¡Tal vez parezca que tu hijo nunca aprenderá a moverse o que sus futuros hitos del desarrollo nunca llegarán! No te preocupes, dentro de poco estará escalando los muebles y caminará por toda la casa. Como gatear es algo que se da naturalmente, no tendrás que enfocarte en enseñarle cómo hacerlo, sino en darle muchas oportunidades para que se prepare y lo practique.

Recuerda que el proceso de aprendizaje del gateo varía de un bebé a otro y que cada uno busca la forma más cómoda para moverse. Una vez dicho eso, estos son algunos consejos de cómo ayudar a tu hijo:

  • Haz que pase tiempo boca abajo desde que nace. Esto le ayudará a fortalecer los músculos del cuello, los hombros, los brazos y las piernas y promoverá el gateo. Tal vez no le guste estar en esta posición; no te preocupes. Trata de tomar descansos o de acostarlo sobre tu pecho o estómago y hacerle muecas graciosas para hacer el rato más ameno. Pasar tiempo boca abajo también funciona mejor en espacios donde tu bebé se siente cómodo, así que practiquen eso en su habitación o algún lugar conocido.
  • Anímalo a alcanzar sus juguetes. Aunque parezca algo simple, esta acción es esencial para el gateo. Cuando tu hijo alcanza algo aprende que para lograrlo debe apoyarse en un brazo. Esto crea el escenario donde usa un brazo de soporte y otro para tomar un objeto. Esta simple acción le enseña a distribuir su peso de un lado u otro, algo esencial a la hora de gatear.
  • Reduce el tiempo que pasa en su silla alta o portabebés. Es genial tenerlo cerca y seguro, pero necesita pasar tiempo en el suelo para fortalecer sus músculos y animarlo a explorar a través del movimiento.
  • Mientras tu hijo aprende a gatear, también está aprendiendo a sentarse. Dedica tiempo a actividades que promuevan el sentarse y voltearse, y otras que trabajen cómo sostenerse sobre los brazos y cambiar de posición. La pose de trípode le ayudará a fortalecer la espalda, así que trata de llamar la atención de tu pequeño con un juguete para que se ponga sobre sus manos y rodillas. Jugar enfrente de un espejo también lo motivará a cambiar de su posición de sentado para explorar su reflejo.
  • Conforme se vuelva más ágil, crea pequeñas pistas de obstáculos con cojines, cajas o almohadas para que gatee sobre o entre los objetos. Recuerda acompañarlo por si necesita tu ayuda para superar alguno de los obstáculos.
  • Las escaleras son otro espacio dónde practicar y esto le ayudará a sentirse cómodo estando sobre sus manos y rodillas. Si tienes escaleras en casa, tal vez le emocione explorar este espacio. Recuerda que, aunque es importante que aprenda a subir y bajar escaleras, nunca debes dejar a tu hijo sin supervisión. Así que, mientras no las usen, asegúrate de que tu hijo no se acerque a ellas. Si no tienen escaleras en casa, pueden practicar usando un taburete, bloques de espuma, cojines o alfombras enrolladas.

Recuerda que los bebés aprenden a gatear a diferentes edades y hay quienes se saltan este hito del desarrollo. Lo más probable es que no haya nada de qué preocuparse. Sin embargo, si ves que tu pequeño tiene dificultades para coordinar los dos lados del cuerpo, consulta a tu pediatra.

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