La muerte de cuna o SMSL (Síndrome de muerte súbita del lactante), la peor pesadilla de los padres, es la principal causa de muerte de bebés entre 1 y 12 meses en los Estados Unidos. No es una enfermedad o un virus, sino un diagnóstico que se da cuando no hay una causa aparente de la muerte súbita de un niño menor de un año.

Como su nombre lo indica, es repentina y llega sin previo aviso. Un bebé aparentemente sano puede sucumbir repentinamente al SMSL. Incluso tras años de investigación, sigue siendo impredecible. La incertidumbre y la falta de respuestas es lo que hace que la muerte de cuna sea tan aterradora para los padres. Pero antes de que la preocupación te impida dormir, recuerda que hay cosas que puedes hacer para reducir el riesgo de que tu bebé padezca el Síndrome de muerte súbita del lactante.

10 recomendaciones para reducir el riesgo de SMSL o muerte de cuna

Según la Academia Americana de Pediatría (AAP), estas recomendaciones se han relacionado con una disminución del 50% de los casos en los Estados Unidos:

1. Tu bebé debe dormir boca arriba

Esto es vital y debe suceder siempre. Si te preocupa el riesgo de asfixia, recuerda que esta es muy rara. Los bebés sanos tienden a tragar o toser líquidos automáticamente. Sin embargo, si tu bebé sufre de reflujo gastrointestinal crónico o tiene una malformación de las vías respiratorias superiores, pregúntale a tu médico cuál es la mejor posición para dormir para tu bebé. Una vez que tu hijo aprenda a voltearse, algo que sucede alrededor de los 6 meses, déjalo dormir en la posición que quiera.

2. Tu bebé debe dormir en una cama firme, sin juguetes ni ropa de cama

Siempre acuesta a tu bebé sobre un colchón firme y quita almohadas, edredones, protectores o juguetes de peluche. Estos elementos pueden obstruir la respiración de tu bebé.

3. Mantén a tu bebé lejos del humo del cigarro

Esto también aplica para las mujeres embarazadas. Se ha demostrado que fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de la muerte de cuna.

4. Acuesta a tu bebé en su cuna, pero en la misma habitación en la que duermes

Tu bebé puede estar en tu cama mientras lo consuelas y lo amamantas, pero cuando esté listo para dormir, debes colocarlo en su cuna cerca de ti.

5. Amamanta tanto como puedas y tanto tiempo como sea posible

Los estudios han demostrado que la lactancia materna puede ayudar a reducir el riesgo de muerte de cuna, específicamente debido a sus agentes protectores que combaten las infecciones respiratorias y gastrointestinales (contribuyentes comunes al SMSL).

6. Vacuna a tu bebé

Evidencia científica reciente sugiere que los bebés que reciben sus vacunas tienen un 50% menos de riesgo de SMSL.

7. Durante el primer año, dale un chupón a tu bebé durante la siesta o a la hora de dormir 

El uso de un chupón reduce el riesgo de la muerte de cuna. Sin embargo, no es necesario llevarlo al extremo: si a tu bebé se le cae el chupón de la boca cuando se queda dormido, no tienes que volver a ponérselo. Si actualmente estás amamantando, espera hasta que tu pequeño cumpla un mes para que tenga tiempo de establecer una rutina eficaz de lactancia antes de usar un chupón

8. No dejes que tu bebé tenga mucho calor

La habitación debe estar a una temperatura agradable, ni demasiado cálida ni demasiado fría. ¡Asegúrate de vestir a tu hijo con una sola capa de ropa!

9. NO uses productos que afirmen reducir el riesgo de la muerte de cuna

No se ha demostrado que productos como posicionadores para dormir, colchones especiales y superficies para dormir reduzcan el riesgo de este síndrome.

10. No le des miel a bebés menores de un año

La miel puede provocar botulismo, que puede ser mortal en sí mismo, pero también contiene bacterias que se han relacionado con la muerte de cuna.

Aunque los investigadores aún no saben la razón exacta por la que el riesgo de SMSL se reduce después de los 6 meses de edad, esto puede estar relacionado con el desarrollo físico del bebé; más específicamente, con el control respiratorio, el metabolismo, los patrones de sueño y las habilidades físicas del bebé.

De hecho, para cuando tu pequeño pueda voltearse, algo que sucede alrededor de los seis meses, su cerebro habrá madurado lo suficiente como para alertarlo sobre los peligros respiratorios y, dado que tendrá más control sobre su cuerpo, podrá quitarse de posiciones peligrosas para dormir.

Como puedes ver, una de las mejores armas contra el SMSL es que tu bebé tenga control sobre su cuerpo y pueda voltearse de un lado a otro. Si tu bebé tiene la fuerza física para cambiar de posición, la posibilidad de que no pueda respirar disminuirá mucho.

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