La hora de dormir puede ser un desafío para algunos bebés, pero ¿qué pasa si lo haces aún más difícil? A veces, como padres, no somos conscientes de que lo que hacemos puede afectar a nuestros pequeños. Incluso podríamos pensar que los hábitos de sueño de nuestro bebé aparecerán por sí solos, pero contrario a esta creencia, dormir no es algo que sepamos hacer desde que nacemos. Por eso es importante ayudar a nuestros bebés con sus necesidades de sueño y ser conscientes de los errores que podríamos estar cometiendo a la hora de acostarlos.

3 errores comunes a la hora de dormir que debes tener en cuenta

  1. Dejar que tu bebé se quede despierto hasta tarde

Aunque no lo creas, este es un error muy común. A algunos padres les gusta jugar con sus pequeños a altas horas de la noche porque no pasaron mucho tiempo con ellos durante el día o porque desarrollaron el hábito de acostarlos justo antes de irse a dormir. Acostar tarde a tu bebé hará que esté demasiado cansado e irritable al día siguiente y probablemente tendrá problemas para quedarse dormido, lo que también puede aumentar los despertares nocturnos.

¿Qué hacer?

¿Sabías que la mayoría de los bebés muestran signos de estar listos para dormir entre las 6 y las 8 p.m.? Observa los signos de sueño de tu pequeño, como párpados caídos o si se frota los ojos, y acuéstalo antes de que se ponga irritable. Si lo llevas a dormir cuando está somnoliento, pero no demasiado cansado ​​o completamente dormido, será más fácil para él aprender a dormirse solo.

  1. No tener una rutina para la hora de dormir

A veces, tu día puede ser caótico y con un bebé en casa, ¡lo parece aún más! No importa lo que esté sucediendo, es importante seguir una rutina. Los bebés prosperan con la estructura y la consistencia, por lo que la hora de dormir no es diferente. Si alimentas a tu bebé antes de que se duerma, pero otras veces lo meces o te lo llevas a la cama por desesperación, estás complicando las cosas tanto para ti como para tu bebé.

¿Tu bebé tiene problemas para dormir?

¿Qué hacer?

¡Establece una rutina de sueño y apégate a ella! Puedes intentar bañar a tu bebé, ponerle el pijama, abrazarlo y leerle un cuento o cantarle una canción de cuna antes de acostarlo. Encuentra un patrón consistente que funcione para ti y tu hijo, o echa un vistazo a algunas técnicas para dormir que sugieren rutinas especiales. Pero recuerda, no importa la rutina que elijas, ¡debes ceñirte a ella!

  1. Dormir en diferentes lugares

Tal vez comiences acostando a tu bebé en su cuna, pero a medida que avanza la noche, termina en tu cama. No importa la técnica de sueño que hayas elegido para tu bebé, el problema está en el mensaje contradictorio. Toda esta confusión puede interrumpir el sueño de tu hijo.

¿Qué hacer?

Establece una pauta de dónde debe dormir tu bebé e intenta ceñirte a ella. Si tu pequeño tiene la edad suficiente para tener su cama, anímalo a quedarse en ella toda la noche y elogia sus esfuerzos.

¿Alguna vez has cometido alguno de estos errores? Lo importante es no centrarse en ellos, sino comprometerte a cambiar tus hábitos a la hora de dormir a tu bebé. Además, ten en cuenta que algunos pequeños comienzan a dormir toda la noche cuando tienen cuatro meses, mientras que otros no logran este objetivo hasta los nueve meses o incluso más tarde.