¿Tu hijo tiene los ojos rojos, llorosos o siente picazón? Puede estar presentando un cuadro médico de conjuntivitis. La conjuntivitis, mejor conocida como «ojos rojo», puede sonar un poco alarmante, pero en realidad es la infección ocular más común entre los niños. La conjuntivitis es una infección de la conjuntiva, la membrana mucosa que recubre el interior de los párpados. Los principales síntomas de la infección son que la parte blanca del ojo se vuelve rosa o roja porque los vasos sanguíneos del ojo se inflaman. También podrías notar que tu pequeño tiene lagañas alrededor de los párpados o hinchazón en ellos.

Una cosa que debes tomar en cuenta es que no todas las infecciones de conjuntivitis son tratadas de la misma forma. Hay tres tipos de conjuntivitis (virales, bacterianas y alérgicas) y esto es lo que cada una hace:

  • Conjuntivitis viral es causada por un virus y es muy contagiosa. La buena noticia es que este tipo de infección suele desaparecer sola después de una semana. Recuerda lavar suavemente los ojos de tu bebé con agua tibia para quitar las secreciones alrededor de los ojos. Si los ojos de tu bebé no mejoran después de una semana, informa a tu médico.
  • Conjuntivitis bacteriana es causado por bacterias y también es contagiosa. Si no se trata puede causar graves daños a los ojos. Los médicos suelen prescribir un ungüento antibiótico o gotas para los ojos durante aproximadamente una semana.
    • Si estás utilizando gotas y los ojos de tu bebé están cerrados, ponle las gotas en en la esquina interior de su ojo. De esta manera, cuando tu bebé abra los ojos, la medicina entrará en ellos.
  • Conjuntivitis alérgica (o ambiental) es causada por irritantes para los ojos, tales como el polen o polvo. Este tipo de conjuntivitis podría presentarse por temporadas o todo el año.

Es importante señalar que la conjuntivitis alérgica o por irritantes químicos no es contagiosa, sin embargo la bacteriana y viral son muy contagiosas y se pueden transmitir fácilmente a través de la tos, los estornudos y el contacto ojo-mano.

También hay diferencias en los síntomas, dependiendo de qué tipo de conjuntivitis tiene tu pequeño. El primer síntoma de conjuntivitis es que el ojo tiene una apariencia de color rojo. A partir de entonces, los síntomas dependen del tipo de conjuntivitis que presenta.

  • Conjuntivitis viral – Te darás cuenta de que tu pequeño tiene sensibilidad a la luz, así como ojos llorosos y picazón. También es comúnmente acompañado por síntomas de resfriado. Recuerda que este tipo es altamente contagioso y puede propagarse al toser y estornudar.
  • La conjuntivitis bacteriana – Notarás una secreción pegajosa amarillenta o verdosa en la esquina del ojo de tu hijo. Es contagiosa y por lo general se transmite por contacto directo con las manos u objetos que han tocado el ojo infectado, tales como almohadas, toallas, etc.
  • Conjuntivitis alérgica (o ambiental) – Por lo general muestra los ojos llorosos y picazón acompañados de congestión y secreción nasal. ¡Lo bueno es que no es contagiosa!

Otra señal importante que te ayudará a identificar qué tipo de conjuntivitis presenta tu hijo es el número de días que tomó para infectarse de un ojo a otro. A diferencia de la conjuntivitis alérgica, donde ambos ojos se ven afectados, tanto la conjuntivitis viral como la bacteriana infectan primero un ojo y tardan varios días en infectar al otro.

Si quisieras prevenir la infección de conjuntivitis, aquí están algunas medidas que puedes tomar:

  1. Usa desinfectante de manos y lava tus manos con frecuencia, especialmente si pasas mucho tiempo en escuelas o en otros lugares públicos.
  2. No compartas artículos personales como toallas, sábanas o almohadas.
  3. Lava la ropa y otros artículos que haya usado tu hijo en agua caliente y por separado del resto de la ropa de la familia para evitar contaminarlos.
  4. Limpia frecuentemente con limpiador antiséptico las superficies de muebles, baños, grifos y teléfonos.
  5. Si tu pequeño es propenso a la conjuntivitis alérgica, mantén las puertas y ventanas cerradas cuando sea temporada de mucho polen. Así mismo, para evitar los factores que propician la alergia en el hogar, aspira con frecuencia para evitar la acumulación de polvo.

Si crees que tu hijo tiene conjuntivitis, ponte en contacto con tu médico para identificar la causa y tratarla la infección. Si la conjuntivitis no mejora 3-4 días después del tratamiento o tras una semana sin tratamiento, deberás visitar a tu médico. La conjuntivitis bacteriana y viral son extremadamente contagiosas. Para evitar que este tipo de infección se propague, lava tus manos cada vez que termines de limpiar los ojos de tu bebé. No olvides mantener las toallas, ropa y sábanas de tu hijo separadas de los artículos de todos los demás, y lavar estos artículos con regularidad.

Powered by Rock Convert