¡Tener un bebé no es tarea fácil! Claro que es hermoso verlos crecer y conocerlos más cada día, pero ciertamente puede convertirse en una experiencia desafiante, especialmente porque durante los primeros años, tú y tu bebé estarán en constante cambio y adaptación. Uno de los cambios y ajustes más importantes es el sueño y todo lo que este conlleva, incluidos las técnicas para dormir a un bebé.

Los hábitos de sueño (Granic et al., 2010; Sears et al., 2008) son cruciales tanto para el desarrollo saludable de tu bebé como para tu salud. Si no descansan correctamente, tanto tu rendimiento, salud y estado de ánimo como el de tu tu bebé se verán afectados, por lo que es muy importante tratar de satisfacer siempre esta necesidad básica.

Hay muchas técnicas para enseñarle a dormir a un bebé. Algunas son más efectivas que otras, pero todas dependen de la personalidad y las preferencias de tu pequeño. No existe una receta exacta que garantice una manera rápida y eficaz de hacer que tu bebé duerma toda la noche, por eso es necesario que lo conozcas y aprendas qué funciona con él. Hay formas de establecer parámetros para identificar y anticipar técnicas efectivas.

Otras técnicas para dormir a un bebé

Continuando con lo que dijimos en la Parte I de esta serie, aquí hay otros métodos que quizás desees probar. ¡Empieza a formar hábitos de sueño saludables con tu pequeño!

Anticípate al sueño de tu bebé

El objetivo de esta técnica es ir un paso por delante de las demandas de sueño de tu bebé. Si identificas diversas manifestaciones de cansancio, puedes abordar y cambiar los hábitos de tu bebé y evitar que demande dormir a través del llanto y la inestabilidad emocional.

Así es como funciona:

  1. Observa el comportamiento de tu bebé cuando quiere o necesita dormir.
    1. Identifica signos de cansancio. Estos van desde frotarse los ojos, bostezar, estar inquieto, entre otros. Cada bebé es diferente, por eso es importante evitar generalizaciones.
    2. Para detectar y registrar adecuadamente estos signos es recomendable tomar nota del tiempo, manifestación y duración. ¡Una semana de observación y registro del comportamiento de tu hijo debería ser suficiente!
  2. Hazte consciente de lo que TÚ haces para que se duerma.
    1. Esto es importante para que puedas saber qué enfoque funcionó mejor en el pasado. Esto puede variar desde acariciarle la espalda, cantarle una canción de cuna y o mecer a tu bebé para que se duerma.
    2. También puedes tomar nota de cuánto tiempo toma cada enfoque para que tu bebé se calme y se duerma.
  3. Una vez que hayas detectado los signos de fatiga de tu bebé y las estrategias más efectivas en el paso dos, atiende las necesidades de tu pequeño cuando notes que se está cansando.
      1. Es importante intentar hacer esto de inmediato para evitar que la demanda de sueño se acentúe. Comienza hablándole suave y lentamente, y luego implementa la estrategia que fue más efectiva para calmar y arrullar a tu bebé.

PROS:

¿Tu bebé tiene problemas para dormir?
  • Crearás asociaciones y acondicionamiento para guiar eficazmente a tu bebé para que se duerma.
  • Es ideal para evitar las crisis de sueño, que requieren más tiempo para calmar al bebé y son más difíciles de superar.
  • Con este método, aprenderás más sobre tu bebé, sus comportamientos y tendrás un mayor control de las situaciones.
  • ¡Tu pequeño sentará las bases para tener un horario de sueño constante!

CONTRAS:

  • La primera semana puede ser un poco tediosa y difícil, dado que debes dejar que tu bebé demande dormir para observar sus reacciones.
  • Se necesita tiempo y paciencia.
  • Debes dividir tu atención entre la acción y el reconocimiento de las medidas tomadas. Durante una semana, es necesario realizar múltiples tareas: observación y acción.

Técnica reconfortante

Para cualquier bebé, estar en presencia de su madre es un componente crucial para sentirse seguro. Cuando tu bebé está cerca de ti, se siente cómodo, lo que le permite quedarse dormido rápidamente y durante más tiempo. Sin embargo, una vez que decidas dejar a tu pequeño en su cuna, es útil dejar algo asociado contigo, como una extensión de ti.

Así es como funciona:

  • Durante una o dos semanas, haz que tu bebé se duerma mientras está en contacto con un objeto en particular. Algo cálido y suave al tacto; ¡las mantas o peluches suaves son ideales para esto! Coloca este objeto cerca de ti y de tu bebé, de modo que ambos lo estén tocando.
  • Una vez que tu bebé se duerma, asegúrate de colocar el objeto en la cuna, para que continúe teniendo contacto con él hasta que despierte.
  • Si tu pequeño se despierta durante la noche, primero trata de acariciarlo suavemente con el objeto suave y consuélalo con una voz suave.
  • Poco a poco, tu hijo aprenderá a asociar el objeto con la comodidad y el cuidado. Esto le ayudará a sentirse seguro incluso cuando duerma solo en su cuna.

Ten en cuenta que, como recomendación para prevenir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL), antes de que tu bebé cumpla un año no debe haber nada en la cuna mientras duerme, por lo tanto, esta técnica no debe usarse antes de este tiempo.

PROS:

  • Los estudios (Pantley et al., 2002) han demostrado que la seguridad y el cuidado de una madre pueden transferirse cuando se asocian con un objeto reconfortante.
  • Con esta técnica, trabajarás gradualmente para fomentar la independencia y los recursos personales de tu bebé.
  • Al usar el objeto que se ha asociado con el sueño, puedes ajustar la hora de acostarse de tu bebé porque seguirá asociando la presencia del objeto con el sueño.

CONTRAS:

  • Para que sea más efectivo, el objeto debe adquirir tu aroma, esto puede llevar de una a dos semanas. Es importante mantener el objeto limpio e higiénico.
  • Es posible que debas reiniciar la asociación del objeto una vez que se haya lavado.

Establecer cualquier hábito requiere tiempo, esfuerzo, perseverancia y paciencia. Este proceso puede ser difícil al principio, ya que implica tiempo y dedicación, sin embargo, descubrirás que las técnicas para dormir a un bebé tienen resultados positivos para todos los miembros de la familia.

¡Dulces sueños!