Anteriormente, mencionamos que la habilidad para gatear se puede desarrollar en un rango amplio de meses y que tu bebé puede adoptar diferentes estilos de gateo. Toma en cuenta que los pequeños no están programados para gatear, más bien los motiva el hecho de que quieren explorar, experimentar diferentes formas de moverse y usar la que les parece más gratificante. Así que, incluso si no parece una posición clásica de gateo, deslizarse sobre el estómago, rodar o desplazarse sobre las pompis siguen siendo métodos válidos. Lo importante es que tu hijo coordine ambos lados del cuerpo y use cada brazo y pierna equitativamente. Aunque muchos bebés gatean, hay quienes nunca lo hacen. Si tu hijo es uno de ellos, ¿cómo puedes estimular los músculos y las habilidades que se desarrollan al gatear?

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Antes de que tu hijo aprenda a caminar deberá hacer dos cosas muy importantes: practicar el equilibrio y fortalecer sus piernas. Al gatear tu pequeño practica su equilibrio, coordinación y fortalece los músculos de los brazos, piernas y abdomen. También aprende a pasar su peso de un lado al otro. Si crees que tu bebé será de los que no gatean, practica estos ejercicios para fomentar las habilidades antes mencionadas:

  • Alcanzar juguetes atractivos u objetos ruidosos es un ejercicio importante porque tu bebé practicará su equilibrio y cómo distribuir su peso. Asegúrate de darle muchas oportunidades para hacer esto y sigue retándolo alejando los juguetes cada vez más.
  • Coloca un cojín en el suelo y ayuda a tu hijo a explorarlo poniendo juguetes encima. Mientras alcanza los objetos, fortalecerá sus músculos y estabilizará su cadera para soportar su peso sobre ambas piernas. Esto es, en esencia, el movimiento del gateo. También lo preparará para impulsarse y ponerse de pie.
  • Cuando tu bebé esté sentado, coloca juguetes atractivos a cada lado. Anímalo a girarse para alcanzar los objetos. Así aprenderá que debe inclinar su peso hacia un lado para poder colocar las manos sobre el suelo o tocar el juguete.
  • Ponlo boca abajo sobre una superficie suave. Esto lo motivará a pasar su peso hacia atrás y a sostenerse sobre sus manos y rodillas.
  • Ponle ropa cómoda o solo el pañal y colócalo boca abajo sobre el suelo. Asegúrate de que la habitación no esté muy fría y juega con él. El suelo resbaloso le permitirá mover mejor las piernas y brazos y los fortalecerá. No es obligatorio que se deslice sobre su estómago, pero es un método que tal vez le parezca bastante cómodo. Muchas veces, este tipo de movimiento es el precedente a la posición de cuatro puntos (sobre manos y rodillas).
  • Siéntate en el suelo a un lado de tu hijo y coloca un juguete atractivo a tu lado. Anima a tu pequeño a pasar sobre ti para alcanzarlo. Empuja sus piernas y torso para ayudarle a tomar el objeto. Si le es cómodo, anímalo a jugar mientras apoya su estómago sobre tus piernas. Mientras sostienes parte de su peso, lo animas a posicionarse sobre sus manos y rodillas. Practicará su equilibrio, distribución de peso y fortalecerá sus piernas, brazos y abdomen.
  • Acuéstate en el suelo junto a él. Tu bebé sentirá que lo apoyas si ves las cosas desde su punto de vista. Sonríele, haz contacto visual y llámalo para animarlo a acercarse a ti.

¡Sigue así! Lo importantes es que tu bebé sea capaz de explorar sus alrededores de forma independiente y que siga fortaleciendo su cuerpo para poder aprender a caminar y adquirir muchos otros hitos del desarrollo. Si crees que tu hijo no se mueve de forma normal, consúltalo con tu pediatra.

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