¿Cuándo comenzará a gatear mi bebé?

Anteriormente, hablamos sobre cómo preparar a tu bebé para que comience a gatear y de las habilidades que esto implica. La mayoría de los bebés comienzan a gatear entre los 8 y 10 meses. La razón por la que algunos comienzan a los 6 es porque están aprendiendo a rodar, a sentarse y a moverse, y pueden sentir la necesidad de desplazarse antes de cumplir los 8 meses. Durante estos meses, una señal que verás en tu pequeña es que, cuando esté boca abajo, hará pequeñas lagartijas, levantará cabeza y se apoyará sobre sus brazos. Conforme se vuelva más fuerte, comenzará a experimentar y tratará de moverse usando los antebrazos; por eso es tan importante que pase tiempo boca abajo durante este periodo.

También hay niños que gatean de forma tardía, y se le dice así simplemente porque muchos bebés comienzan a apoyarse en los muebles y a ponerse de pie a los 10-11 meses. En realidad, no importa cuándo o si tu bebé gatea o no; esta habilidad se desarrollará cuando tu hija esté lista y tal vez su estilo de gateo no sea del todo convencional. Lo importante es que comience a desplazarse y mejore su motricidad, algo que incluye muchos otros hitos del desarrollo.

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Las habilidades relacionadas con el gateo

El gateo es una parte importante del desarrollo de tu bebé. Ahora que comienza a desplazarse, prepárate para perseguirlo por toda la casa. En este artículo hablaremos sobre las diferentes habilidades que se desarrollan al gatear.

Equilibrio: Esta es una habilidad que tu pequeño necesitará toda la vida. El equilibrio es necesario para caminar, correr, saltar, patear una pelota, escribir y colorear. Conforme tu hijo lo trabaje, aprenderá a distribuir su peso para moverse de un lado al otro. Una investigación de la Universidad Estatal de San Francisco descubrió que los bebés que gatean aprenden más rápido a controlar tareas que requieren estar en una posición erguida y mantener el equilibrio; este aprendizaje se da a través de estímulos visuales.

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Consejos para ayudar a mi bebé a gatear

¡Tal vez parezca que tu hijo nunca aprenderá a moverse o que sus futuros hitos del desarrollo nunca llegarán! No te preocupes, dentro de poco estará escalando los muebles y caminará por toda la casa. Como gatear es algo que se da naturalmente, no tendrás que enfocarte en enseñarle cómo hacerlo, sino en darle muchas oportunidades para que se prepare y lo practique.

Recuerda que el proceso de aprendizaje del gateo varía de un bebé a otro y que cada uno busca la forma más cómoda para moverse. Una vez dicho eso, estos son algunos consejos de cómo ayudar a tu hijo:

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Por qué un andador no ayudará a tu bebé

Cuando tu bebé comience a dar sus primeros pasos, será imposible evitar algunos golpes y caídas. Al principio, sus pasitos serán algo tambaleantes, pero con la práctica tu hija comenzará a desarrollar el equilibrio y la fuerza necesarios para convertirse en alguien capaz de caminar correctamente.

Durante esta etapa, tal vez creas que usar un andador para bebés ayudará a tu hija a aprender a caminar y prevendrá caídas. Sin embargo, no es así. Contrario a lo que se cree, los andadores no ayudan a los bebés a aprender a caminar. De hecho, suprime su deseo por hacerlo. Pero ¿por qué?

  • El andador sustituye el tiempo que tu hija debería pasar en el suelo. Tiempo que le ayuda a fortalecer sus músculos, a trabajar su coordinación y a desarrollar la fuerza para cargar su peso sobre la cadera y los hombros y mantener una posición de gateo.
  • Usar un andador hace que los bebés muevan su cuerpo antes de estar listos para esa transición. Esto causa retrasos en el control muscular, patrones inusuales y dificultad para percibir a qué distancia están los objetos.
  • Los bebés que usan estos aparatos caminan sobre sus dedos, lo cual tensiona las piernas e interfiere con el desarrollo del proceso de aprender a caminar.
  • Los andadores también omiten el importante hito de aprender a ponerse de pie. Esto evita que los bebés desarrollen el equilibrio que necesitarán para caminar y correr.

