Ya que estás entrando al mundo de la alimentación sólida, te preguntarás si debes preparar la papilla en casa o comprarla ya hecha en el supermercado. La verdad es que no hay una respuesta correcta. Puedes hacer cualquiera de las dos o incluso combinar las dos opciones.

Preparar el alimento en casa es una maravillosa manera de alimentar a tu bebé ya que permite brindarle alimentos frescos. Si puedes cocinar en casa, ¡excelente! Al preparar las papillas, sabrás exactamente qué ingredientes contiene y comenzarás a acostumbrar a tu bebé a la comida (en versión molida) que consume la familia. Sin embargo, a veces la vida y sus obligaciones hacen que esta tarea sea imposible. Entonces, ¿qué hacer? Si no tienes tiempo, no pasa nada si vas alternando entre papillas caseras y compradas.

Sabemos que no siempre es viable preparar papillas todos los días, por lo cual una buena técnica para ofrecer comida preparada en casa es tomarte un día del fin de semana para hacer porciones de diferentes recetas y congelarlas. De esta forma, solo necesitarás descongelar una porción a la vez. Este método puede resultarte más económico que comprar la comida en el supermercado. Su única desventaja es que, a pesar de tomarte un día, aún requiere de tiempo, organización y preparación.

¿Qué cuidados debo tener al elaborar papillas en casa?

Antes que nada, te recomendamos acudir con el pediatra de tu bebé para consultar qué alimentos son recomendables para el pequeño según los meses de edad que tenga.

De igual manera, preparar comida en casa requiere tener una higiene absoluta, por lo que hay que asegurarse de tener utensilios y equipo de preparación perfectamente limpios. Siempre cerciórate de lavar adecuadamente las verduras y retirar toda la piel con el pelador (la piel de las verduras suele estar muy sucia aunque no lo veamos, por eso es muy importante quitarla por completo).

Lo primero que necesitas para cocinar las papillas de tu bebé es una licuadora y algunos recipientes para guardar y congelar las papillas. Puedes hacer uso de pequeños envases que cierren al vacío; sin embargo, te recomendamos utilizar frascos de vidrio ya que este material es más higiénico que el plástico y más fácil de lavar. También, será necesario que tengas un pelador, utensilios de cocina y una tabla de picar.

Es recomendable comenzar preparando papillas de una verdura o fruta. Si tu bebé las va aceptando bien, puedes combinar 2 verduras después.

Algo importante a considerar es que es posible que necesites ofrecer a tu pequeño un alimento varias veces antes de que lo acepte. Es normal que al inicio rechace algunos alimentos, pero esto no significa que no los vaya a comer en un futuro.

Algunas ideas de combinaciones que puedes preparar, son:

  • Zanahoria con chayote
  • Calabaza italiana con brócoli
  • Papa y zanahoria
  • Aguacate y plátano
  • Plátano y avena
  • Mango y pera
  • Pera y manzana

¡Y muchas más!

Recomendaciones a tomar en cuenta sobre las papillas

Aunque preparar papillas para tu bebé es muy sencillo, es importante tomar en cuenta algunas consideraciones generales. A continuación te hablamos de algunas de estas.

  • Oriéntate con tu pediatra sobre recetas recomendadas para tu pequeño. Por lo general, se recomienda cocer las verduras antes de licuarlas.
  • Corta la verdura en pequeños trozos para facilitar su cocción. Después, colócala preferentemente en una vaporera (esta técnica de cocina te permitirá conservar bastante bien los nutrientes).
  • Deja al vapor las verduras durante unos 10 o 15 minutos, hasta que tengan una consistencia semiblanda. Al finalizar, viértelas en la licuadora con una o media taza de agua para hacer la papilla.
  • Coloca el alimento en los frascos previamente esterilizados y, ¡listo! Congela o comienza a alimentar a tu bebé. Eso sí, antes de ofrecerle a tu pequeño, verifica que el alimento no esté muy caliente.

Otro punto importante a tomar en cuenta es que las papillas congeladas pueden durar en buen estado hasta 15 días, y en refrigeración, hasta 3 días.

De igual forma, las papillas no solo se limitan a frutas y verduras: también puedes cocinar más sabores empleando pollo y algunos cereales como arroz. Consulta con el pediatra de tu bebé a partir de cuándo es recomendable ir incorporando este tipo de alimentos a su dieta.

¿Qué debo considerar si opto por comprar las papillas?

Como lo dijimos al principio, en ocasiones la falta de tiempo puede impedir que prepares las papillas para tu pequeño todos los días. Dicho esto, no debes preocuparte, no hay ningún problema con que compres los alimentos, pero es recomendable que busques que las papillas que adquieras cumplan con estos puntos:

  • Estén hechas con ingredientes naturales
  • No contengan azúcar o sustitutos de azúcar
  • Tengan bajo o nulo contenido de sodio
  • No contengan conservadores

La mayoría de los alimentos para bebés que encuentras en el supermercado son de excelente calidad. Solo verifica que cumplan con los requisitos anteriores.

Comprar papillas en el supermercado ofrece conveniencia y una manera muy práctica de almacenamiento. De igual forma, te saca de apuros en cualquier momento que no tengas alimento y estés de viaje o de paseo.

Con esto en mente, los pediatras recomiendan que le des a tu bebé alimentos enfrascados de vez en cuando; con ello, lo acostumbras a su sabor y evitarás que los rechacen cuando sea la única opción de alimento. Asimismo, si siempre compras alimento en el supermercado, intenta darle a tu pequeño alimento hecho en casa en ciertas ocasiones para que, cuando sea hora de comer con la familia, tu bebé esté acostumbrado a los alimentos caseros.

Como consejo final, es bueno servir la porción de alimento de tu pequeño en un plato diferente al frasco en el cual lo almacenas; esto es para evitar que el alimento que no usaste se contamine. De esta forma, podrás almacenar el restante en el refrigerador durante las siguientes 48 horas y usarlo en la próxima comida.

Para concluir

Las papillas caseras te pueden dar las siguientes ventajas:

  • Irás acostumbrando a tu bebé a los sabores que se comen en casa
  • Con el uso del congelador, en un solo día podrás preparar varias papillas para alimentar a tu pequeño durante la semana
  • Cuando se preparan y almacenan correctamente, pueden conservar muchos nutrientes
  • Ahorras dinero

Por otro lado, las papillas comerciales te brindarán:

  • Ahorro de tiempo
  • Comodidad al transportar la comida en un viaje
  • Facilidad de almacenamiento

Para finalizar, ambas opciones son buenas y pueden aportar ventajas. Puedes alternar entre papillas comerciales y caseras según tu tiempo y la necesidad de tu bebé.

¿Tienes alguna duda sobre lo que hablamos en este texto? En caso de que sea así, ¡escríbenos en la casilla de comentarios! Nos encanta estar en contacto contigo.

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