Emily Hembacher, Veronica Cristiano y Michael C. Frank de la Universidad de Stanford

Cada vez existen más aplicaciones y sitios de video que hablan sobre la crianza, y la mayor parte del tiempo promueven las interacciones entre padres e hijos con actividades digitales escalonadas. Aunque éstas están diseñadas para promover el aprendizaje y el desarrollo cognitivo, aún no se sabe cómo afectan la calidad general de las interacciones entre padres e hijos. Esta calidad se puede medir al analizar la participación social de los padres (atención conjunta; AC) y la calidad del lenguaje (por ejemplo: la diversidad léxica). ¿Cómo es que las interacciones escalonadas digitales afectan las características sociales y lingüísticas del habla de los padres cuando hablan con sus hijos?

Los padres de niños de entre 6 y 24 meses de edad (n=60) interactuaron con sus hijos al jugar con un set de juguetes durante 3 minutos. La primera mitad miró uno de seis videos, de acuerdo con la edad de su hijo, de una aplicación de crianza (Kinedu, Inc) en el que se describía alguna actividad que promovía el desarrollo cognitivo, por ejemplo, al ordenar los juguetes por tamaño. Al resto de los padres solo se les pidió que utilizaran los juguetes para jugar con sus hijos, tal y como lo harían en casa.

Las sesiones se grabaron, transcribieron y codificaron para registrar la AC. Analizamos el número de palabras dichas (muestra) y la diversidad de léxico (la proporción entre tipos de palabra y las muestras). Curiosamente, los padres que vieron los videos produjeron más muestras (β = 55.58, p = .03), pero mostraron una menor diversidad lexical ( β = -.12, p < .001). En contraste, los padres que vieron los videos tuvieron más intentos de AC ( β = 3.51, p < .01), aunque el número y duración de los episodios de AC no difirieron entre los dos grupos de padres (p s = .62-.97). Por lo tanto, las actividades escalonadas digitales pueden contribuir a que los padres participen y hablen más con sus hijos, pero hablen de forma más repetitiva.