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¿Cómo enseñar a hablar a tu niño? 7 maneras para ayudarlo

Durante este tiempo entre juegos de señas y balbuceos, seguramente te has preguntado: cómo enseñar a hablar a tu niño de forma exitosa.

Uno de los momentos que más esperan los padres, es el día en que su pequeño diga sus primeras palabras. En ese momento notarás cómo tu bebé no solo logra comunicarse con señas y gestos sino comienza el reto de expresarse a través de palabras y conceptos nuevos.

En este artículo te hablaremos sobre 7 consejos para que impulses el desarrollo lingüístico de tu hijo de forma sencilla, práctica y, sobre todo, efectiva.

Recuerda que el habla, al igual que todos los demás hitos del desarrollo, puede alcanzarse dentro de una ventana de tiempo amplia. No te preocupes demasiado por la fecha y hora, todos los niños se desarrollan a su propio ritmo. Lo importante es que sigas estimulando a tu pequeño y lo acompañes en el proceso.

1. Estimúlalo a través de la música

La música es una gran aliada en la crianza de los niños y tiene un gran potencial para apoyar a los bebés en el desarrollo de su capacidad lingüística.

Al exponer a tu pequeño, entre los los 12 y los 24 meses, a canciones infantiles, puede ampliar su vocabulario y comenzar a entender algunas frases, aún cuando no sean en su lengua nativa. También puedes optar por pausar las melodías que tu hijo ya conozca y pedirle que te diga las palabras que siguen.

2. Respeta sus silencios

Cuando reflexiones sobre cómo enseñar a hablar a un niño, es importante que estés consciente de que los procesos mentales de los bebés y los niños son muy distintos a los de los adultos.

Aunque a veces los pequeños nos sorprendan con lo rápido que pueden asimilar ciertas cosas, su capacidad de comprensión es más lenta, ya que han desarrollado menos el pensamiento lógico y cuentan con un vocabulario más reducido.

Por ese motivo, cuando le hagas preguntas a tu hijo, respetar sus silencios y tenerle paciencia puede hacerlo sentir más seguro y confiado para desarrollarse. De hecho, las pequeñas pausas entre palabras o antes de hablar son positivas, puesto que tu pequeño estará reflejando sus habilidades de razonamiento.

3. Haz preguntas de selección

Otra alternativa de gran ayuda es que dediques ciertos momentos del día a hablar con tu bebé y estimular su vocabulario mediante preguntas. Las preguntas de selección proporcionan entre 2 o más opciones para tu pequeño y ayudan a mostrarle la estructura de cómo debe responder.

Por ejemplo “¿Quieres ver un video o armar un rompecabezas?”. De esta manera propiciarás que te responda practicando usar un verbo y un sustantivo. Además, lo ayudarás a familiarizarse con la estructura y entonación de las preguntas.

4. Utiliza un lenguaje sencillo

Cuando te preguntas cómo enseñar a hablar a tu niño algo que debes tomar en cuenta es el tipo de lenguaje que utilizas. Procura utilizar palabras cortas y sencillas. También es importante que en las conversaciones incluyas los nombres de los colores, formas y otras palabras básicas que debería conocer tu pequeño en sus primeros años de vida.

Por otro lado, es muy importante que cuides la pronunciación y la velocidad con la que le hablas. Al dirigirte a tu hijo, te recomendamos que hagas más pausas y cuides tu modulación y dicción. Esto hará que te comprenda de manera sencilla y, además, adopte buenos hábitos lingüísticos.

