Todos sabemos que dormir es muy importante. Necesitamos que nuestro cuerpo descanse correctamente para poder mantener nuestra salud física y mental. Dormir ayuda a que nuestro cerebro funcione de manera óptima: mejora nuestro aprendizaje, nuestra capacidad de concentración y nuestras habilidades para tomar decisiones. Dormir bien determina nuestra calidad de vida. Si dormir es extremadamente importante para los adultos, ¡puedes imaginar lo importante que es para los bebés! Pero ¿cuántas horas debe dormir un bebé?

La magia detrás del sueño de un bebé

Cuando los bebés o los recién nacidos duermen, ahorran energía, lo que les permite ganar peso más rápido y tener un desarrollo saludable. Además, sus órganos maduran y su sistema inmunológico se fortalece para protegerlos de enfermedades e infecciones. Cuando duermen, el cuerpo de los bebés libera la hormona del crecimiento que les ayuda a seguir creciendo. Por último, dormir ayuda a aumentar el apetito de tu pequeño, para que pueda comer bien y obtener los nutrientes necesarios para un desarrollo adecuado.

¿Tu bebé tiene problemas para dormir?

¿Cuánto necesita dormir mi bebé?

Es importante recordar que los bebés no duermen como nosotros: duermen periodos cortos y se despiertan constantemente para comer. Durante los primeros meses, los bebés suelen comer de 8 a 12 veces al día, lo que provoca que se despierten frecuentemente. Sus ciclos de sueño son diferentes a los nuestros, lo que les permite dormir unas horas, pero profundamente.

Entonces, ¿cuántas horas debe dormir un bebé de 0 a 3 meses?

Según la National Sleep Foundation, el rango de sueño ideal para los bebés de 0 a 3 meses es de 14 a 17 horas al día. Algunos bebés pueden dormir menos, entre 11 y 13 horas, mientras que otros duermen hasta 19 horas al día.

Sin embargo, no se recomienda ir por encima o por debajo del rango de 11 a 19 horas. Dormir menos de lo recomendado no les permite a los bebés descansar lo suficiente y los priva de los beneficios que proporciona el sueño, mientras que dormir demasiado no les permite alimentarse adecuadamente y recibir la estimulación diaria que necesitan.