¿A quién no le gustan los refrigerios? Son deliciosos, muy fáciles de preparar y ayudan a equilibrar la cantidad de nutrientes necesarios para la dieta de tu hijo. Si crees que tu pequeño no come lo suficiente en el desayuno, la comida o la cena, darle un lunch para niños puede servirle como apoyo nutricional. Por otro lado, tu pequeño puede tener un apetito saludable y comer muy bien, pero aun así tener hambre entre comidas. Los refrigerios saludables son una excelente manera de mantener a tu hijo feliz y satisfecho.

¿Cómo le presento refrigerios saludables a mi pequeño?

Es recomendable establecer el lunch para niños todos los días a la misma hora. Recuerda que los pequeños se benefician de las rutinas, así que asegúrate de servir el refrigerio aproximadamente a la misma hora. De esa manera, tu hijo aprenderá a anticipar la comida a ciertas horas y estará preparado para ello.

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Ahora, habrá días en los que tu niño no se terminará todo el lunch porque no tiene hambre o no le gustó. Sin embargo, trata de seguir ofreciendo los bocadillos a la misma hora para evitar confusiones en su rutina. Además, puedes intentar dejar que elija qué refrigerio saludable quiere tomar. Ofrécele alimentos nutritivos y luego deja que elija qué comer.

¿Qué tipo de lunch para niños puedo ofrecer?

Muchos bocadillos para niños tienden a tener un valor nutricional más bajo; sin embargo, si eliges opciones saludables, estas pueden respaldar el plan de alimentación de tu hijo. La Academia Americana de Pediatría (AAP) sugiere las siguientes recomendaciones a la hora de preparar lunch para niños:

  • Incrementa la ingesta de frutas y verduras. El refrigerio es una gran oportunidad para aumentar la cantidad de frutas y verduras que tu pequeño consume todos los días. Permítele elegir entre dos o tres opciones. Además, puedes combinar las frutas y verduras con productos lácteos como queso, o con cereales integrales y pan.
  • Ten alimentos saludables en casa. Es más conveniente y más fácil presentar bocadillos nutritivos si tienes a la mano diferentes artículos saludables. Trata de tener en casa frutas y verduras crudas, yogur natural, humus y palitos de queso.
  • Evita los alimentos procesados. Evita darle comida chatarra a tu pequeño, ya que contiene mucha sal y azúcar agregada. Estos bocadillos no agregan ningún valor nutricional saludable a su dieta.

Ofrece dos o tres bocadillos todos los días, estableciendo buenos hábitos alimenticios. Si le das una pequeña porción, probablemente tu hijo estará satisfecho, evitarás que rechace todo el refrigerio y le permitirá llegar a la hora de la cena con entusiasmo.