5. Apóyate en los cuentos infantiles

Los cuentos son un instrumento infalible para enseñar a hablar a los niños, ya que gracias a estos, aprenden palabras y frases sencillas para aterrizar conceptos complejos y comprender mejor su entorno. Además de ser excelentes materiales de entretenimiento que te permitirán pasar más tiempo de calidad con tu pequeño y estrechar su vínculo.

6. Evita las correcciones constantes y el “no te entiendo”

Es normal que tu pequeño no encuentre palabras para expresar alguna idea o se equivoque en la pronunciación de algunos conceptos cuando comience a hablar. Debido a esto, no es necesario corregirlo cada que cometa un pequeño error, sino que debes dejar que poco a poco se acostumbre al habla y se le facilite más transmitir lo que necesita decir. Eso sí, esto no significa que no debas corregirlo nunca, si no que es mejor que repitas, de manera paciente y cariñosa, el enunciado de manera correcta. De esta manera, tu hijo podrá familiarizarse con los conceptos apropiados.

Sumado a esto, también es importante que evites decirle “no te entiendo” de manera constante; esto lo ayudará a desarollar la seguridad que necesita para expresar lo que siente.

7. Motiva a tu pequeño a participar en tus conversaciones

Al momento de estimular a tu bebé para que comience a hablar, una estrategia muy efectiva es que lo motives a participar en las pláticas que tengas con tus familiares u otras personas de confianza.

Esto no solo despertará el interés de tu hijo por expresarse, sino que impulsará su desarrollo lingüístico, fomentará que aprenda más palabras y lo ayudará a adquirir habilidades sociales que serán muy importantes para su desarrollo en general.

Estos fueron 7 consejos clave que te ayudarán a responder tus dudas sobre cómo enseñar a hablar a tu niño de forma exitosa.

Lo más recomendable es que experimentes poco a poco cada uno de estos y que descubras cuáles son más afines a tu bebé, pues cada pequeño responde diferente a los estímulos.

Por otro lado, ten presente que ayudar a tu hijo a adquirir la mayor cantidad de vocabulario le permitirá desenvolverse mejor en donde esté e integrarse más fácilmente con otras personas.

Por esa razón, si quieres tener a tu alcance miles de actividades para impulsar el desarrollo y las habilidades de tu bebé, te invitamos a descargar Kinedu para que sigas el progreso de tu pequeño y aprendas a estimularlo según su edad y necesidades específicas a su desarrollo.

Música para estimular bebés: ¿qué beneficios tiene?

De forma casi instintiva y natural, los padres suelen utilizar la música para estimular a sus bebés, especialmente cuando necesitan calmarlos o quieren pasar un momento agradable en compañía. El poder que tienen las melodías para impulsar los avances de los más pequeños, mientras ellos se divierten, es muy grande.

Estudios han revelado que la música impulsa el desarrollo del cerebro y que aprender a tocar un instrumento fomenta que las personas aprendan a resolver problemas de forma más efectiva y creativa tanto en el ámbito académico como en el social.

Estos no son los únicos beneficios que la música para estimular bebés le puede brindar a tu hijo. A continuación te hablaremos de algunas razones por las que te aconsejamos implementar la música regularmente en la vida de tu pequeño.

1. Ayuda a ampliar su vocabulario

Para que los niños puedan expresar sus ideas de forma clara y tengan mayor seguridad al interactuar con otras personas, tener un amplio vocabulario es clave. A pesar de su temprana edad, escuchar música constantemente le permite a los bebés entre 12 y 24 meses aprender nuevas palabras, crear enunciados y desarrollar la alfabetización en general. Algunas ideas para potenciar este beneficio es que animes a tu bebé a cantar contigo e invites a otras mamás con sus hijos a hacer sesiones musicales.

Además, lo más recomendable es que escojas algunas canciones y las escuchen con regularidad para que tu hijo pueda asimilar los sonidos y, más adelante, el significado de las palabras.

