1. Crea expectativa
¡Queremos que ese sentimiento del “regreso a clases” sea algo positivo y libre de estrés! La mejor manera de preparar a nuestros pequeños es creando expectativa. Eso significa hablar sobre qué va a pasar el primer día de clases, quiénes estarán en el salón y qué actividades harán durante el año escolar. Queremos que nuestros hijos reciban una cantidad adecuada de información sin llegar a agobiarlos. Nadie conoce mejor a tu hija que tú, así que ¡confía en tus instintos! Tal vez ella se beneficie si durante el último mes de vacaciones todos los días le cuentas un poco sobre la escuela, o tal vez la mejor estrategia sea esperar hasta que solo falte una semana. Lo más importante es que uses lenguaje positivo para preparar a tu pequeña para el éxito.

2. Emociónense
¡La frase “podrás” no solo emociona a los adultos! Los niños también se benefician de ella. Cada vez que puedas, usa frase con “podrás” durante las vacaciones. Por ejemplo, “¡En la escuela podrás ver a Miguel todos los días!”, “En la escuela podrás jugar en el patio de juegos”, “En la escuela podrás ayudar con el pececito de la clase”. Queremos crear la sensación de que la escuela es un lugar maravilloso donde tu hija tendrá muchas oportunidades para divertirse y aprender.

3. Apóyate de los libros
Existen muchísimos libros que hablan sobre el regreso a clases y que nos ayudan a introducir este concepto a nuestros amiguitos. Estos libros proponen ideas para detonar una conversación y preparan a los niños para las expectativas escolares. Todos estos textos son un excelente punto de partida para que tu hija te haga preguntas y comparta cómo se siente por volver a clases. Algunos libros explican las reglas de la escuela, otros ayudan con las dinámicas sociales y ¡muchos más se centran en calmar la ansiedad que deriva de un gran cambio! Visita mi artículo para ver algunos ejemplos.

4. Usa objetos de transición
Los objetos de transición son cosas de casa, pequeñas y fáciles de transportar que ayudan a los niños a aliviar la tensión ante un gran cambio. Habla con antelación con la maestra de tu hija y pregúntale si es posible que lleve un objeto de transición durante un par de días. Algunas opciones, aunque no son las únicas, son un peluche pequeño, una pulsera tejida de mamá o una mantita. La idea detrás de estos objetos es que tu hija se lleve consigo un pedacito de casa para que se sienta más cómoda durante esos primeros días de clase. Deberás prepararla y decirle cómo usará ese objeto. Es decir, explícale por qué se lo está llevando, cuánto tiempo podrá llevarlo a la escuela y las reglas que esto conlleve (por ejemplo, dejarlo en su mochila durante el receso).

Powered by Rock Convert

5. Terapia de compras
¡A todos nos encanta ir de compras! Escoge un momento especial para ir con tu pequeña a comprar sus útiles escolares o ropa nueva para la escuela. Con esto pasarán tiempo de calidad juntas, hablarán sobre la escuela, se emocionarán por ello y se prepararán para el regreso a clases. ¡Puedes describirle por qué están comprando esas cosas, de modo que se emocione por todas las cosas nuevas que experimentará en la escuela!


Molly Dresner es una patóloga y terapeuta del lenguaje que reside en Nueva York.

Recientemente, publicó su libro The Speech Teacher’s Handbook (Manual para enseñar a hablar), una interesante guía para padres que incluye consejos prácticos y sencillos, y actividades que ayudan a los padres a ayudar a sus pequeños.

Síguela en su Instagram @thespeechteacher donde publica diariamente información relevante, o conéctate con ella a través de su página web o su Facebook.