El juego es una parte esencial del desarrollo de tu hijo. A través de esta actividad aprende cómo funciona el mundo, desarrolla sus relaciones personales y trabaja habilidades que le servirán en el día a día. Una parte importante de esta etapa es que tu pequeño aprenda a explorar y a jugar por su cuenta. Esto le dará la oportunidad de entender el funcionamiento de los objetos, ser creativo, desarrollar su autoestima y motivarse para enfrentar futuros retos. Puedes impulsar a tu hijo a jugar solo a partir de los 9-10 meses mientras lo vigilas de cerca. Estos son algunos consejos:

  • Haz que se sienta seguro: Tu pequeño tendrá la motivación para moverse y descubrir lo que hay a su alrededor si juega en un ambiente seguro y donde lo apoyes. También te sentirás más tranquila al estimular su independencia si sabes que no hay nada con que pueda lastimarse. Los corrales son ideales para esto. Te permitirán estar cerca de tu hijo y supervisarlo, mientras explora los juguetes y practica su gateo, cómo sentarse, ponerse de pie o desplazarse.
  • Cambia de juguetes: Ten cerca los objetos que más le gusten; esos que ya sabe manipular y con los que está familiarizado. Sin embargo, de vez en cuando preséntale algo nuevo para llamar su atención. No tiene que ser un juguete nuevo, puedes usar cosas que ya tenías en casa o esconder algo durante un tiempo y volver a introducirlo una semana después.
  • Exploren diferentes tipos de juguete: Una de las maneras en que tu pequeño explora el mundo es a través de los sentidos. Trata de presentarle diferentes texturas, olores y sonidos. Los juguetes con botones o ruedas también le llamarán mucho la atención. Lo intrigarán tanto que querrá saber cómo funcionan. A tu hijo también le encantará repetir acciones mientras aprende cómo funcionan las cosas. Por eso lo verás llenar una caja con objetos una y otra vez.
  • Deja que te guíe: Observa las cosas que le interesan y utilízalas al jugar. Tal vez le gusten los instrumentos ruidosos, se divierta construyendo cosas con bloques o le llamen la atención los libros de ilustraciones. Todos tenemos gustos diferentes, así que toma esto en cuenta al momento de animar a tu pequeño a jugar solo.
  • Practiquen el juego paralelo: En este tipo de juego jugarás a un lado de tu hijo, pero no interactuarás con él. Aunque parezca que está en su mundo, en realidad está observando tus movimientos y aprendiendo a través de ellos. El hecho de que le des el ejemplo mientras le das la oportunidad para descifrar las cosas por sí mismo fomentará su independencia, toma de decisiones y resolución de problemas.
  • Limita el tiempo que ve pantallas: Anteriormente, hablamos sobre el tiempo de exposición de los niños a aparatos audiovisuales. Cuando su uso se vuelve un hábito, los juguetes no pueden competir con la gran cantidad de estímulos que generan las pantallas. Por lo tanto, evita tener la televisión como ruido de fondo y mejor capta la atención de tu pequeño con juguetes coloridos.

Recuerda que no debes pasar cada minuto de cada día entreteniendo a tu hijo, más bien anímalo a pasar periodos cortos, pero significativos, de tiempo explorando el mundo por sí mismo. Tu pequeño tiene una increíble capacidad para jugar, aprender, ser creativo e inventar soluciones.

Sigue leyendo sobre la ciencia detrás de todo esto en El juego independiente: Fomentando la exploración y la creatividad. También revisa este artículo sobre cómo estimular la creatividad de tu pequeño.

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