2. Impulsa la coordinación y la motricidad fina

Al hablar del uso de la música para estimular bebés, no podemos dejar fuera la estrecha relación de este arte con el baile. Toma en cuenta que, además de cantar con las melodías, bailar e impulsar a tu hijo a seguir el ritmo de las canciones aplaudiendo o haciendo cualquier otro sonido, puede ser muy beneficioso para su coordinación.

Asimismo, aprender armonías que se acompañan de juegos con los dedos, como es el caso de “Witzy, witzy araña”, puede ayudar a los pequeños con la motricidad fina. Estas habilidades permitirán que tu bebé se adapte rápidamente a los entornos de jardines infantiles y guarderías.

3. Aporta al desarrollo social-emocional

Cuando pones canciones de cuna a tu bebé para que pueda calmarse, estás aportando positivamente a su desarrollo, pues lo ayudas a desarrollar el autocontrol o la habilidad para manejar sus sentimientos. Esto se debe a que a medida que el pequeño siente que alguien lo ayuda a tranquilizarse, aprende a hacerlo por sí mismo.

Las canciones que hablan sobre emociones también son de gran ayuda para tu hijo, ya que lo ayudan a identificar cómo expresar lo que siente. Toma en cuenta que la música, incluso cuando no tiene palabras, transmite sensaciones.

En resumen, incluir melodías en la rutina que tengas con tu hijo puede ser muy beneficioso para su desarrollo, tanto en la parte intelectual, como en la socio-emocional y motriz.

Si te pareció útil el contenido de este material y te gustaría conocer más actividades musicales para hacer en casa con tu bebé, ¡te invitamos a descubrirlo en este artículo!

De pareja a padres de familia

Si son padres primerizos, o están a punto de serlo, su relación y vida de pareja cambiará y pasará por un proceso de adaptación cuando reciban al nuevo miembro de la familia. Es muy importante reconocer que este proceso es algo normal y que como pareja deberán enfrentar los cambios con gracia y aceptar todos los nuevos aprendizajes que vienen de la mano de convertirse en papá o mamá.

Muchos artículos hablan sobre la importancia de la vida de pareja para el bienestar individual de los padres. Sin embargo, ¡tener una relación saludable y de comunicación abierta también impacta positivamente en sus habilidades como padres! En 2013, los psicólogos Clark, Young y Dow de la Universidad del Sur de Florida realizaron un estudio que sugería que mejorar la calidad de la relación de pareja de los padres tenía implicaciones sobre su forma de afrontar la crianza. Más específicamente, los investigadores descubrieron que, tras un curso de seis semanas sobre cómo relacionarse mejor en pareja (que trabajó habilidades de comunicación, expresión afectiva, consenso y satisfacción), los participantes no solo mejoraron su relación, sino también sus actitudes de crianza. Los padres se sensibilizaron más ante las necesidades de sus hijos, disminuyeron su creencia en los castigos corporales y se volvieron más pacientes.

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Desarrollo del bebé mes a mes: ¿qué esperar en cada etapa?

Uno de los temas que la mayoría de las mamás leen en los últimos meses de su embarazo, es el desarrollo del bebé mes a mes. Asegurarse que su hijo crezca y progrese de la forma adecuada al nacer es una de sus mayores prioridades. Cada momento en su desarrollo es importante para su formación; desde la manera en la que se mueve, juega, habla y se comportan dice mucho sobre su crecimiento.

Además, es importante aclarar que cada bebé avanza a su propio ritmo, por lo que, aunque sí debes estar atenta a su evolución y platicar con tu pediatra sobre sus avances, relajarte y disfrutar su desarrollo es fundamental para que tu hijo sienta seguridad y apoyo.

¡Conoce cuáles son los indicadores en el desarrollo del bebé mes a mes que puedes esperar!

A los 2 meses

¿Sabías que los bebés recién nacidos pasan la mayor parte del día dormidos? De hecho, lo normal es que lo hagan entre 14 y 17 horas por cada 24 horas hasta que cumplan 3 meses.

