¿Alguna vez te has preguntado cuál es la clave para mejorar las posibilidades de éxito de un niño? ¡Intervención temprana y el papel de los padres!

Las experiencias durante los dos primeros años de vida tienen el poder de alterar el futuro de un niño. Este periodo es fundamental. Se pueden hacer varias cosas para mejorar las posibilidades de éxito de un niño: acceso a educación de alta calidad, maestros motivadores, oportunidades, acceso a buenos servicios de salud mental, etc.

Una estrategia de crianza no va a definir el futuro de un niño, pero aprender sobre el desarrollo psicológico de tu bebé te ayudará a mejorar tus habilidades de crianza. La clave es llegar a una audiencia más amplia para que los padres de todo el mundo puedan participar en interacciones efectivas y de calidad. La tecnología es una forma eficaz de entregar información a gran escala e intervenir en gran medida en la vida de las personas.

Lo que dice la ciencia sobre el papel de los padres

Hay un estudio que confirma los enormes beneficios que conlleva la intervención de los padres. En 1986, en algunos de los barrios más pobres de Kingston, Jamaica, un equipo de investigadores llevó a cabo un experimento con el objetivo de cambiar la forma en que la gente piensa sobre el impacto de motivar a los niños a alcanzar el éxito, especialmente a aquellos que vivían en pobreza. Su mensaje fue el siguiente: “Ayudar a los niños apoyando y entrenando a sus padres sobre el desarrollo de su bebé”.

La investigación dividió a las familias de 129 bebés y niños pequeños en grupos. El primer grupo recibió visitas semanales de una hora de investigadores capacitados que motivaron y entrenaron a los padres para que pasaran más tiempo jugando activamente con sus hijos. Estas actividades iban desde leer libros y cantar hasta jugar al escondite. El segundo grupo recibió semanalmente un kilogramo de suplemento nutricional a base de leche. El grupo de control no recibió nada. El estudio duró dos años, pero los investigadores han seguido a los niños desde entonces.

desarrollo de tu bebe

No es de sorprender que la intervención que más impactó en la vida de los niños fue la primera: alentar a los padres a jugar activamente con sus hijos. ¿Cuáles fueron estos maravillosos efectos? A los niños les fue mejor durante la infancia, en las pruebas de coeficiente intelectual, mostraron comportamientos menos agresivos y más autocontrol. Como adultos, estos niños ganaron un promedio de 25 por ciento más por año que aquellos niños cuyos padres no recibieron visitas domiciliarias. El impacto del entrenamiento y papel de los padres puede ser poderoso en muchos niveles.

Interacciones de calidad aseguran un futuro mejor para los niños

Si queremos mejorar las oportunidades de éxito de los niños, la influencia más importante es a través de los comportamientos, creencias y actitudes de los adultos que los rodean e interactúan con ellos todos los días. El apoyo personalizado ayuda a identificar y reforzar estas pequeñas interacciones. Los intercambios críticos cara a cara, también conocidos como interacciones de “servir y devolver”, fomentan aún más el apego, la calidez y la confianza entre un niño y su cuidador. Esto no solo proporciona mayores tasas de apego seguro, sino que también mejora la capacidad del niño para procesar el estrés.

El enfoque principal de Kinedu es mejorar las habilidades y el papel de los padres, proporcionándoles actividades y conocimientos específicos sobre el desarrollo de su bebé. Los padres pueden reflexionar sobre los logros pasados ​​de su bebé y establecer metas para sus próximos hitos. Los cuidadores pueden convertir los momentos cotidianos en momentos efectivos para desarrollar el cerebro. Cuando los padres aprenden sobre el desarrollo psicológico de su bebé, pueden transformar drásticamente la forma en que los ven. Ofrecerles a los padres conocimiento sobre lo que sus bebés pueden o no pueden hacer les permitirá estar más atentos a las necesidades específicas de sus hijos.

Estas influencias positivas en la vida temprana de los niños tienen efectos profundos en el desarrollo de «habilidades no cognitivas». Estas habilidades incluyen el desarrollo del carácter, la determinación y la fortaleza; tres elementos clave para el éxito. Estas habilidades les permiten a los niños navegar por la vida de manera efectiva dentro y fuera de la escuela, les dan la capacidad de comprender y seguir instrucciones, concentrarse en una sola actividad durante más tiempo, interactuar con calma con otros estudiantes y, en última instancia, enfrentarse a las experiencias de vida.

Para ayudar a los niños a tener éxito, la mejor estrategia es la intervención y el papel activo de los padres. Aunque estos impactos a largo plazo parecen intangibles, ¡invertir en el aprendizaje y cuidado de calidad tiene un retorno de inversión 4 veces mayor en el futuro! Como dijo una vez Jane D. Hull: «La clave más clara para el éxito de un niño es la participación positiva y el papel de los padres».