El desarrollo del autocontrol debe ser un objetivo fundamental para el desarrollo de los niños porque genera impactos positivos en sus vidas.

Es importante saber que fortalecer adecuadamente las habilidades de autocontrol durante los primeros años de los niños puede tener beneficios duraderos para ellos, sus familias y la sociedad.

Según un estudio, el autocontrol puede ser el ingrediente secreto de la salud y la riqueza futuras. En un estudio a largo plazo dirigido por la psicóloga Terrie Moffit de la Universidad de Duke, se siguió a 1,000 neozelandeses desde que nacieron hasta que cumplieron 32 años. Sorprendentemente, ya en la edad adulta, los niños con puntajes más bajos en las pruebas de autocontrol cuando tenían tres años, tuvieron más probabilidades de tener problemas de salud, dificultades financieras, adicción a sustancias, problemas académicos, comportamiento agresivo y antecedentes penales a los 32 años.

Enseñar autocontrol a nuestros hijos

Como padres, una de nuestras principales responsabilidades es enseñarles a nuestros hijos a regular sus pensamientos, emociones y comportamiento. Está bien establecido que el autocontrol es fundamental para que un niño tenga éxito a nivel académico, social y emocional. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la corteza prefrontal de los bebés y los niños pequeños (la parte del cerebro asociada con la autorregulación y el control) no está completamente desarrollada. Por lo tanto, no podemos esperar que un niño pequeño muestre el mismo autocontrol que un adulto. Nuestro enfoque para establecer límites debe estar de acuerdo con la etapa de desarrollo de nuestros bebés.

El entorno del hogar también juega un papel fundamental en el desarrollo del autocontrol durante los primeros años de nuestros hijos. Durante la infancia, los bebés comienzan a desarrollar un sentido de identidad, y brindarles atención receptiva y un apego seguro es clave para facilitar su proceso de desarrollo.

De hecho, el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD por sus siglas en inglés) y la Red de Investigación del Cuidado en la Primera Infancia (Early Child Care Research Network) encontraron que el ambiente en el hogar de niños de 0 a 5 años puede predecir sus habilidades de autocontrol en primer grado. Tener padres cariñosos y solidarios, así como los recursos físicos y sociales necesarios, es importante para establecer un entorno que fomente el desarrollo del autocontrol.

Fomenta el desarrollo del autocontrol en casa

Dada la importancia de fomentar esta habilidad, te dejamos algunas estrategias que podrías utilizar para fomentar la regulación de los pensamientos, emociones y acciones de tu pequeña. 

  • Asegúrate de que tu hija sepa lo que pasará. Por ejemplo, cuando vayan al supermercado, dile «Vamos de compras, pero hoy no vamos a comprar dulces. Vamos a comprar fruta, que también es dulce y deliciosa”. Si tu hija repite lo que le dijiste, puede usar eso para guiar internamente su comportamiento.
  • Proporciona una rutina diaria y un horario predecible. Sin embargo, también intenta hacer pequeños ajustes en las rutinas de tu pequeña, para que pueda aprender a adaptarse a estos cambios sin verlos como un desafío.
  • Realiza actividades en las que tu hija tenga que seguir instrucciones. Dile los pasos de lo que tiene que hacer mientras escucha y sigue tus órdenes.
  • Enseña y habla sobre los sentimientos y repasa las reglas del hogar con frecuencia. Anima a tu pequeña a describir sus sentimientos; este es el primer paso para manejar sus emociones.
  • Mantén la calma y la firmeza en tu voz y tus acciones, incluso cuando tu pequeña parezca estar fuera de control.
  • Fomente el juego imaginativo. Puedes darle cosas a tu hija para que asuma diferentes roles, por ejemplo, interpretar a una madre, una oficial de policía, una rescatista, una doctora o una bruja. Durante este juego de roles, también puedes intentar actuar determinadas situaciones en las que se necesita tener autocontrol.
  • Jueguen juegos de «parar y seguir» o de “ser estatuas», donde tu hija comience y deje de realizar diferentes acciones según las indicaciones del «líder» del juego.

En general, busca oportunidades para que tu niña practique jugar por turnos y compartir. A medida que tu hija crezca y desarrolle más autocontrol, podrás establecer más límites. Con paciencia y constancia, tu pequeña desarrollará esta habilidad. Solo recuerda ser paciente y que nada funcionará siempre para un niño pequeño, ¡así que sigue ajustando tus estrategias! 

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