En el blog ya hemos mencionado la importancia del juego. Hoy hablaremos sobre nuevas investigaciones que analizaron la importante relación que existe entre el juego y la adquisición del lenguaje.

Cuando tu pequeña tenga entre 24 y 36 meses comenzará a formar oraciones simples y a usar pronombres; la escucharás decir muchas frases que comiencen con “yo” y “tú”. En este artículo te daremos algunos consejos de cómo trabajar un aspecto diferente del lenguaje: el uso de la tercera persona.

Hace poco la Universidad de Illinois propuso una nueva técnica para mejorar el uso del lenguaje de los niños utilizando juguetes. Lo llamaron “toy talk” o hablar con juguetes. Básicamente se trata de modelar el habla a través del juego. Esta intervención se divide en dos estrategias: nombrar a los juguetes y luego hablar sobre ellos. Así que lo primero que deben hacer es nombrar al objeto. Por ejemplo, imaginemos que tu hija escoge un oso de peluche al que quiere mucho y lo llama “Penny”. ¿Qué podemos hacer con Penny?

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  • Juego imaginativo: Ya hemos hablado sobre el juego imaginativo antes, y sobre el valor de la imaginación. En este caso, Penny formará parte del juego imaginativo. Puedes jugar en la habitación de tu hija e imaginar que tienen una fiesta del té en la que hablan sobre lo que le gusta o no a Penny. Primero, enséñale a tu hija cómo usar la tercera persona, por ejemplo, “Penny está usando la taza más bonita”. Luego, hazle preguntas para comenzar la conversación, como “¿Penny tiene sed?”. De ese modo ella tendrá la oportunidad de usar la tercera persona por sí misma. Mientras juegan a esto, también estarás animándola a usar su imaginación y a desarrollar su empatía.
  • Juegos de construcción: Este tipo de juegos son actividades donde se construyen o apilan estructuras. Siéntate junto a tu hija y hablen sobre lo que está construyendo. Ayúdale y describe las acciones que está haciendo. Después, hazle preguntas que la animen a usar la tercera persona para referirse a su construcción. Para que sea más divertido pueden involucrar a un juguete, por ejemplo a Penny, y hacerle preguntas al respecto.
  • Juegos y rutinas: Incluye al juguete favorito de tu pequeña en sus rutinas. Por ejemplo, si Penny las acompaña durante la hora del baño, pregúntale a tu hija cosas sobre su oso y sobre los pasos que debería seguir para bañarse. Esto también te ayudará a establecer las rutinas diarias y a modelar y practicar las habilidades lingüísticas de tu hija.
  • Libros: No solo los lean, miren las imágenes y pídele a tu pequeña que apunte cosas y luego las describa usando la tercera persona. Por ejemplo, di “La bailarina saltó muy alto. ¿La ves?” o incluso inventen una historia entre las dos. Igual que en las otras actividades, ¡modela el uso de la tercera persona y luego deja que tu hija lo intente!

¡Incluir al juguete favorito de tu hija en sus experiencias de aprendizaje marcará una diferencia! No dudes en hacerlo y, si necesitas variar las opciones de juguetes, algunos especialistas del lenguaje recomiendan el uso de rompecabezas, imanes, disfraces o cualquier tipo de vehículo para trabajar las habilidades lingüísticas. Seguro les dará mucho de qué hablar.

¡Puedes usar el toy talk en todo tipo de actividades! Para que sea más efectivo, toma en cuenta los gustos e intereses de tu pequeña. Deja que escoja el juguete y síguele la corriente. Lo más importante es que se diviertan. ¡Con el tiempo, verás que usas la estrategia de hablar con los juguetes sin darte cuenta!

Más sobre la técnica de la Universidad de Illinois (en inglés)