¿Puedes pensar en tu primer recuerdo? Lo más probable es que puedas remontarte a tu tercer o incluso octavo año de vida. Algo lejos de la edad actual de tu bebé, ¿no? La memoria y atención de los bebés se desarrolla por etapas y, aunque se activa al momento en que nacen, funciona más con fines de reconocimiento y familiaridad, dándoles una sensación de comodidad cuando experimentan algo que reconocen.

Más específicamente, durante los primeros 2 meses de vida, tu bebé podrá reconocer caras y voces familiares, especialmente las que ve todos los días. ¡Los recién nacidos reconocen la voz de su madre al nacer y también reconocerán su olor después de solo una semana! Este tipo de reconocimiento es la primera indicación de memoria.

Estimula la memoria y atención de tu bebé

Hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a tu bebé a fortalecer su memoria y sus habilidades de atención. A continuación, te damos algunos consejos y sugerencias que puedes probar en casa:

1. Consistencia y rutinas

Este consejo es particularmente útil si tu bebé tiene entre 0 y 3 meses. Puedes ayudar al desarrollo de la memoria de tu pequeño manteniendo su entorno constante y creando rutinas. Además, a través de rutinas repetitivas, tu pequeño recordará sus respuestas y estas se volverán automáticas. Por ejemplo, haz que la hora de juego sea predecible guardando sus juguetes en la misma habitación y jugando con ellos a la misma hora todos los días.

2. Nuevas habilidades y tiempo

Con tu hijo de 0 a 3 meses, puedes intentar introducir nuevas habilidades durante la hora de juego, centrándote en cada una durante toda una semana. Pasa unos minutos de cada día practicando esa nueva habilidad; puedes dividirla en pasos si lo crees necesario. Por ejemplo, enséñale a tu bebé a jugar con un juguete nuevo y luego introduce ese objeto durante unos 5 minutos a la vez durante varios días. Probar esta nueva habilidad en diferentes períodos, en lugar de hacer una sesión larga, ayudará a tu bebé a recordar la habilidad por más tiempo.

desarrollo de tu bebe

3. Di el nombre de tu bebé y habla con él con frecuencia

Cuando tu pequeño cumpla 4 meses, reconocerá el sonido de su nombre y prestará atención cuando lo llamen. Aunque tu bebé no hable todavía, responde a sus balbuceos y ruidos. Tu hijo recordará este patrón de “servir y devolver” más adelante cuando tengan conversaciones. Cuando hables con tu bebé, también recuerda decir su nombre a menudo, ¡para que recuerde que le pertenece! Esto también se aplica para ti: llámate “mamá/papá” para que tu pequeño también cree la conexión.

Puedes aprovechar la lectura antes de ir a dormir. Cuando le leas a tu bebé, asegúrate de señalar las imágenes y decir en voz alta las acciones que están realizando los personajes («bailar», «escalar») o incluso los colores de su ropa. Invita también a tu bebé a hacer gestos, ¡será de gran ayuda para su desarrollo del lenguaje!

4. El elemento sorpresa

Si agregas un elemento inesperado o alguna novedad a la experiencia diaria de tu bebé, esa información se vuelve más memorable. Utiliza la técnica de la sorpresa de vez en cuando para activar las conexiones cerebrales de tu hijo, que estarán más abiertas a procesar información y a recordarla. Cuando el comportamiento de un objeto desafía las expectativas de un bebé, ¡este aprende mejor! La curiosidad llevará a los bebés a probar, explorar y, en consecuencia, a descubrir qué estaba pasando para comprender mejor la situación.

5. Reforzar la repetición

Aunque acabamos de hablar sobre la importancia de ser creativo y probar cosas nuevas con tu bebé, también es importante repetir ciertas actividades para mejorar las conexiones neuronales existentes. Cuando los bebés están expuestos a la repetición, se crean recuerdos más profundos y fuertes conexiones neuronales. ¡Encuentra un equilibrio entre la novedad y el refuerzo para tener una combinación perfecta!

6. Siestas

Sabemos que los bebés dedican la mayor parte de su tiempo a dormir. Sin embargo, no se sabía si las siestas, justo después de aprender algo nuevo, les ayudaba a los bebés a recordar. Los investigadores encontraron que solo los bebés que habían tomado siestas (al menos de 30 minutos) después de aprender algo, realmente recordaban lo que habían aprendido, especialmente después de 24 horas. Por lo tanto, ten esto en cuenta al momento de establecer el horario de siestas de tu bebé. Aquí hay un artículo que explica esto con más detalle. 

¿Qué opinas de estas ideas para fomentar la memoria y atención de tu hijo? ¿Tienes más recomendaciones? ¡Deja un comentario a continuación!