Enseñarle a los niños a jugar de forma independiente les ayuda a desarrollar su creatividad y sus habilidades de pensamiento crítico, ¡además de que les permite a los padres tomarse un descanso! El juego independiente es importante porque les enseña a los niños a entretenerse solos y les ayuda a ser más autosuficientes. Este tipo de juego generalmente ocurre a partir del primer año de edad.

¿Cómo puedo promover el juego independiente?

No siempre es fácil hacer que los niños jueguen solos, ¡les encanta nuestra compañía! Pero inténtalo paso a paso. Al principio, trata simplemente de sentarte junto a tu pequeño en silencio, mientras juega. Permítele explorar los materiales y juguetes libremente. Una vez que esté absorto en la actividad, intenta trasladarte a otra parte de la habitación. Tu hijo todavía se sentirá cómodo sabiendo que estás cerca. Cuando ya esté jugando felizmente a solas, trata de no intervenir o quedarte demasiado cerca, solo asegúrate de que su área de juego sea segura y cómoda.

Si cuando intentas irte, tu pequeño se molesta, puedes establecer algunos límites. Explícale que necesitas unos minutos a solas, pon un cronómetro que pueda ver y, cuando el tiempo se acabe, vuelva a prestarle atención. Poco a poco, podrás ir agregando más tiempo hasta que tu pequeño se sienta cómodo jugando solo.

desarrollo de tu bebe

¡Jugar solo tiene sus ventajas!

Cuando les decimos a los niños exactamente cómo jugar con un juguete o qué hacer con él, limitamos su exploración e imaginación. Un estudio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) descubrió que era más probable que los niños descubrieran las características adicionales de un juguete (como un ruido que hace) cuando se les dejaba solos con él, que si un adulto les mostraba primero cómo usarlo.

«Los niños prosperan cuando tienen la oportunidad de tomar decisiones sobre lo que hacen, especialmente en situaciones de juego” –Jean Ispa, PhD

Hazte consciente de la frecuencia con la que interfieres e instruyes a tu hijo cuando está jugando. Un estudio de la Universidad de Missouri encontró que los niños se involucran menos cuando sus madres les dicen cómo jugar y qué jugar. Incluso se encontró que los niños tenían sentimientos negativos hacia sus madres, especialmente cuando su dirección era negativa o crítica, con falta de afecto.

Es importante mostrarle afecto hacia tu hijo mientras apoyas su juego, pero, al mismo tiempo, ten cuidado de no dictar exactamente cómo debe hacerlo. De esa forma, fomentarás su desarrollo. Deja que tu pequeño participe en el juego independiente, ¡pronto verás florecer su creatividad!