Los niños tienen la capacidad de aprender a hablar más de un idioma simultáneamente. Ser bilingüe tiene muchas ventajas. Estas incluyen un vocabulario más amplio, mejores habilidades de alfabetización, mejor capacidad para categorizar palabras, resolver problemas, escuchar y vincularse con otras personas. Aprender dos idiomas es lo mismo que aprender una nueva habilidad, ¡la práctica hace al maestro!

Algunos niños manejan dos idiomas con la misma maestría, mientras que otros conocen un idioma mejor que el otro. Es decir, tienen un idioma dominante. Conforme pasa el tiempo, el idioma dominante puede cambiar. Por ejemplo, es muy común que los niños que hablan un idioma en casa, comiencen a usar el idioma que les enseñan en la escuela como el nuevo dominante.

Powered by Rock Convert

Algunas personas creen que aprender un segundo idioma puede confundir a los niños o afectar su adquisición de lenguaje. ¡Pero ese no es el caso! De hecho, muchos hitos del desarrollo del lenguaje se alcanzan al mismo tiempo, independientemente de que el niño sepa uno o dos idiomas. Como muchos otros pequeños, los niños bilingües dicen sus primeras palabras alrededor del año, y cuando cumplen dos comienzan a usar frases de dos palabras.

Cuando un niño tiene un problema del lenguaje, este se manifiesta en ambos idiomas. Aprender un segundo idioma no es la causa de estos y mucho menos los empeora. Es normal que los niños bilingües confundan las reglas gramaticales o usen palabras de los dos idiomas en una misma oración. Eso forma parte del bilingüismo y solo significa que la gente ajena a la familia tendrá más problemas para comprender al niño.

Si tu hijo está aprendiendo dos idiomas, asegúrate de que los practique mucho y de forma constante. Háblale en tu lengua materna para darle el mejor ejemplo.