Cuando tu hijo esté por cumplir dos años de edad, probablemente ya tenga una dentadura completa que le permite morder y articular palabras. Quizás aún no tenga todos los dientes, pero estos saldrán dentro de poco. Durante esta etapa comenzarán a salirle los caninos o, como los conocemos coloquialmente, los colmillos; su sonrisa se mostrará radiante.

La dentadura de los bebés está compuesta por dientes de leche o dientes de bebé. Esto significa que son temporales y que conforme vaya creciendo, los irá perdiendo para dar espacio a los dientes permanentes. El hecho de que los dientes sean temporales, no significa que podamos descuidarlos. Por el contrario, al igual que con los dientes permanentes, los dientes de bebé pueden tener caries e infecciones dentales si no se cuidan. Asimismo, enseñar a nuestros pequeños a crear hábitos de higiene desde temprana edad ayudará a fomentar la limpieza en el futuro.

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Sabemos que has estado cuidando la boca y dientes de tu pequeño, pero es momento para dar el siguiente paso. Es tiempo de enseñarle a escupir después de cepillarse los dientes. Enséñale que después de lavar su boca debe escupir para deshacerse del exceso de pasta de dientes. Demuéstrale cómo hacerlo y pídele que te imite. Indícale que solo se escupe sobre el lavabo y después de cepillarse los dientes. Evita darle agua para que enjuague su boca, ya que a esta edad es más probable que se la trague en lugar de escupirla.

Practiquen este nuevo hábito todos los días. Tal vez tu pequeño quiera manipular el cepillo de dientes por sí mismo. ¡Muy bien! Puedes empezar por enseñarle la mecánica. Tomen ambos el cepillo y cepillen los dientes de arriba hacia abajo por toda la boca. No dominará el uso del cepillado a la primera, tomará tiempo aprender los movimientos Por esta razón, es muy importante que siempre lo acompañes. Recuerda hacer este hábito atractivo y divertido, y deja que tu pequeño te vea cepillarte los dientes ya que los niños aprenden a través de la imitación.