Si eres una de las mamás que sigue lactando después del año, ¡siéntete contenta! Decidir cuándo dejar de dar pecho es un tema muy personal. Tú y tu pequeño sabrán cuándo es el mejor momento, nadie más. De igual forma, a pesar de que tu bebé ya es un experto en comer sólidos y la leche materna no es la única fuente de nutrición, ésta continuará brindándole la energía, vitaminas y anticuerpos necesarios que continuarán fortaleciendo su sistema inmunológico. Asimismo, dar pecho sigue siendo una gran fuente de confort y de seguridad. A pesar de las críticas que indican que los niños se vuelven dependientes si continúan lactando, varias investigaciones muestran lo contrario. Si lo deseas, puedes seguir dando pecho para tranquilizar a tu bebé cuando esté enfermo, alterado, haya sufrido una caída o debido a que sencillamente quieres seguir alimentándolo de esa forma. ¡No hay ningún inconveniente! De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomienda continuar con la lactancia materna y alimentos complementarios hasta los 2 años o incluso más.

Tolerando las críticas

amamantar y alimentacion de bebe

Dar pecho después de que tu bebé ha cumplido un año de edad o, incluso después de sus primeros 6 meses, puede resultar en críticas. No permitas que esto te detenga, ¡dar pecho es un acto natural lleno de cariño y amor! El mejor indicador para saber que estás en lo correcto es tu propio instinto, así como el apoyo de tu pareja, y no las opiniones de los demás. De igual forma, si sientes que el lactar no está impidiendo el crecimiento social de tu bebé o no interfiere entre tú y tu pareja, sigue adelante.

Los expertos recomiendan que cuando tu bebé comience a hablar, creen una palabra secreta que solo ustedes conozcan. De esta forma, cuando tu pequeño desee lactar, te puede mencionar esta palabra. Si gustas, también puedes intentar enseñarle que solo le darás pecho en casa, así tu pequeño sabrá que, cuando estén fuera, tomará leche en una botella y no de tu pecho. Cualquiera de estas dos opciones o cualquier otra idea que te haga sentir cómoda, serán excelentes. No olvides escuchar tu propio instinto y reflexionar sobre qué es lo mejor para ti y tu pequeño. Es muy cierto que tus familiares o amigos cercanos tratarán de aconsejarte o harán comentarios sobre el dar pecho. Escúchalos y dales las gracias por su preocupación (aunque no siempre vayas a practicar sus sugerencias) y utiliza tu sentido del humor para alivianar la conversación. Recuerda que al final del día, ¡tú decidirás qué es lo mejor para tu pequeño!