Sin embargo, desde pequeños comienzan a observar su alrededor y tratar de reconocer las caras de sus padres y otras personas. Dicho esto, uno de los primeros indicadores de desarrollo es que muevan su cabeza, sonrían a sus semejantes y se interesen por las caras de otros individuos.

Además, en sus primeros 2 meses de vida, los bebés ya comienzan a mostrarse inquietos cuando están aburridos y quieren realizar una actividad diferente, mueven sus brazos y piernas con suavidad, y pueden levantar su cabeza.

A los 4 meses

En el desarrollo del bebé mes a mes, cada etapa trae muchas sorpresas. En el caso de los niños de 4 meses, una de estas será que tu hijo comenzará a balbucear. Asimismo, buscará jugar con las personas a su alrededor, coordinará mejor sus ojos con sus manos para alcanzar sus juguetes, sostendrá objetos ligeros y los sacudirá, y podrá mantener su cabeza fija sin necesidad de ningún tipo de soporte.

El progreso de los bebés es muy rápido en sus primeros meses, por lo que debes estar al pendiente de sus avances para proporcionarles siempre las medidas de seguridad necesarias para que se muevan y exploren sin problemas.

Por otro lado, en esta fase los niños ya responden a las demostraciones de cariño y expresan lo que necesitan a través de diferentes tipos de llanto. ¡Tranquila! Es normal que al principio no tengas muy claro por qué llora tu bebé, la clave está en estar muy pendiente de lo que necesita y con el tiempo identificarás rápidamente qué es lo que te pide.

A los 6 meses

Cuando tu hijo cumpla sus primeros 6 meses de vida, los principales indicadores de que su desarrollo es óptimo son que comience a sentarse sin apoyo, identifique cuando otras personas lo llaman por su nombre, balbuceé con diferentes vocales, se lleve cosas a la boca y busque alcanzar los objetos que tiene alrededor. Además, notarás que se emociona cuando se vea en un espejo e identifica cuando tiene desconocidos cerca.

En cuanto a su desarrollo motor, empezará a dar vueltas por sí mismo, así que intentará ponerse boca abajo y viceversa sin ayuda, y es posible que comience a gatear. Toma en cuenta que muchos niños comienzan a moverse hacia atrás, en vez de hacia adelante, ¡esto es normal!

A los 9 meses

En esta etapa del desarrollo del bebé mes a mes, es normal que los niños se aferren a estar únicamente con adultos que frecuentan. Dicho esto, si tu pequeño tiene 9 meses y le tiene miedo a las personas nuevas, no debes preocuparte, ya que se trata de una conducta usual en esta edad.

En cuanto al habla y la comunicación, en esta fase de su crecimiento, tu hijo comenzará a imitar los sonidos que escucha y entender cuando le dices la palabra “no”. Asimismo, es momento de que señale las cosas que busca, comience a elegir sus juguetes y tener sus preferidos, se pase objetos de una mano a otra y se pare con ayuda de lo que tiene cerca.

A los 12 meses

Esta etapa es, sin duda, una de las más emocionantes para todos los padres, sobre todo, debido a que muchos bebés dan sus primeros pasos. Claro, no todos los pequeños logran hacerlo por sí solos; en caso de que tu bebé todavía no avance sin ayuda, seguramente lo hará apoyándose de muebles, paredes o cualquier objeto fijo que tenga en su camino.

También, al cumplir 12 meses, los niños comenzarán a ser capaces de seguir algunas instrucciones simples, meter y sacar cosas de un recipiente, levantar los brazos y piernas al momento de vestirlos e, incluso, tratan de repetir las palabras que escuchan.

De hecho, es posible que tu hijo diga palabras como “mamá” o “papá” en esta fase o que haga sonidos con cierta entonación que es mucho más cercana al lenguaje.

