Durante tu embarazo, el cordón umbilical ayuda a tu pequeño a obtener nutrientes y oxígeno; pero después del nacimiento, ya no es necesario, por lo que se sujeta y se corta, y los bebés quedan con un pequeño muñón en el ombligo. El muñón del cordón umbilical se cae solo y es necesario dejar que sane solo, ya que intentar quitarlo puede lastimar a tu bebé.

Higiene del muñón del cordón umbilical

El muñón del cordón umbilical de tu recién nacido requiere cuidados especiales para prevenir infecciones. Para asegurar su buen cuidado, trata de mantener el muñón y el área circundante limpios y secos. Si notas que se ha ensuciado, limpia el área con agua limpia usando un algodón húmedo (no empapado) y luego seca el área cuidadosamente con una gasa absorbente o abanicándola.

Es importante revisar periódicamente que el cordón umbilical no tenga signos de infección. Las infecciones son raras, especialmente cuando se cuida el área adecuadamente, pero ten cuidado con los siguientes síntomas:

salud y bienestar de bebe
  • El muñón tiene un olor fétido o escurre una secreción amarillenta.
  • La piel que rodea el muñón está enrojecida, sensible o hinchada.
  • Sigue sangrando.
  • A tu bebé le duele.

Cuando el muñón del cordón umbilical se cae, puede sangrar un poco y, en el proceso de curación, es normal ver un poco de sangre en el área, sin embargo asegúrate de que no sangre activamente.

Recuerda darle baños de esponja a tu pequeño mientras tenga el muñón. Este tardará de 1 a 4 semanas en caerse; pero si no se separa después de ese tiempo, habla con tu pediatra para revisar el motivo de eso. Ahora bien, si tu médico te dice que puedes bañar a tu bebé normalmente, puedes hacerlo siempre y cuando seques bien la zona del muñón.

Si deseas obtener más información sobre cómo cuidar a tu bebé recién nacido, revisa este artículo.