Algunos problemas visuales en la infancia pueden desarrollarse ocasionalmente. Por lo tanto, se recomienda que los padres estén atentos a algunos signos del desarrollo y síntomas de estas afecciones.

Los bebés no nacen sabiendo ver. A medida que aprenden a caminar y a hablar, también desarrollan sus habilidades visuales. Dado que la salud ocular juega un papel clave en la forma en que los niños aprenden, es muy importante que los padres monitoreen el desarrollo visual de sus hijos.

Aunque la presencia de problemas oculares en los bebés es poco común, pueden afectar directamente su desarrollo, capacidad de aprendizaje y adaptación social. Además, el diagnóstico temprano suele ser crucial en el tratamiento de afecciones más graves, como el glaucoma y los tumores oculares.

Por eso, hemos preparado este artículo con algunas explicaciones sobre los problemas visuales en la infancia, así como las señales a las que deben estar atentos para cuidar la salud de los ojos de su bebé. ¡Revísenlos!

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Los problemas visuales en la infancia más comunes

Existen muchas enfermedades oculares que pueden afectar a los niños, de ahí la importancia de que los padres vigilen el desarrollo visual de sus hijos desde una edad temprana, consultando siempre a su pediatra, quien, ante cualquier sospecha, los derivará con un o una especialista.

Obstrucción del canal lagrimal

Algunos recién nacidos tienen un exceso de lagrimeo e incluso pueden tener una secreción más viscosa en los ojos. Este es un signo de obstrucción del canal lagrimal, que suele resolverse hasta el año de edad, con la ayuda de masajes y limpieza del conducto lagrimal. Sin embargo, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico.

Estrabismo

Es la desalineación de los ojos, es decir, cuando un ojo se desvía hacia afuera, hacia adentro, hacia arriba o hacia abajo. Esto se debe a que los músculos oculares no funcionan en sincronía. Dependiendo de la causa específica del problema, el tratamiento puede implicar el uso de anteojos, parches para los ojos y, en algunos casos, cirugía.

También es importante mencionar que existe el pseudoestrabismo, cuando los ojos solo parecen estar desalineados debido a un pliegue nasal ancho o al exceso de piel entre la nariz y el ojo. El problema se corrige a medida que el niño crece y los pliegues de los párpados desaparecen.

Conjuntivitis

Se caracteriza por el enrojecimiento de la parte blanca de los ojos, y es provocada por infecciones, alergias e irritaciones. Cuando ocurre en bebés de hasta 30 días, se llama conjuntivitis neonatal.

Los síntomas van desde ojos llorosos hasta la sensación de tener algo dentro del ojo, como arena. El tratamiento, en general, implica el uso de gotas o ungüentos, además de cuidados higiénicos, como lavarse las manos constantemente, para evitar contagios.

Catarata infantil

Como en los adultos, el problema se debe a la opacidad del cristalino del ojo. Las cataratas en bebés y niños son raras y generalmente no están relacionadas con la enfermedad en adultos, aunque pueden ser congénitas. La catarata debe extirparse quirúrgicamente.

Glaucoma congénito

El glaucoma es una afección en la que hay un aumento de la presión intraocular. Si no se trata, el problema puede provocar ceguera y, por lo tanto, los signos merecen una atención extrema. Entre ellos se encuentran el aumento del tamaño de los ojos, así como el lagrimeo y la sensibilidad a la luz.

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salud y bienestar de bebe

5 señales de advertencia que los padres deben monitorear

1. Exceso de lagrimeo — recién nacidos

Hasta los tres o cuatro meses, su bebé todavía no tiene muchas habilidades visuales. Por lo general, enfoca su visión en cosas a 8 o 10 cm de distancia, como la cara de sus padres. Todavía no es capaz de distinguir entre dos objetos diferentes, ni de dirigir la mirada de un punto a otro. En esta etapa, los ojos aún no están bien coordinados y, eventualmente, puede parecer que se desvían o incluso se cruzan.

Entonces, al principio, los signos fisiológicos serán los que les llamen más la atención. La secreción excesiva en los ojos de su pequeño puede ser una señal de que algo no va bien, lo que puede indicar desde una infección hasta la obstrucción del conducto lagrimal.

2. Movilidad ocular — a partir de los 3 meses

Alrededor de los 3 meses, su hijo comienza a ser capaz de seguir un objeto con la mirada. Seguirá los movimientos que hagan, por ejemplo, moviendo los ojos por su campo visual. Se estima que, a los cinco meses, su pequeño ya verá bien los colores, comenzando a distinguir mejor las imágenes.

Por lo tanto, si los movimientos oculares de su bebé son erráticos y cambian rápidamente de un lado a otro, sin establecer contacto visual y sin poder rastrear y atrapar un juguete, por ejemplo, se recomienda una evaluación médica.

3. Desalineación de los ojos — de 4 meses a 1 año

Otro punto de atención en relación a la visión de los niños es la alineación de los ojos. En los primeros meses de vida, es natural una cierta desalineación ocular. Sin embargo, a partir de los cuatro meses, tener un ojo apuntando hacia afuera o hacia adentro de forma regular puede ser un indicio de estrabismo.

Se recomienda consultar a un médico, quien realizará algunas pruebas, incluso para descartar la posibilidad de pseudoestrabismo.

4. Coordinación ojo-mano — de 1 a 2 años

A medida que pasen los meses, los ojos del bebé comenzarán a trabajar mejor juntos, pero también en sintonía con el cuerpo. Poco a poco, desarrollará la capacidad de controlar sus movimientos oculares y la coordinación ojo-cuerpo, formando una vista tridimensional.

Así, hasta aproximadamente los dos años, se espera que el niño tenga una buena percepción de la profundidad y coordinación ojo-mano, alcanzando objetos y partes de su cuerpo sin dificultades.

5. Pupilas blancas o grises — a cualquier edad

El análisis de la pupila es el objetivo de varios exámenes y pruebas de la vista. Los médicos suelen evaluar el tamaño, la forma y la reacción a la luz. Cualquier diferencia entre las dos pupilas puede indicar alguna disfunción del sistema visual.

Sin embargo, los propios padres pueden percibir algunos signos, como el color de las pupilas. El color blanco o gris puede ser un síntoma de cáncer de ojo, siendo el retinoblastoma el más común.

Además de esto, se pueden monitorear muchos otros signos a cualquier edad, que incluyen:

  • Enrojecimiento, secreción o costra que no desaparece rápidamente
  • Hipersensibilidad a la luz
  • Párpados caídos
  • Quejas de dolor, picazón o malestar
  • Lagrimeo excesivo

Por último, cabe mencionar que muchos problemas visuales en la infancia son asintomáticos, como el ojo perezoso o la ambliopía. Por eso, incluso antes de comenzar a aprender a leer en la fase preescolar, es importante llevar a su hijo al oftalmólogo para que le realicen unas sencillas pruebas, garantizando su salud y preparándolo para el desarrollo escolar.

Ahora que están al tanto de estos consejos, ¿qué tal si aprenden más sobre el desarrollo y el reconocimiento visual de figuras y colores