La privación de sueño de los padres es sumamente común tras la llegada de los hijos. Sabemos que esto puede ser muy cansado. Por lo tanto, queremos presentarte unos consejos que pueden ayudar a que tu bebé duerma toda la noche y que tú también tengas un merecido descanso.

Alrededor de los 4-6 meses de edad los pediatras recomiendan comenzar establecer una rutina para dormir, ya que los bebés están listos para desarrollar estos hábitos. Sabemos que hay muchos métodos y solo un padre sabe qué es lo mejor para su hija, pero les queremos compartir unas recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría que facilitan la hora de sueño:

  • Realiza una rutina nocturna en el mismo orden todos los días.
  • Acuesta a tu pequeña cuando todavía esté despierta, pero somnolienta. Puedes darle una toma de leche y, cuando esté somnolienta, acostarla. De esta forma, aprenderá a conciliar el sueño sin mucho estímulo y no requerirá de ayuda para volver a dormir.
  • Procura no acostarla muy tarde para evitar el exceso de cansancio. Evita también acostarla muy temprano ya que no tendrá sueño.
  • Toca su espalda gentilmente, murmúrale las buenas noches y que la quieres mucho, y lentamente retírate del cuarto.
  • Si llora, espera un momento y verifica si vuelve a dormir. Si no, regresa evitando prender la luz, jugar o levantarla. Si comienza a llorar mucho trata de identificar el porqué; puede necesitar un cambio de pañal, tener hambre o sentirse mal.
  • Si le vas a cambiar el pañal o darle de comer, no prendas la luz y mantén el proceso muy tranquilo para que tu bebé sepa que no es hora de jugar.

Recuerda: cada bebé es diferente y tiene diferentes necesidades. Continúa reforzando la rutina nocturna, pero actúa de acuerdo la madurez de tu pequeña para ayudarla a dormir por sí sola.