Hace poco descubrí que voy a ser mamá primeriza este otoño. Tal vez sean las hormonas o estos grandes cambios en mi vida, pero definitivamente he estado reflexionando más últimamente.

Una de mis mayores preocupaciones en este momento, y estoy segura de que muchas futuras mamás y cualquier mamá primeriza siente lo mismo, es pensar en lo que quiero enseñarles a mis hijos. Más que la parte académica, quiero definir un conjunto de principios para vivir la vida plenamente y transmitírselos. Por suerte, he reunido algunas buenas herramientas gracias a mi experiencia en psicología y por trabajar con la primera infancia. Esta lista no es definitiva, pero intentaré seguir perfeccionando lo que valoro y lo que quiero que mis hijos vivan y aprendan.

Pautas para una mamá primeriza

Aquí les dejo un conjunto de «reglas». Estoy segura de que hay muchas más, ¡pero estas son las tres primeras en mi lista y sobre las que he reflexionado más!

La inteligencia y el talento no son fijos, sino maleables

Carol Dweck (profesora de Stanford conocida por crear y defender la importancia de la mentalidad de crecimiento frente a la mentalidad fija) en su Ted Talk El poder de creer que se puede mejorar enfatiza que tanto los niños como los adultos que creen que la inteligencia o cualquier talento es como un músculo (si se trabaja en ello, se vuelve más fuerte), es más probable que se esfuerce más y, por lo tanto, tenga éxito.

La inteligencia no es lo más importante para tener éxito

Me han intrigado todas las investigaciones que apuntan a la importancia de los factores no cognitivos para el éxito. Las matemáticas y la lectura son importantes, pero las llamadas habilidades blandas o soft skills son aún más importantes. Ser capaz de trabajar con otros, desarrollar amistades duraderas y formar relaciones sólidas hace más por una persona que sus habilidades académicas. Además, estas habilidades no cognitivas han mostrado una relación positiva con el rendimiento escolar a futuro. Como los jardines de niños se han vuelto cada vez más académicos, hemos reducido las oportunidades para que los pequeños aprendan las lecciones que realmente importan. Para inspirarse, recomiendo leer How Children Succeed de Paul Tough.

¿Qué es el éxito de todos modos?

Nuestra generación creció escuchando que ser feliz es lo más importante. Pero según un estudio de 2012 del American College Counseling Association, las tasas de depresión en los estudiantes en edad universitaria están aumentando. Los millennials pueden creer que perseguir la felicidad es la respuesta, pero parece que no está dando resultados positivos. Estoy segura de que la forma en que termine educando a mis hijos será una respuesta directa a descubrir que la búsqueda de la felicidad no es todo lo que hay. Sin embargo, todavía estoy tratando de formular la mejor manera de asegurar que mis hijos estén preparados para los obstáculos futuros, mientras también encuentran el tiempo de disfrutar todas las cosas positivas de la vida. Para reflexionar más sobre este tema, recomiendo leer el artículo The Moral Bucket List de David Brooks.

¿Has pensado alguna vez en estas «reglas de la vida»? Por favor, comenta a continuación si tienes algún otro consejo para padres nuevos (¡o no tan nuevos!). 

desarrollo de tu bebe