Por lo general, los bebés muestran señales de su primer diente entre los 4 y 7 meses de edad, aunque algunos pequeños pueden comenzar a los 3 meses. Este hito de desarrollo es uno de los más agotadores y frustrantes para los padres, ya que, cuando los dientes comienzan a salir, sus bebés tienden a estar más irritables. Esto significa que su bebé puede llorar más de lo habitual, e incluso puede llegar a tener fiebre. Algunas señales comunes que los padres deben tomar en cuenta son: irritabilidad, disminución del apetito, aumento de la salivación e inflamación de las encías.

Con frecuencia, los padres utilizan medicamentos de acción rápida para adormecer y calmar el dolor de su bebé y aunque esto es una solución rápida, al hacerlo, podrían estar utilizando medicamentos dañinos que, en el peor de los casos, podrían llegar a ser mortales. Los funcionarios de la salud, incluyendo la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), han publicado recientemente una advertencia acerca de los peligros del uso de anestésicos orales para aliviar el dolor de la dentición en los bebés. De hecho, la FDA señaló recientemente que los padres deben descontinuar el uso de productos con lidocaína viscosa y benzocaína en niños menores de 2 años. Este es un ingrediente que desgraciadamente se encuentra en productos populares como: Anbesol, Baby Orajel, Hurricaine y Orabase. Aunque la mayoría de estos artículos son productos que no requieren receta médica para su venta y pretenden proporcionar un alivio inmediato al dolor, pueden poner en riesgo la vida de tu bebé.

Cuando los bebés están mal humorados por el dolor, a veces padres bien intencionados tratan de calmar el dolor remojando el chupete de su bebé en una fórmula de benzocaína o frotándoles geles anestésicos orales sobre las encías. Esto es extremadamente peligroso, ya que no se está midiendo la cantidad de medicamento que se utiliza. En algunos casos el uso de benzocaína se ha asociado a una enfermedad rara, pero grave, llamada metahemoglobinemia, un trastorno en el que la cantidad de oxígeno transportado a través de la sangre se reduce en gran medida.

No solo los productos de venta libre son peligrosos, sino también algunos medicamento que requieren receta médica como por ejemplo la lidocaína viscosa (lidocaína al 2%). Cuando los padres usan este anestésico de tipo gel para frotar las encías de sus bebés, estos pueden tragar accidentalmente una gran cantidad de medicamento, o si la cantidad usada es mayor a la recomendada, los bebés pueden sufrir de convulsiones, daño cerebral y problemas cardíacos.

Tomando en cuenta la información anterior, es muy importante que los padres sean cuidadosos en lo que utilizan para aliviar el dolor de sus hijos. Si no sabes qué hacer para calmar el dolor de tu pequeño, aquí hay 7 consejos seguros que puedes intentar:

  • Masaje de encías: Si las encías de tu bebé están hinchadas o sensibles, debes aplicar presión con tus dedos y masajearlas para aliviar el dolor. ¡Lávate las manos antes de hacerlo!
  • Paño frío: Sumerge un paño en agua o té de manzanilla y ponlo en la nevera durante 15 minutos. Cuando la tela se enfríe, deja que tu bebé la mastique.
  • Cuchara fría: Coloca una cuchara de plástico en la nevera (no en el congelador, porque entonces podría pegarse en las encías de tu bebé) y después frota sus encías con la parte redondeada de la cuchara. Este remedio se debe utilizar antes de que salgan los dientes, para evitar romper alguno.
  • Juguete de la felpa para la dentición: Utiliza un juguete de peluche suave que esté hecho de materiales seguros.
  • Mordedor refrigerado: Coloca en la nevera de 15 a 20 minutos un mordedor sólido o con líquido dentro. Después, permite que tu bebé lo muerda, ya que éste le proporcionará una sensación relajante. Asegúrate de escoger un mordedor que sea fácil de agarrar y libre de BPA y PVC.
  • Mordedor con vibración: Este artículo ayuda de dos maneras: reduce el dolor y estimula las encías. Solo asegúrate de elegir uno que tenga diferentes texturas y contenga agua dentro, de esta manera se mantendrá frío por más tiempo al ponerlo en el refrigerador.
  • Distracción: Algunas veces un cambio de actividad o de entorno es todo lo que se necesita para distraer a un bebé del dolor de la dentición. Por ejemplo, puedes intentar darle un baño caliente para que se relaje.

Espero que estos consejos te ayuden durante la etapa de dentición de tu bebé. Por favor, siéntete con la libertad de compartirnos cualquier otro artículo o acciones que hayan funcionado con tu bebé.

¡Hasta la próxima!

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