Aquí te compartimos algunos consejos de cómo resolver conflictos juntos.

Si hay algo que deben recordar al momento de disciplinar a un niño pequeño, es que no deben preguntarse “¿qué está mal con él?”, sino “¿qué le está pasando o qué está sintiendo?”.

La clave para disciplinar de forma efectiva a un niño pequeño es concentrarse en por qué su hijo está actuando de esa manera. Para determinar la respuesta más adecuada, lo más importante es identificar los sentimientos y las preocupaciones que hay detrás de la acción. ¿Su hijo siente que no lo escuchan? ¿Está frustrado o siente que lo dejaron de lado? Tener empatía por él es un excelente primer paso para resolver el problema juntos. Cuando un niño siente que no lo comprenden, es muy difícil encontrar una solución y ayudarlo a calmarse.

La disciplina es una buena oportunidad para los padres de ayudar a sus hijos a desarrollar sus habilidades sociales y su inteligencia emocional. Entre más pronto le enseñen técnicas para tranquilizarse y cómo resolver conflictos de forma saludable, su hijo crecerá para ser un adulto más centrado. Y la mejor manera de enseñarle estas habilidades es con el ejemplo. Si gritamos, nuestros hijos pensarán que eso está bien. Claro que es necesario y saludable expresar cuando nos lastimaron, estamos molestos o decepcionados, pero hacerlo de forma respetuosa le enseñará a nuestros niños cómo deberían hacerlo también.

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Algunos consejos prácticos para disciplinar a un niño

1. Empaticen

  • Dedíquenle toda su atención y escuchen atentamente lo que les dice.
  • Reconozcan sus sentimientos, incluso si no necesariamente están de acuerdo con ellos. Solo asegúrense de que su hijo sienta que sus emociones son validadas. Una frase que puede ayudarles es “Entiendo por qué te sientes así, pero lo que hiciste no estuvo bien”.
  • Si su hijo tiene dificultades para nombrar sus sentimientos, consideren usar una tabla con dibujos de las emociones.

2. Cuando su pequeño tenga una conducta negativa

  • Primero describan lo que ven. Por ejemplo, “Veo que te estás enojando” o “Veo que te está costando trabajo guardar tus juguetes”.
  • Menos es mas, así que usen pocas palabras para ir al grano y hacerse entender mejor.
  • ¡También hablen sobre sus sentimientos! Usen frases en primera persona para ayudar a su pequeño a entender cómo les afectan sus acciones.

3. Comuniquen las consecuencias

  • Expresen por qué no están de acuerdo con la conducta que está teniendo su hijo.
  • Recuerden enfocarse en la conducta y no en su pequeño.
  • Díganle lo que esperan de él y las maneras en que puede arreglar lo que hizo (pedir perdón, hacer las paces, limpiar, etc.).
  • Ofrézcanle otras opciones cuando vuelva a mostrar esa conducta.

Cada padre cría a sus hijos de forma diferente, pero tomen en cuenta estos consejos para navegar mejor estos primeros años de su pequeño.

Referencias:


Ale Ruiz es una psicóloga infantil y familiar con especialidad en educación y una maestría en salud mental. Está certificada en estimulación temprana y terapia cognitiva conductual. Da clases de crianza respetuosa enfocadas en fortalecer la relación padres-hijos a través de la comunicación positiva, la empatía emocional y el juego. Su meta es contribuir a que cada niño tenga la oportunidad de recibir una educación integral y un desarrollo óptimo.