En un artículo anterior hablamos sobre que tu pequeño comenzará a comunicarse con gestos a partir de los 5 meses y cómo es que los diferentes tipos de gestos impactan sobre su proceso de aprendizaje. También ya hemos mencionado el descubrimiento de que los niños de preescolar usan los gestos para entender mejor las situaciones y que esto se correlaciona con su eficacia al momento de realizar alguna tarea. Ahora hablaremos brevemente sobre cómo los gestos estimulan las habilidades de resolución de problemas.

Por esta época, notarás que tu hijo comienza a comprender conceptos simples como la diferencia entre las cosas grandes y pequeñas. Conforme sigas estimulando su desarrollo cognitivo, verás que empieza a entender los números, las posiciones espaciales y crea representaciones mentales de los objetos. Incluso verás que comprende más palabras de las que puede decir. Se ha demostrado que, para expresar su comprensión sobre algo, tanto los adultos como los niños primero se comunican a través de gestos y luego con palabras, sobre todo cuando se trata de un aprendizaje nuevo.

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Como la comprensión, planeación y habilidades de juicio de tu hijo están siendo estimuladas todos los días, él encontrará nuevos retos cada vez que juegue. Por ejemplo, al tratar de descifrar cómo funciona un juguete mecánico, al ordenar cosas o armar rompecabezas. Notarás que algunas actividades serán más retadoras que otras. También verás que cuando le preguntes a tu pequeño cómo encendió el juguete, no sabrá responderte de inmediato, pero te mostrará el botón que apretó.

Cuando los niños explican cómo resolvieron un problema, normalmente expresan parte de su conocimiento a través de gestos, en vez de palabras. Un estudio demostró que los niños de entre 18 meses y 6 años que resolvieron un rompecabezas de bloques de madera aprendieron más cuando sus padres les dieron instrucciones usando gestos concretos. Cuando los cuidadores gesticularon, tocando o haciendo referencia a las cosas, los niños imitaron su método para juntar las piezas. Cuando los padres apuntaron y demostraron cómo resolver el juego, los pequeños tardaron menos en aprender a manipular y rotar las piezas. Y cuando el adulto guiaba al niño y le mostraba cómo acomodar las piezas, el niño era capaz de ajustarlas por su cuenta. Los gestos dan indicaciones e información, por lo tanto, si se usan es más probable que los niños modifiquen sus estrategias de resolución de problemas y potencien su aprendizaje.

Estas son algunas ideas para usar gestos y practicar la habilidad de resolución de problemas con tu hijo:

  • Juegos de clasificación: Jueguen a ordenar los juguetes por color, tamaño o forma. Sé creativa y encuentren otras categorías como animales, coches, pelotas, etc.
  • Jueguen al escondite: Se ha demostrado que esta actividad estimula la flexibilidad mental de tu hijo permitiéndole ver una situación desde diferentes puntos de vista.
  • Cajas de sorpresas: Toma algunos objetos pequeños y escóndelos dentro de diferentes contenedores. Ayuda a tu pequeño a abrirlos y a identificar sus características.
  • Rompecabezas de clavijas: Cada vez que tu hijo complete un rompecabezas sencillo estará trabajando su resolución de problemas, planeación, atención y proactividad.
  • Juegos de mesa: Si crees que tu hijo es demasiado joven, toma un tablero y simplifica las reglas del juego.
  • Juegos de cartas: Diviértanse ordenando las cartas por color e identifiquen las figuras.