Reír a carcajadas: Cómo desarrollar el sentido del humor de mi bebé

La risa es la mejor medicina. – Proverbio

La risa y las sonrisas son unos de los comportamientos humanos más básicos. Los bebés pueden sonreír a pocas horas de haber nacido en respuesta a una sensación de calor o aroma dulce. Por otro lado, la risa lleva un poco más de tiempo para desarrollarse, ya que trabaja con mecanismos más complejos.

Como probablemente ya notaste, los bebés y los niños pequeños aprenden a través de la imitación, y esto incluye el desarrollo del sentido del humor. Investigaciones han demostrado que el sentido del humor se forma en el hogar y cada evento gracioso ayuda a fomentar este maravilloso rasgo.

Los beneficios de tener sentido del humor incluyen el desarrollo de una sana autoestima, empatía y buenas amistades. Ayuda también a que uno aprenda a reírse de sí mismo y acepte con facilidad sus errores e imperfecciones. No solo eso, sino que investigaciones han demostrado que las personas con un buen sentido del humor son más felices y optimistas, toleran mejor las diferencias y adversidades, experimentan menos estrés, y tienen un menor riesgo de padecer de depresión. Más aún, expertos han identificado que tener un robusto sentido del humor ayuda mantener sano el sistema inmune.

¿Qué puedes hacer para desarrollar el sentido del humor de tu hijo?

Bebés

Aunque los bebés no logran comprender muy bien el humor verbal, son muy observadores y notan tu sonrisa y lo que te hace feliz. Los bebés ríen desde temprana edad y, alrededor de los 9 meses empiezan a comprender chistes visuales (muecas) o físicos (las cosquillas). Prueba estos juegos divertidos para reír juntos:

  • Hagan muecas y sonidos graciosos: Este tipo de humor visual puede provocar risas y sonrisas en tu bebé. Igualmente, al notar tu alegría es probable que te imite.
  • Hazle cosquillas o sopla su pancita: Los bebés son muy sensibles a estímulos físicos. Busca el área que más lo estimule y encuentra qué sensación lo hace reír.
  • No tengas miedo a actuar de forma graciosa: Situaciones inesperadas como colocarle un pañal de tu bebé sobre la cabeza de su oso de peluche no es un comportamiento esperado, lo que puede ocasionar risas a partir de los 9-15 meses de edad.
  • Juega a esconder y aparecer: Alrededor del primer año de edad, esconder y aparecer, o jugar a Peek-a-boo, se convierte en un juego muy emocionante. Cuando tu pequeño se carcajea durante este juego puedes notar el incremento en su desarrollo intelectual. Tu bebé se ha dado cuenta de que cuando mamá o papá se esconde regresará, sin embargo es una situación tensa cuando se queda solo. Sin embargo, cuando mamá o papá vuelven a aparecer, la tensión se libera en forma de risa y la situación se convierte en un juego divertido.

Los niños pequeños

Los niños pequeños tienen mayor comprensión del humor y seguramente aman los elementos sorpresa. Esta es la razón por la que desaparecer y aparecer, las cosquillas, los abrazos o las situaciones inesperadas les dan risa. A esta edad los niños tienen mayor conocimiento del lenguaje hablado y de cómo funciona el mundo. Por lo tanto, las rimas, las palabras sin sentido y las actuaciones graciosas pueden hacerlos reír. Prueba estos juegos para estimular el sentido del humor de tu pequeño:

  • Ignora lo obvio: Actúa como si no pudieras encontrar un objeto que está a la vista o confunde los objetos. Por ejemplo, dile a tu pequeño “Qué rica natilla me comeré” y toma un tenedor, en vez de una cuchara, dejando que el postre caiga de nuevo al plato antes de que llegue a tu boca.
  • Continúa haciendo sonidos y caras divertidas: Invita a tu pequeño a hacer sus propias caras y también a bailar al ritmo de sus sonidos inventados.
  • Dale vida a objetos inanimados: Haz que el sándwich de tu pequeño hable o que la pijama le cuente una historia.
  • Juega persigo, atrapo y beso: Juegos en donde persigues a tu pequeño son una gran manera de hacerlo reír y, además, fortalecen el vínculo entre ustedes.
  • Vistan de una manera graciosa: Como el humor visual es muy entretenido para los niños pequeños, coloca un sombrero extraño en tu cabeza o ponte los zapatos en las manos y actúa en base a tu disfraz. Esta es una gran manera de evocar la risa.

Recuerda que no tienes que ser un comediante natural para fomentar el sentido del humor de tu pequeño. Lo único que necesitas hacer es estar abierta a situaciones lúdicas y estar dispuesta a reírte de ti misma. No tengas miedo de ser graciosa; modelar el humor es la mejor manera de desarrollarlo en tu pequeño. Luego, con el tiempo, podrán hasta crear tradiciones divertidas fomentando un ambiente de risas en casa.


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