Tu bebé ha crecido muchísimo, ¡así que es momento para comenzar a comer en familia! A pesar de no estar listo para comer todo lo que la familia consume, tu bebé puede probar nuevas texturas, consistencias y sabores. Incluso puede probar pequeños trocitos de la misma comida que los demás comen, procurando limitar el consumo de sal y azúcar añadidas. De igual forma, es una gran oportunidad para presentarle la cuchara y el vaso entrenador si es que aún no lo has hecho. Además de que esto es apto para su desarrollo, tu pequeño los verá utilizar cubiertos y vasos para comer y no habrá nada más emocionante para él que imitar a sus papás.

Incluir a tu bebé en las comidas familiares puede significar más trabajo, pero puedes intentarlo poco a poco conforme todos se vayan adaptando a la rutina. En primera instancia, comienza dándole de comer y cuando tu bebé adquiera mayores habilidades para alimentarse por sí mismo, podrá hacerlo al mismo tiempo que los demás. De igual manera, tu bebé puede comenzar comiendo con ustedes una vez al día y después incluirlo de forma gradual en más ocasiones.

¿Cuáles son los beneficios de incluir a tu bebé en las comidas en familia?

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  • Aprenderá de los demás. Verá cómo comen sus hermanos o papás. Verá también cómo utilizan los cubiertos y las reacciones positivas que demuestran ustedes ante la comida.
  • Conocerá alimentos nuevos e, incluso, mostrará un nuevo interés hacia la comida.
  • Comenzará a aprender buenos modales en la mesa. Durante las conversaciones, observará que hay que esperar que el otro acabe para así poder hablar, aprenderá a decir “por favor” y “gracias”, y también cómo masticar con la boca cerrada. Poco a poco, aprenderá más y más cosas a través de la observación e imitación.

¿Cómo le hago para que la comida en familia sea apropiada para mi pequeño?

  • Prepara la receta como sueles hacerlo, pero separa una pequeña porción para tu pequeño antes de añadir la sazón al resto de la comida.
  • Corta la comida de tu bebé conforme a la textura deseada. Recuerda que a pesar de no tener todos sus dientes, las encías de tu pequeño son más fuertes de lo que crees. Por lo tanto, siempre y cuando los trocitos puedan deshacerse de manera fácil en su boca, puedes comenzar a introducir nuevas texturas.
  • Recuerda brindarle a tu pequeño una opción de alimento que sabes de antemano que le gusta si es que se está mostrando quisquilloso para comer.
  • Hablen con su pequeño e involúcrenlo en la conversación. Aunque no hable todavía, le encantará convivir con ustedes.
  • Toma en cuenta que no siempre va querer acabarse su plato. Deja que escoja lo que más le guste de las opciones que le ofreciste. Trata que siempre haya algo que le guste, pero resiste la urgencia de prepararle algo especial si no quiso comer nada.
  • Intenta que la duración de la comida sea breve o que tu pequeño pueda retirarse a jugar cerca de ustedes al terminar de comer. A esta edad no aguantará estar sentado durante mucho tiempo.