Ya hemos hablado sobre la importancia de la curiosidad y te hemos dado recomendaciones de cómo mantenerla viva. Hoy hablaremos de una conducta nociva que afecta enormemente a la curiosidad: la ausencia o falta de atención.

El descubrimiento y la maestría de una acción, cuando se combinan, se convierten en una experiencia inigualable. Los seres humanos somos criaturas sociales, por lo tanto, el refuerzo positivo más importante que puede recibir tu hijo cuando está explorando es recibir atención. Cuando él descubra algo, se emocionará y querrá compartirlo contigo. La admiración e interés que reciba por parte de otras personas harán que se alegre de haber experimentado.

Cuando tu pequeño está explorando, le surgen muchas preguntas y necesita que alguien esté a su lado para poder expresarlas y compartirlas. Resolver sus dudas estimulará su curiosidad y le ayudará a aprender información útil que podrá compartir con sus amigos o maestros más adelante. Esto también fomentará el desarrollo de sus habilidades de memoria, algo que necesitará para realizar tareas cotidianas. Cuando tu hijo pueda poner en práctica sus descubrimientos, también pondrá a prueba su habilidad de resolución de problemas. Todo esto influirá directamente en su capacidad para trabajar en las áreas de ciencia, matemáticas, pensamiento y lógica.

Estar presente

Si tu hijo sabe que hay alguien que se preocupa por él, que lo apoya y lo supervisa mientras juega y explora, entonces se sentirá seguro. Tanto que estará dispuesto a tomar pequeños riesgos e interesarse por eventos impredecibles. Esto es tan valioso que determinará su manera de aprender por el resto de su vida.

desarrollo de tu bebe

Cuando un niño se siente seguro y tiene relaciones significativas con sus cuidadores, hace mejor uso de su curiosidad, se siente más a gusto y experimenta menos estrés. De acuerdo con una investigación realizada por Kaiser Insurance Company, un niño que se siente seguro tiene una base más sólida para su desarrollo. Además, las relaciones interpersonales fuertes impactan positivamente en su autorregulación, sus habilidades sociales y autocuidado.

¿Cómo hacer que tu pequeño se sienta seguro?

Para lograr esto es importante que estés emocionalmente disponible para él. Estos son algunos consejos:

  • Sensibilízate: Presta atención a las necesidades de tu hijo y atiéndelo con amor. También, escúchalo y esfuérzate por comprender el origen de sus emociones y acciones. Abrazarlo cuando esté triste o asustado también es una excelente manera de estar presente.
  • Crea una estructura: Tener certeza de sus rutinas contribuirá al bienestar de tu pequeño. Si sabe que estarás ahí a la hora de la cena o en cualquier otro momento que se acomode con tus horarios, se sentirá confiado y tranquilo.
  • Sé confiable: Cumple tus promesas. Si le dijiste que lo recogerías después de cenar, haz lo posible por llegar a tiempo.
  • Mantén la calma: El no mostrar frustración o enojo cuando interactúas con tu pequeño ayuda mucho a afianzar tu relación con él.

Tu presencia contribuye al vínculo tan importante que existe entre ustedes. Tú le das a tu hijo la sensación de seguridad, confort, confianza y apoyo que seguramente fomentará su curiosidad y desarrollo en general. ¡Sigue sacándole el mejor provecho a estos años tan maravillosos!

Más información sobre el estudio
La relación entre el abuso infantil y los hogares disfuncionales con muchas causas de muerte en adultos (inglés)