La leche materna es un tejido biológico y su composición es variable, por eso a veces te puedes preguntar «¿Por qué cambia el color de mi leche materna?». La leche materna puede adoptar diferentes colores debido a causas normales durante la lactancia. Así que no te preocupes.

Recuerda que, además de ser una forma de alimentar a tu bebé, amamantar es una manera de brindarle seguridad, amor y conexión con mamá y su nuevo mundo. Por lo tanto, comenzar este proceso desde la calma, puede tener muchos beneficios para tu bebé.

A continuación, te contamos sobre los colores que puede presentar tu leche y sus posibles razones.

¿Por qué cambia el color de mi leche materna?

La leche materna puede ser blanca, amarilla, transparente o con un tinte azul, dependiendo de diversos factores. De hecho, los ingredientes de algunos alimentos y bebidas que ingieres pueden generar cambios en la apariencia de tu leche.

En los primeros días o semanas después del parto es posible que el color de tu leche cambie debido a su composición:

  • Calostro: Es la leche que consume tu bebé inmediatamente después de su nacimiento y tiende a ser amarillenta.
  • Leche de transición: Se produce después del calostro, entre los dos y cinco días después del parto, y suele tener un tinte naranja.
  • Leche madura: Cerca del final de la segunda semana posparto llega la leche madura con un tono blanquecino o azulado, parecido a la leche descremada.

Estos procesos son propios de la composición cambiante de la leche y no indican ningún problema.

Colores que puedes notar en tu leche materna

A continuación se evalúa con más detalle cada uno de los colores que podrás notar en tu leche materna más adelante.

Amarillo

El consumo de calabaza y zanahorias —o de otros alimentos de colores muy similares— conduce a altos niveles de caroteno en la leche, lo cual puede volverla amarilla o naranja. ¡No te preocupes! El caroteno es completamente inofensivo para los bebés.

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Por otro lado, la leche que ha sido congelada también puede verse amarillenta.

Verde

Una dieta alta en vegetales de color verde —como la espinaca o hierbas— está relacionada a la producción de leche con un tono ligeramente verdoso. Asimismo, la ingestión de bebidas deportivas de color verde puede causar este cambio de apariencia.

Marrón o rosa

La leche de un tono marrón, parecido ligeramente al óxido, o incluso un poco rosa puede deberse a colorantes alimenticios utilizados en las bebidas gaseosas, jugos saborizados de frutas o los postres de gelatina. O incluso a ciertas comidas como el betabel.

Este color también puede ser resultado de la presencia de un poco de sangre en la leche. Cuando los senos están creciendo y estirándose en los primeros días posparto, la sangre que fluye hacia estos puede filtrarse en la leche que sale por tus pezones, ocasionando que tenga un color marrón. También, se puede deber a algunas lesiones en los pezones.

Usualmente, puedes continuar amamantando a tu bebé con normalidad. El color debería aclararse y desaparecer a medida que fluya más leche a través de tus senos. De no ser así, es importante consultar con un profesional de la salud para que puedan descartar que algo más esté causando el sangrado.

Azul

Al tornarse madura, la leche puede tomar un tono ligeramente azulado, tal como la leche descremada

Cuando veas algún cambio en el color de tu leche materna que es considerado normal, puedes continuar la lactancia, pues según la Asociación Americana de Pediatría la leche materna tiene sustancias que protegen a tu bebé de muchas enfermedades e infecciones.

Pero recuerda que si encuentras algo alarmante en tu leche o estás sufriendo de mucho dolor, es importante consultar con un profesional de la salud que sea de tu confianza.

Por último, te invitamos a leer «Lactancia con mi recién nacido: Qué esperar«, ya que así dispondrás de más información referente a este tema tan importante y vital para ti y tu pequeño.