Cuando tienes un hijo con necesidades especiales, sus hermanos a veces pueden pasar a segundo plano, ¡sobre todo cuando deben acompañar a su hermano a muchas sesiones de terapia o citas con el doctor! Hoy hablaremos sobre algunas formas sencillas y efectivas de ayudar a esos increíbles hermanos y hermanas a sentirse especiales 🙂

1. Empaca algo para ellos

Las salas de espera son aburridas, sobre todo para los pequeños. Cuando tus hijos deben acompañar a su hermano o hermana a sus citas médicas, asegúrate de empacar cosas para que se entretengan. Tal vez les permitas tener sus 15 minutos diarios frente a una pantalla o colorear usando los marcadores mágicos que no pueden usar sobre la alfombra de la casa. Sea como sea, ¡haz que la espera sea lo más emocionante posible!

2. Haz una parada especial

Si uno de tus hijos está en terapia y puedes dejarlo durante su sesión con el especialista, ¡lleva a sus hermanos en una pequeña aventura! Ir por un helado siempre es buena idea. Si debes quedarte en la sala de espera, haz la parada de regreso a casa.

3. Pasen tienen uno a uno

¡No hay nada como pasar tiempo a solas con papá o mamá! Con sus horarios tan ajetreados y varios hijos en casa, a veces debemos anotar nuestras citas a lápiz por si hay algún cambio de planes. Trata de establecer citas semanales o mensuales con tus hijos. Ese tiempo será muy importante para ellos y sentirán lo mucho que adoras pasar tiempo con ellos.

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4. Practiquen la gratitud

Los hermanos de niños con necesidades especiales generalmente son increíblemente empáticos, pacientes, responsables y tienen un corazón enorme. Crecen con una gran capacidad de comprensión. ¡Trata de agradecerle constantemente a tus hijos por ser como son! Esto no solo los hará sentir bien, sino que les enseñará a practicar cómo expresar su gratitud, lo cual es una habilidad muy importante en la vida.

5. Dales la oportunidad de desahogarse

Todo niño explota de vez en cuando. Los hermanos de niños con necesidades especiales suelen beneficiarse de este permiso para desahogarse. Está bien que sientan que algo no es justo, que quieran ser un poco egoístas de vez en cuando, y que quieran dejar salir esas emociones fuertes. Es necesario ayudarles a expresar sus sentimientos de forma saludable para que no se los guarden. Pueden escribirlos juntos, hacer un dibujo que los exteriorice, arrojar cojines u otra acción; tú sabes qué es lo que les funciona mejor a tus pequeños.


Molly Dresner es una patóloga y terapeuta del lenguaje que reside en Nueva York.

Recientemente, publicó su libro The Speech Teacher’s Handbook (Manual para enseñar a hablar), una interesante guía para padres que incluye consejos prácticos y sencillos, y actividades que ayudan a los padres a ayudar a sus pequeños.

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