Aunque existen muchos libros y textos que hablan sobre lo que significa ser mamá y sobre cómo puedes vivir la maternidad, hay cosas que solo se aprenden con las experiencias que vives cada día con tu pequeño.

En este artículo te hablaremos de cuatro cosas que descubrirás a lo largo de tu camino como madre primeriza, cosas que suelen ser de gran ayuda para poder disfrutar al máximo de esta nueva etapa de tu vida.

1. No existe la mamá perfecta

Durante mucho tiempo se ha tratado de definir a la mamá perfecta. Sin embargo, todas las personas somos criadas por seres humanos imperfectos. Cada individuo aprende a ser padre o madre basándose en lo que vivió durante su infancia y en cuál fue se experiencia personal.

Preocuparte por hacer todo bien solo será contraproducente y terminará dificultándote más las cosas. Lo importante es que estés dispuesta a crecer, aprender y encontrar el equilibrio entre las alegrías y las dificultades que se te presenten.

Ser madre no es una tarea sencilla y es normal que sientas que puedes mejorar. Cuando creas que algo de lo que haces no es suficiente, ofrécete una disculpa, habla con tu pareja o hijo para saber qué opinan y encamínense en la dirección que deseen.

2. Cuidar el bienestar propio es clave para ser mamá

Para ser la mamá paciente y positiva que tu pequeño merece, es importante que cuides de ti misma. Por un lado, si descansas el tiempo suficiente y comes de manera saludable, será más fácil mantener un buen estado de ánimo y disfrutar el día a día con tu bebé.

Por otro lado, si tienes pareja, recuerda expresarle tus necesidades regularmente y con anticipación. Esto ayudará a que su relación sea más fuerte. Estudios reflejan que los vínculos sólidos entre los padres los sensibilizan más ante lo que requieren sus pequeños y les ayudan a volverse más pacientes.

3. Hay una razón detrás del comportamiento de tu pequeño

Cuando tu niño actúe de una manera que consideres inapropiada, recuerda que existe un motivo detrás de esa conducta. Es importante tratar de entender qué es lo que tu hijo necesita o quiere comunicarte. Ten presente que sus habilidades verbales son limitadas, de manera que sus llamadas de atención pueden acompañarse de comportamientos difíciles.

Recuerda que los libros son muy útiles para enseñarle a tu pequeño a identificar y entender sus sentimientos. Por medio de las situaciones que acontecen en la historia y en las imágenes, puedes instruir a tu hijo sobre cómo manejar ciertas emociones y circunstancias.

4. Las interacciones amorosas tienen grandes beneficios para tu pequeño

Uno de los elementos más importantes durante la infancia temprana es contar con relaciones afectuosas y estables con los padres y cuidadores.

Dado que los bebés nacen con una visión limitada y audición subdesarrollada, el tacto es una de las primeras formas para mantener interacciones amorosas con ellos. Estar en contacto piel con piel con tu pequeño, poniéndolo contra tu pecho, puede impulsar el desarrollo de su cerebro y profundizar su relación contigo.

Estas fueron cuatro cosas que se aprenden al ser mamá y que pueden ayudarte a vivir la maternidad de una forma más positiva tanto para ti, como para tu bebé.

¿Te gustaría agregar algo más a este texto? ¿Tienes alguna duda sobre los cambios que podrás experimentar al ser mamá? ¡Escríbenos en la sección de comentarios!

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