir el tipo de apego que ha desarrollado un bebé por medio de su reacción y comportamiento después de la separación. 

Estos son los cuatro tipos de apego que se observaron en las respuestas de los bebés: 

1. Apego seguro

El apego seguro se caracteriza por una respuesta general de adaptación y confianza, la capacidad de conectar, autonomía apropiada, y la creencia de que el individuo merece afecto y amor.

desarrollo de tu bebe

Cuando un bebé ha desarrollado apego seguro, puede separarse de sus padres, aunque es normal que demuestre un poco de angustia. Al re-encontrarse con el cuidador principal después de una separación, el bebé tiende a demostrar emociones positivas y menos angustia. Este tipo de apego es el resultado de que los padres respondan de forma atenta y consistente a las necesidades del bebé.

Los bebés con este tipo de apego buscan consuelo y la proximidad de sus padres cuando están asustados, y prefieren estar con alguno de los padres a estar con un extraño. 

Los adultos que han desarrollado apego seguro durante la infancia tienen una imagen positiva de sí mismos y de los demás, le dan un valor positivo a las relaciones, y en general tienden a ser receptivos, abiertos y tolerantes. También tendrán mejor capacidad de mantener un balance emocional y buena autoestima, confiarán en otras personas, y podrán buscar apoyo, compartir sus sentimientos, y recuperarse de decepciones y pérdidas. 

2. Apego evitativo

Los bebés que han desarrollado apego evitativo tienden a evadir la interacción y el consuelo de sus padres o cuidadores, y no muestran preferencia entre los padres y un extraño.

Tampoco demostrarán ansiedad durante la separación. Al contrario del apego seguro,  este estilo de apego tal vez resulte de no tener suficiente proximidad emocional, por lo que los bebés pueden sentir que no pueden depender de sus padres o de otras relaciones cercanas.

Algunas señales físicas del comportamiento evitativo son: evadir el contacto visual, voltear hacia otro lado, o mostrar incomodidad al tacto físico o la cercanía. Esto puede suceder cuando los padres o cuidadores regresan después de una separación. 

3. Apego resistente

Este tipo de apego puede manifestarse en bebés que demuestran una actitud distante y resistente ante los padres o cuidadores después de un episodio de separación. También puede manifestarse cuando, al volver a estar en contacto con los padres, los bebés demuestran intenciones fuertes de mantener el contacto, lo que resulta en comportamientos malsanos.

Los bebés que tienen este tipo de apego suelen sospechar de los extraños, se ponen nerviosos cuando se les deja solos, y no parecen calmarse cuando los padres o cuidadores regresan.

Al contrario del apego seguro, este tipo de apego sucede cuando hay una respuesta inconsistente y poco confiable a las necesidades del bebé, lo que resulta en una actitud ambivalente o resistente

4. Apego desorganizado

Si un bebé ha desarrollado apego desorganizado, se manifestará en una mezcla de comportamientos evitativos y resistentes, que pueden observarse como comportamientos contradictorios. Este tipo de apego puede ocasionar que los niños crezcan sin tener una forma organizada de relacionarse con las personas, ya que el comportamiento parental fue impredecible. 

Otros factores relacionados con los tipos de apego

Además de las experiencias que tiene un bebé en la infancia temprana, la genética también juega un rol importante en el desarrollo socioemocional, ya que ciertas experiencias pueden activar o desactivar algunos genes. También se ha demostrado que el desarrollo de mecanismos de apego negativos, o la forma en que alguien reacciona a experiencias traumáticas, puede estar relacionado con la presencia de ciertos genes. Aunque la genética juega un papel fundamental en el desarrollo de tu bebé, sabemos que una experiencia positiva en los primeros años puede hacer toda la diferencia. 

¡El apego seguro no solo es bueno para tu bebé! Fomentar el apego seguro traerá beneficios para todos. Al formar lazos afectivos positivos con tu pequeño a través de experiencias agradables, tu cuerpo liberará endorfinas que te darán más energía, te motivarán y te harán sentir más feliz. 

Cómo fomentar el apego seguro

Antes que nada, debes cuidarte a ti: 

  • Para construir lazos de apego positivo, es importante cuidar de tu propia salud y bienestar, para que presentes la mejor versión de ti ante tu bebé.  
  • Pon atención a tus propias emociones y elige qué es lo que le comunicas a tu bebé. Los bebés pueden percibir tu estado de ánimo desde una edad muy temprana. Los bebés son muy receptivos a los cambios en tu tono de voz y a tu lenguaje corporal, y notan si sientes tranquilidad, estrés, enojo, ansiedad, etc. 
  • Intenta dormir suficientes horas, o lo mejor posible. La privación del sueño puede causar irritabilidad y cansancio excesivo.
  • Pide ayuda con tareas del hogar o para cuidar a tu bebé. Tener una red de apoyo y seguridad formada por tu familia o amigos es esencial durante los primeros años de tu bebé. 
  • Planea momentos para ti. Alejarte un rato y dedicar un momento solo para ti puede ser muy efectivo y beneficioso. Puede ser algo tan simple como ir a una clase de yoga, caminar alrededor de la cuadra, o ir por un café. Asegúrate de encontrar una actividad que disfrutes y que pueda darte un momento de paz para recargar tu energía. 