Respecto al área emocional, quizá notarás que tu bebé llorará cuando te alejas de él, demostrará miedo a algunas situaciones y actuará con timidez ante los desconocidos. Asimismo, tu pequeño empezará a utilizar algunos gestos para transmitir palabras simples, como adiós, sí y no.

A los 18 meses

Cuando se habla sobre el desarrollo del bebé mes a mes, los indicadores de crecimiento y progreso de los niños son igual de importantes conforme pasa el tiempo. Usualmente, para los 18 meses los niños ya caminan sin ayuda, suben y bajan escaleras con apoyo, comen con cuchara, toman líquidos en tazas, y ayudan en el proceso de desvestirse así como señalan partes del cuerpo.

Además, ya podrían comenzar a hablar e identificar para qué sirven algunos de los objetos más comunes, como los teléfonos y los cepillos. Eso sí, también en esta edad los pequeños pueden hacer sus primeras rabietas, por lo que debes estar preparado para enfrentar estas situaciones con mucho amor y paciencia.

De igual forma, en esta fase los niños imitan comportamientos sencillos al momento de jugar, por lo que podrás ver a tu hijo darle de comer a una muñeca o cambiarle la ropa, por ejemplo.

A los 2 años

¿Has escuchado hablar de la frase “los terribles 2 años” cuando se habla del desarrollo de los pequeños? Bueno, gran parte del porqué esta edad suele ser difícil para muchos padres, sobre todo, los primerizos, es que los niños muestran comportamientos desafiantes y hacen justamente lo que los papás les piden que no hagan.

Esto, entre otros factores, se debe a que en esta etapa de su vida comienzan a ser mucho más independientes que antes y buscan imitar muchos de los comportamientos que ven en los adultos.

Por otro lado, en cuanto al habla, ya son capaces de decir algunas frases completas, repetir palabras, decir las partes del cuerpo y los nombres de algunas personas a las que ven frecuentemente, y completar pedazos de canciones o cuentos.

También, es posible que notes que tu hijo utiliza mucho más una mano que la otra, construye torres con sus juguetes, clasifica los objetos por su forma o tamaño y juega con su imaginación.

Ahora bien, en el ámbito físico, los niños de 2 años en adelante ya podrán pararse en las puntas de sus pies, patear pelotas, dibujar líneas rectas o círculos, empezar a correr y trepar algunos muebles sin ayuda.

A los 3 años

Como lo has visto en todos los puntos de este material, los niños se desarrollan y adquieren nuevas habilidades en muy poco tiempo, lo que hace que cada mes y año en la vida de los pequeños esté marcado por una gran diversidad de aprendizajes y nuevas experiencias.

En el caso de los 3 años, las capacidades físicas o motores tienen un gran avance, ya que es en esta edad en la que posiblemente tu hijo pueda comenzar a pedalear un triciclo, trepar cosas, correr con fluidez y subir y bajar escaleras utilizando un solo pie por escalón.

Además, podrá aprender a armar rompecabezas de 3 o 4 piezas, construir torres más grandes con sus juguetes, hojear libros, conversar de forma más clara, nombrar la mayoría de las cosas que tiene a su alrededor e, incluso, decir su nombre y edad.

En el ámbito emocional, notarás que tu pequeño ya puede separarse de ti con mayor facilidad, es capaz de esperar turnos en los juegos, demuestra afecto por sus amigos de manera espontánea y, sobre todo, transmite una gran variedad de emociones.

Eso sí, en esta edad los cambios de rutina grandes pueden llegar a molestar mucho a tu hijo, por lo que debes estar atenta a sus horarios y desarrollar hábitos que se adapten al entorno familiar.

A los 4 años

Al llegar a esta edad, tu pequeño empezará a dibujar personas con 2 a 4 partes del cuerpo, aprenderá a brincar y a sostenerse en un solo pie por más de 2 segundos, atrapará pelotas al rebotar, comenzará a entender los juegos de mesa y podrá servirse comida y partirla con supervisión de un adulto.

