Tal vez hayas escuchado decir en los medios de comunicación que antes los niños pequeños se la pasaban corriendo y jugando activamente todo el día, pero que eso ya no se da en nuestra era digital. ¡Y es cierto! Hay investigaciones que reportan que hoy en día, a menos que los niños hagan algún deporte, gimnasia, baile o participen en actividades estructuradas, los pequeños hacen muy poco ejercicio durante el día. Aunque muchos aspectos sobre la crianza han cambiado en este último siglo, los beneficios de hacer una actividad física siguen siendo los mismos de siempre. De hecho, los investigadores encuentran cada vez más pruebas sobre los beneficios de hacer ejercicio, independientemente de la edad de la persona. En este artículo nos enfocaremos en los beneficios emocionales del ejercicio en niños en etapas de desarrollo.

desarrollo de tu bebe

Tanto la Academia Americana de Pediatría como los Centros de Control de Enfermedades recomiendan que, a partir de los dos años, los niños realicen al menos 60 minutos de actividad física al día. Esta actividad moderada o vigorosa diaria no implica necesariamente que tengas que poner a tu hijo a correr durante una hora. Pueden ir a pasear, jugar con una pelota, divertirse en el área de juegos del parque, bailar al ritmo de su música favorita, etc.

Estos son algunos de los beneficios emocionales de la actividad física diaria:

  • Permite que tu hijo se relaje y libere la frustración.
  • Fortalece su autoestima y su confianza puesto que le enseña que no tiene que ser muy bueno en una actividad para poder divertirse y jugar con otras personas.
  • Lo alienta a hacer cosas diferentes y perseverar ante una tarea nueva.
  • Estimula su confianza y su sentimiento de logro y dominio de una actividad.
  • Fomenta su cooperación con los demás, creando relaciones personales en un contexto divertido y estructurado.