¿Puedes recordar la última vez que te sentiste muy frustrada o triste? ¿Qué técnicas o habilidades usaste para manejar tus emociones?

Al igual que los adultos, los niños necesitan desarrollar estrategias para manejar sus emociones. Muchas veces, los niños pequeños muerden o golpean por frustración, o tienen dificultades para calmarse después de un día emocionante. Es responsabilidad de los padres enseñarles las habilidades necesarias para identificar y expresar sus emociones. Aunque las conductas agresivas en los niños pequeños pueden ser un reto para los padres, ¡estas situaciones son una gran oportunidad de aprendizaje para sus hijos!

Investigaciones han demostrado los beneficios de la enseñanza de la inteligencia emocional desde una edad temprana. De acuerdo a diversos estudios, los niños que participan en programas de desarrollo de  habilidades socio-emocionales muestran menos agresividad, ansiedad y resuelven de mejor manera problemas sociales. Estos resultados no solo proporcionan un ambiente más pacífico en casa, ¡sino que se ha demostrado que los beneficios perduran a través de los años! De hecho, la regulación emocional y la habilidad de no reaccionar de manera impulsiva son ahora reconocidas como un factor crítico en la salud psicológica de los niños.

Eso sí, no estamos buscando cambiar un sentimiento particular. Es decir, no queremos que los niños piensen que un sentimiento es «malo», sino que queremos que no se abrumen a causa de este. En otras palabras, si tu hija se siente desanimada, anímala a no darse por vencida; o si se siente ansiosa, dialoguen sobre la sensación para que no interfiera con las actividades que quisiera hacer.

En general, habilidades de inteligencia emocional conducen a beneficios en todas las áreas de la vida de un niño. Aquellos que son capaces de regular sus emociones, prestan más atención, logran más avances en la escuela, son más capaces de resolver conflictos con sus compañeros, ¡y muestran niveles más bajos de estrés!

 

Si quieres ayudar a que tu pequeña regule sus emociones, aquí hay algunas cosas que puedes hacer:

1.    Nombra emociones

Los niños pequeños tienen habilidades lingüísticas limitadas, por lo que los padres deben prestar atención a sus comportamientos, ya sea que griten, empujen, muerdan o estén retraídos. Los comportamientos que muestran los niños son una buena señal para saber lo que están sintiendo. Después de que detectes una emoción, ayúdale a tu pequeña a nombrar esa emoción. Por ejemplo: «¡Puedo ver que estás feliz de estar en el parque!».

Conforme crezca, puedes utilizar esta estrategia para introducir nuevas palabras que construyan su vocabulario emocional: «Te ves sorprendida. Ese trueno fue muy ruidoso».

2.    Planea estrategias ante sentimientos fuertes

Ayuda a tu hija a manejar sentimientos intensos mediante la creación de estrategias de afrontamiento. Comienza por no clasificar sus emociones como buenas o malas; en cambio, neutraliza su respuesta a las emociones fuertes. Si le dices que debe sentir una emoción en particular y esta es diferente de lo que realmente está sintiendo, comenzará a sentirse confundida acerca de sus propios sentimientos y ¡dejará de confiar en sus señales internas! Así que hazle saber que todo el mundo reacciona de manera diferente y se siente enojado, triste o asustado en algún momento en su vida. Haz hincapié en que le pasa a cualquiera, incluso a ti. Después de que tu hija se haya calmado, resume lo que pasó e incorpora sus emociones en el diálogo.

3.    Utiliza el tiempo de juego para identificar emociones

Si tu pequeña presenta alguna conducta agresiva, ayúdala a verbalizar lo que puede y no puede hacer. ¡Una gran manera de hacerlo es a través del juego! Este es una forma natural en la que los niños experimentan, exploran y hablan de diversas emociones. Una manera simple de hacer esto es usar animales de peluche o muñecos para representar algunos escenarios con los que tu hija pueda relacionarse. ¡Estos juegos son una excelente herramienta para modelar la regulación emocional!

4.    Tiempo de lectur

Si deseas enseñarle a tu hija acerca de la inteligencia emocional y la empatía, utiliza libros con imágenes. Cuando un acontecimiento feliz, de miedo o frustración suceda en la historia, haz una pausa y miren la imagen. Examina las expresiones faciales de los personajes, ¿cómo es su lenguaje corporal?, ¿qué es lo que están haciendo?. Utiliza esta misma técnica cuando vean una película, por ejemplo, cuando vean a alguien que sonríe, dile «Ella debe estar feliz» y continúa con otras expresiones.

5.     Reconocer los sentimientos de los demás

Aprender a sentir empatía por los demás y responder apropiadamente a los sentimientos de otra persona es una habilidad importante que se necesita en la construcción de relaciones. Al igual que las estrategias mencionadas anteriormente, puedes empezar por mostrarle fotos y dibujos o actuar situaciones en juego de roles para discutir las palabras, el lenguaje corporal y las experiencias que retratan los sentimientos de una persona.

 

Recuerda que saber cómo regular e identificar las emociones es una habilidad muy importante. Como dijo una vez el psicólogo Daniel Goleman, «Si sus habilidades emocionales no están disponibles, si no tiene consciencia de sí mismo, si no es capaz de manejar sus emociones inquietantes, si no puede tener empatía y tener relaciones afectivas, entonces no importa qué tan inteligente sea, usted no va a llegar muy lejos”.

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