Seguramente te emocionará saber que también en esta etapa de su desarrollo empezará a aprenderse canciones o poemas, contar cuentos, jugar con otros niños y ser cada vez más creativo al imaginar situaciones.

Algo importante que debes saber es que al cumplir los 4 años disfrutará cada vez más de hacer cosas nuevas, por lo que es el momento ideal para que le enseñes juegos y vivan nuevas experiencias, como ponerse disfraces y cocinar recetas para niños.

Por otra parte, en esta edad los niños empiezan a entender el concepto de tiempo y la idea de contar, así como nombrar colores y números, escribir letras mayúsculas y utilizar tijeras.

A los 5 años

Algunos de los indicadores que podrás observar en los niños de esta edad son: ir al baño sin apoyo, brincar para enfrente, hacia atrás y a los lados, columpiarse, pararse en un pie por más de 10 segundos, escribir algunas letras o números y contar 10 o más objetos.

También, notarás que tu hijo ya hablará con mucha más claridad, será capaz de usar el tiempo futuro al expresarse, se aprenderá su dirección y, probablemente, seguirá mejor las reglas.

En cuanto al ámbito social y emocional, en esta edad, los niños suelen disfrutar de cantar, bailar y actuar, además de que buscan complacer más a sus amigos y parecerse a ellos.

Ahora ya conoces mucho más sobre el desarrollo del bebé mes a mes desde su nacimiento hasta los 5 años.

Recuerda que es fundamental seguir de cerca los indicadores de los que hablamos aquí y hablar con tu pediatra en caso de que tu hijo no vaya a la par de estos.

Eso sí, no pierdas de vista que, como te lo mencionamos al principio de este texto, cada pequeño tiene su ritmo.

¿Quieres aprender más sobre el desarrollo de tu hijo? Te invitamos a utilizar Kinedu, donde podrás no solo profundizar en cada una de las etapas que atraviesan los niños, sino que también encontrarás actividades para apoyar su desarrollo de acuerdo a su edad y necesidades.

¡Conoce las etapas del desarrollo de tu bebé y apóyalo en cada una de estas descargando Kinedu!

¿Por qué mi bebé retrocede, en lugar de avanzar, cuando gatea?

Anteriormente, explicamos que el gateo se da entre los 6 y los 10 meses de edad. También mencionamos los distintos estilos de gateo que puede adoptar tu pequeño, como rodar o deslizarse. Durante este proceso de aprendizaje, tal vez veas que tu bebé retrocede antes de saber cómo ir hacia adelante. ¿Por qué pasa esto?

Conforme tu bebé explora el mundo, usa los brazos y torso para acercarse y alcanzar o jugar con los objetos. Cuando pasa tiempo boca abajo se levanta sobre los brazos y sostiene su cuello; algo necesario para poder comenzar a gatear. Al hacerlo desarrolla la fuerza necesaria para ponerse en posición de gateo y los músculos superiores se desarrollan antes que los inferiores. Por eso, cuando explora, a tu hijo se le hace más fácil empujarse hacia atrás que jalar su cuerpo hacia adelante cuando intenta moverse.

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¿Mi bebé está lista para gatear?

Al igual que con cualquier otro hito del desarrollo, la acción de gatear se presenta en un cierto rango de tiempo, normalmente entre los 6 y los 10 meses de edad. Sin embargo, cada bebé es diferente y se desarrolla a su propio ritmo. A veces, los niños más pesados se tardan más en comenzar a gatear debido al peso que deben cargar. También hay quienes se saltan el hito del gateo, ya que les atraen otras habilidades y quieren explorar el mundo a través de otro tipo de movimientos. Una vez dicho esto, si tienes alguna duda o preocupación sobre el desarrollo físico de tu hija, no dudes en hablar con tu pediatra.

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