Seguramente alguna vez te has preguntado si tu bebé tiene sed o si necesita beber agua. La respuesta a esas preguntas es: No.

Realmente, no es necesario darle agua a tu pequeño antes de los seis meses. Antes de cumplir medio año de vida, él se alimenta de leche o fórmula, y estas dos fuentes de nutrientes contienen la cantidad de agua que tu pequeño necesita. Por lo tanto, no hay necesidad de darle agua extra. En caso de que tu bebé esté tomando leche materna, esta contiene un alto porcentaje de agua. Por otro lado, la fórmula solo requerirá del agua necesaria para diluirse; ten cuidado de no exceder la cantidad sugerida.

La razón por la que no se recomienda que los bebés ingieran agua antes de los seis meses, es porque su consumo puede causar una intoxicación o alterar el equilibrio de sus electrolitos. Sin embargo, puede haber casos especiales (como cuando tu bebé sufre de vómitos), donde pueda estar deshidratado. En estas circunstancias, es recomendable consultar con tu médico para saber cuál es la forma adecuada de proceder.

Se recomienda introducir el consumo de agua una vez que tu bebé empieza a ingerir alimentos sólidos. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que los bebés de entre 6 y 12 meses beban entre 116 y 232 ml de agua al día. En cambio, entre los 12 y 24 meses, deben beber entre 232 y 928 ml diariamente. Esta cantidad irá en aumento conforme tu pequeño crezca. Por ejemplo, cuando los pequeños tienen entre 2 y 5 años deben consumir entre 232 y 1,160 ml de agua. Esto se debe a que, con la edad, realizan nuevas actividades en su vida diaria que les provocan sed, como jugar o realizar actividades físicas.

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Sin embargo, tu hijo también puede beber otros líquidos aparte del agua. Una vez que cumpla un año, puede comenzar a ingerir otras bebidas como leche de vaca. También, es probable que tu pequeño esté expuesto a otro tipo de bebidas como el jugo natural, la leche de sabores, la leche vegetal, bebidas endulzadas de manera artificial, bebidas azucaradas y bebidas con cafeína. Trata de evitar que tu pequeño ingiera este tipo de bebidas, ya que tienen componentes aún difíciles de procesar en su sistema digestivo. Estos componentes pueden tener efectos negativos como afectar su ciclo de sueño, incrementar su irritabilidad, disminuir su capacidad de concentración, darle dolores de cabeza o aumentar su nerviosismo.

Por lo tanto, lo más saludable para tu bebé será introducir agua hasta que cumpla los seis meses o, en casos especiales, cuando lo recomiende tu médico.

Referencias:

Bebidas recomendadas para niños de 0 a 5
Guía para ofrecerle agua a los bebés (inglés)
La transición a los alimentos sólidos