¿Quieres recibir algunos consejos relevantes sobre cómo cuidar a un bebé? Entonces, lee estas recomendaciones y aprende por qué es importante estimular a tu bebé con ciertas actividades.

Los padres, especialmente los primerizos, pueden tener muchas dudas sobre cómo cuidar a un bebé. Por ejemplo, es común no saber cuál es la forma más recomendada de bañar al recién nacido o con qué frecuencia hay que amamantarlo.

Estas y otras precauciones son importantes para que tu pequeño se desarrolle de forma saludable. Además, es fundamental que los cuidadores le pregunten al pediatra cuando sea necesario, con el fin de recibir las recomendaciones más adecuadas para cada etapa del niño.

Como queremos ayudarte en este proceso, te hemos preparado 4 consejos fundamentales. Recuerda que cada bebé se desarrolla de una manera diferente. Sin embargo, te ofrecemos información que puede ser de utilidad para que cuides a tu pequeño con todo el cariño y amor del mundo. 

¿Cómo cuidar a un bebé? 4 consejos importantes

Entre las principales preguntas que pueden surgir se encuentran por qué llora tu bebé y cómo estimularlo con actividades adecuadas. ¡Aprende más sobre cada uno de estos cuidados!

1. Aprende con qué frecuencia amamantar

Para empezar, se recomienda alimentar a tu bebé cada vez que tenga hambre. Para ello, puedes identificar ciertos signos de hambre, como abrir la boca, mover la cabeza hacia los lados, sacar la lengua y acariciar tus senos. Además, tu bebé también podría ponerse a llorar, pero esa es una señal posterior.

Cuando un bebé todavía es un recién nacido, hay que amamantarlo cada 1,5 a 3 horas. En el primer y segundo mes, la frecuencia se puede reducir a siete o nueve veces al día. Alimentar a tu bebé puede tomar de 5 a 40 minutos; no hay un tiempo exacto. Cuando esté satisfecho, es más probable que esté más tranquilo y con más sueño.

2. Aprende a bañar a tu bebé

Cuando lo bañes, nunca dejes solo a tu pequeño y presta atención en todo momento para evitar cualquier accidente. Además, dale «baños de esponja» a tu recién nacido hasta que se caiga el muñón del cordón umbilical.

Para ello, prepara un recipiente de plástico con agua tibia, dos toallas (una para el agua y otra para el jabón), algodón, toallitas húmedas, un pañal limpio y una muda de ropa. También puedes optar por utilizar un champú o jabón para bebés.

Desviste a tu hijo, déjalo en pañal y envuélvelo en una toalla. Con algodón, límpiale los ojos. Luego, usa la toallita para limpiarle la cara. La región de la cabeza se puede lavar dos o tres veces por semana.

Después, puedes colocar la cabeza de tu pequeño sobre el lavabo (con un poco de agua) y usar una pequeña cantidad de champú. Luego, limpia la región del cuello haciendo movimientos hacia abajo. Destapa una parte del cuerpo a la vez para que tu bebé no se enfríe. Cuando tu pequeño esté limpio, sécalo y vístelo.

Después de que se caiga el muñón, puedes bañar a tu bebé en una tina o lavabo limpio. Pon 5 cm de agua a una temperatura agradable; ten cuidado de que no esté demasiado caliente. Ten a la mano una toalla con capucha, jabón, un recipiente para verter agua, un cambio de ropa y un pañal limpio.

Sujeta a tu bebé firmemente, ya que puede retorcerse un poco al entrar en el agua. Empieza por meterle los pies en la tina. Utiliza un paño o toallita para limpiarle la cara. Al enjuagar, usa tus manos para evitar que el agua entre en sus ojos, nariz y boca. Luego, lava el resto del cuerpo. Tal vez no sea necesario usar jabón a diario.

Se recomienda limpiar la región genital sin jabón. Si el bebé es un niño, evita mover el prepucio. Cuando termines, saca a tu pequeño del agua, envuélvelo con la toalla y ponle el pañal y la ropa.

3. Comprende por qué llora tu bebé

Tu bebé puede llorar por diversas razones. Como ya hemos mencionado, una de ellas es el hambre. En este caso, el llanto del bebé puede ser más repetitivo y el pequeño buscará tu pecho. Por lo tanto, tranquilízalo antes de amamantarlo para que no se ponga nervioso y trague aire, lo que puede provocarle gases.

También es común que un bebé comience a llorar cuando está muy cansado. Tal vez notes que se frota los ojos y bosteza. Otra razón recurrente por la que los recién nacidos lloran es la necesidad de que los carguen. Tu hijo necesita mucho contacto físico, así que tómalo en brazos o colócalo en un rebozo y abrázalo.

4. Estimule a tu bebé con actividades apropiadas

Aprender cómo cuidar a un bebé, también implica conocer algunas actividades que pueden fomentar habilidades en las diferentes etapas del desarrollo. En la aplicación Kinedu encuentra estímulos y juegos adecuados para cada etapa de tu hijo.

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Por ejemplo, si tu bebé tiene cólicos, puedes hacer la actividad de Masaje de abdomen. En esta se recomienda masajear y llevar las piernas tu bebé hacia su vientre. Por otro lado, si tu bebé llora porque está cansado, puedes consultar Kinedu para obtener consejos sobre cómo calmarlo con la actividad Arrullo suave. Con esta, es posible ayudarle a conciliar el sueño con tranquilidad.

Busca a un experto cuando sea necesario

Además de los consejos que te compartimos, es importante que visites a un pediatra con regularidad. Incluso puedes preguntarle al especialista sobre la frecuencia de las citas.

La indicación de la frecuencia de las consultas es de tres por mes para bebés de 5 a 30 días; una visita mensual para bebés de 2 a 6 meses de edad; y, a partir de los 7 meses, una cita cada dos meses. A partir de los 2 años se recomienda que el niño visite al pediatra cada tres meses y a partir de los 6 años, cada seis meses.

Después de leer este artículo, ya sabes cómo cuidar a un bebé siguiendo algunos consejos esenciales. Las recomendaciones pueden ayudarte a comprender el llanto de tu hijo, saber cuándo amamantarlo y cómo bañarlo. Finalmente, también entendiste la importancia de estimular a tu pequeño con actividades adecuadas para su etapa de desarrollo.

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