Como padres jóvenes, es muy probable que hayan escuchado el término “apego” en varias ocasiones, ya sea en revistas de crianza, en boca de su pediatra o en alguna conversación que hayan tenido con un amigo psicólogo. Pero ¿qué significa? ¿Y por qué este concepto ha ganado tanta popularidad? En este artículo, explicaremos brevemente la teoría del apego dado que se relaciona con el desarrollo de la primera infancia, y les daremos algunos consejos sobre cómo favorecer el apego seguro con su pequeño.

En pocas palabras, el apego es un proceso relacional que comienza a desarrollarse desde la primera infancia y se consolida durante los primeros años de vida cuando un niño adquiere más habilidades cognitivas y, por ejemplo, comprende la permanencia de los objetos o el concepto de la causa y efecto. Este apego temprano involucra una serie de conductas, sentimientos y la forma de pensar en nosotros mismos, en los demás y en el mundo con el que interactuamos. Eso nos permite decodificar cómo funcionan las relaciones sociales y, por lo tanto, sienta las bases de todas las interacciones que tendremos a lo largo de nuestras vidas.

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La teoría del apego se remonta a los años 30s cuando el psiquiatra René Spitz descubrió que las relaciones y el contacto físico son igual de importantes para un niño que el tener una buena nutrición, descanso y atención médica. La importancia de las primeras relaciones se hizo evidente cuando la gente se dio cuenta de que, objetivamente hablando, los niños eran incapaces de alcanzar su potencial si carecían de relaciones afectivas con sus cuidadores.

Los patrones relacionales que creamos durante la infancia determinan cómo nos relacionamos con los demás durante la edad adulta. En los años 80, el psicólogo británico John Bowlby publicó un libro revolucionario sobre cómo crear un apego seguro entre padres e hijos y, por lo tanto, fomentar el desarrollo futuro. Su investigación introdujo la noción del apego seguro, el cual describe el patrón de relaciones en el que un niño aprende que se satisfarán sus necesidades emocionales y que no será abandonado o molestado. El libro Raising a secure child (Criando a un niño seguro), escrito por los psicólogos Kent Hoffman, Glen Cooper y Bert Powell de la Universidad de Berkeley, describe el apego seguro como “la confianza y seguridad de la bondad en mí, en ti, en nosotros” que los niños manifiestan a lo largo de sus vidas.

¿Cómo pueden ayudar a su hijo a desarrollar un apego seguro?

  • Pasen tiempo con él y jueguen. Hagan contacto visual, tóquenlo y compartan sus emociones.
  • Jueguen juntos y compartan los intereses de su pequeño practicando interacciones de servir y devolver.
  • Familiarícense con el temperamento y las señales de su hijo.
  • Consuélenlo cuando se le dificulte regular sus emociones. De ese modo podrán tranquilizarlo y enseñarle a nombrar y a procesar lo que siente.
  • Cuiden de sí mismos, duerman bien y coman de forma saludable para evitar la predisposición a estar de mal humor.
  • Encuentren herramientas o estrategias que les ayuden a mantener la calma durante situaciones estresantes. Por ejemplo, ejercicios de respiración, pedir ayuda o salir a dar un paseo.
  • No se preocupen demasiado por ser los padres perfectos, sino por dar lo mejor de sí e interesarse genuinamente por el desarrollo de su hijo.