Entendiendo las señales de tu bebé: 

  • Cada bebé tiene una personalidad única y necesidades particulares, y conocerlas te ayudará a responder de forma adecuada. Es normal que al principio todos los sonidos y llantos te parezcan iguales, pero normalmente también están acompañados de otras señales, como movimientos.  
  • Puedes empezar por familiarizarte con los diferentes sonidos y movimientos que hace tu bebé, y relacionarlos con lo que logra calmarlo. Por ejemplo, tal vez el llanto sea más agudo cuando tu bebé tiene hambre, mientras que al demostrar cansancio sea un poco más bajo y corto. Esto puede variar, ya que cada bebé expresa sus necesidades de forma distinta. 
  • Nota los sonidos, movimientos y ambientes que tu bebé disfruta. Esto te ayudará  a saber cómo puedes tranquilizar a tu bebé, y a ser consistente al calmarlo. 
  • Habrá momentos difíciles, como la dentición, enfermedades, y cambios en el desarrollo. Solo recuerda que comunicarte con amor, paciencia y calma siempre beneficiará a tu bebé.
  • Algunas acciones y señales tempranas pueden ser grandes oportunidades para fomentar el apego seguro. Por ejemplo, que tu bebé duerma bien ayudará a mantenerlo calmado y atento, lo que le permitirá comunicarse mejor. 
  • Los horarios pueden ser de gran ayuda para asegurarte de que tu bebé está recibiendo todo lo que necesita, afectiva y nutricionalmente. Pon mucha atención a las señales y reacciones de tu bebé para determinar si debes cambiar su rutina o cuidados. 

Hablar, jugar y reír con tu bebé: 

  • Jugar, divertirse, y compartir momentos alegres con tu bebé es esencial. Interacciones como sonreír y tener contacto físico son tan importantes para tu bebé como dormir y comer. 
  • Comunicarte con tu bebé puede ir más allá de solo hablar; el lenguaje corporal, tu tono de voz, y la comunicación no verbal en general son aspectos que contribuyen a una comunicación positiva. 
  • Herramientas como juguetes, libros y música pueden ayudarte a iniciar el juego, pero muchas veces una cara o voz graciosa pueden ser suficientes para pasar un momento divertido con tu pequeño. 
  • Los juegos también pueden ser cansados para tu bebé, así que pon atención a las señales o movimientos que pueden indicar cansancio.  

No tienes que ser el padre o madre perfecto para fomentar tipos de apego positivos:

  • Aunque entender y atender las necesidades de tu bebé es importante, no tienes que saber lo que tu bebé quiere todo el tiempo. Algunas veces la calidad de las interacciones con tu bebé será más importante que saber exactamente qué es lo que significa cada señal. 
  • Notar y reparar una señal que antes no habías notado será parte importante de construir y fortalecer la relación con tu bebé. 
  • Es imposible estar 100% presente y atento todo el tiempo. Es importante que  recibas ayuda y sientas apoyo, y que tengas momentos para relajarte, para que puedas mantenerte en calma al estar con tu bebé. 

Encuentra formas de calmarte durante momentos difíciles:

  • Sentir estrés de vez en cuando es completamente normal, y la ansiedad y el estrés pueden hacer que sea más difícil calmar a tu bebé.
  • Respira profundamente y trata de mantener la calma antes de acercarte a calmar a tu bebé. 
  • No tienes que hacerlo todo. Contacta a tus amigos o familiares y pide que te ayuden si estás teniendo un momento difícil. 
  • Si puedes, intenta cambiar de escenario o ambiente. Esto puede ayudarles a ti y a tu bebé a despejarse y relajarse. Una simple caminata al aire libre o alrededor de tu casa pueden ser de gran ayuda. 

Fomentar tipos de apego positivos significa “estar presente”, acompañar, y cultivar sensibilidad a los sentimientos y necesidades que pueda tener tu bebé. También es ayudar a tu pequeño a entender, nombrar, y manejar sus emociones. Puede ser algo tan simple como sentarse y esperar con amabilidad, cariño y comprensión. En su libro sobre fomentar el apego seguro, Daniel Siegel dice que “sentirse comprendidos es una de las necesidades más importantes de los niños”. El cariño y la paciencia pueden hacer toda la diferencia.