Tiempo, tiempo, tiempo

Si tu hijo tiene 24 meses o más, tal vez estés ansiosa por comenzar el entrenamiento de esfínteres, o ¿tal vez ya lo has intentado y no has tenido éxito? Recuerda que el tiempo lo es todo. No solo tú tienes que estar lista, sino también tu pequeño. Te invitamos a consultar nuestro blog para saber cuáles son los hitos del desarrollo que tu hijo debe de cumplir antes de comenzar la transición hacia el uso del baño.

Otro factor del tiempo que debes de considerar eres tú, ¡ya que serás tú la que le enseñe! Si planeas salir de viaje en las próximas semanas o si estás planeando mudarte a una nueva ciudad, tal vez es mejor posponer el entrenamiento de esfínteres hasta que el ambiente de tu pequeño sea estable y seguro.

Elige el mejor asiento de entrenamiento

Una vez que has decidido que tú y tu bebé están listos para el entrenamiento de esfínteres, es hora de elegir un método y un asiento. Existen dos opciones básicas a considerar  La primera es una silla que se adapte al inodoro donde tu pequeño se podrá sentar. Si eliges poner este asiento sobre el inodoro, consigue un taburete para que tu pequeño pueda alcanzar el asiento con mayor facilidad. Algunas mamás dicen que la transición entre el asiento de entrenamiento y el uso del inodoro regular es más fácil, ya que el niño está acostumbrado a usarlo.

La otra opción es una silla del tamaño del niño con un tazón de fuente que se pueda vaciar en el inodoro. Una ventaja de usar este asiento es que puedes convertir cualquier área en un espacio de entrenamiento. Algunas mamás sugieren tener un asiento en el coche para cualquier emergencia o para viajar. Una desventaja de usar este asiento es que deberás limpiarlo cada vez que tu hijo lo utilice.

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No tengas expectativas

Si estás pensando en comenzar el entrenamiento de esfínteres, probablemente has encontrado páginas de internet que dicen que te ayudarán a enseñarle a tu pequeño a usar el baño en 3 días ,¡y algunos incluso en un día! No te fijes en el tiempo, algunos pequeños aprenden en pocos días y otros tardan algunas semanas. Recuerda que, antes de cualquier otra cosa, tu pequeño debe estar listo  y que cada niño tiene su propio proceso. En lo que sí coinciden todos los métodos es que lo más importante es la PRÁCTICA; debes de ser consistente.

Los accidentes ocurrirán

Probablemente sentirás una gran felicidad cuando tu pequeño aprenda a ir al baño. Sin embargo, aunque creas que tu pequeño es un experto, tendrá algunos accidentes y, si tienes un niño, es muy que probable que falle muchas veces. Estas 3 cosas te podrán ayudar:

  •  Ofrece recordatorios. La mayoría de los accidentes ocurren porque los niños pequeños se distraen en sus actividades; por el momento, jugar es más interesante que ir al baño. Por lo tanto, sugiérele a tu pequeño a ir al baño durante el tiempo de juego o antes de subir al coche.
  • Mantén la calma. Si tu pequeño tuvo un accidente, respira, no lo regañes o lo avergüences. Es mejor decir: «Lo olvidaste esta vez, la próxima vez llegarás al baño a tiempo, no te preocupes.»
  • Prepárate. Si tu pequeño tiene accidentes a menudo, deberías probar ropa interior absorbente o tener un cambio de ropa interior y ropa a la mano.

 Aprende a saber cuándo parar

Si tu pequeño se resiste a usar la sillita entrenadora o al inodoro, o si aún no entiende cómo usarlo, detén el proceso e inténtalo de nuevo en algunas semanas. Probablemente tu pequeño aún no está listo. Aquí hay algunas señales que te indicarán que no está listo:

  • • Si dice «NO». Respeta los deseos de tu pequeño, no es no.
  • • Si está estreñido o se aguanta.
  • • Si tiene muchos accidentes e incluso nunca intenta aguantarse o esperar a llegar al baño.
  • • Si se esconde para no usar el baño.

¡No te desanimes, puedes volver a intentarlo en unos meses! Solo asegúrate de que tu bebé esté listo para dar este gran paso.