A partir de los 24 meses de edad, comenzarás a notar que las habilidades cognitivas y verbales de tu hija se han desarrollado tanto y tan rápido que ahora se interesa mucho por saber cómo funcionan las cosas, especialmente cómo se asocian o relacionan entre sí. De hecho, para este punto tal vez ya te hayas acostumbrado a escuchar 1,000 veces al día la pregunta «por qué» y hasta sueñas con ella. Aunque a veces es complicado o pesado contestar a todas las preguntas de un niño durante todo el día, las respuestas que reciben son muy valiosas para ellos porque estas son su fuente principal de información para entender el mundo.

desarrollo de tu bebe

Según las guías sobre el desarrollo en la primera infancia publicadas por la Academia Americana de Pediatría, los interminables «por qués» de tu hija le sirven para estimular las habilidades cognitivas que necesitará para resolver problemas y pensar en conceptos y categorías abstractas.

De hecho, muchos psicólogos cognitivos se han preguntado cómo es que las preguntas que hacen los niños contribuyen a su desarrollo. En 2007, Michelle Chouinard de la Universidad de California analizó el modo en que los niños formulaban sus preguntas y qué hacían con el nuevo conocimiento adquirido. Descubrió que los niños de entre 2 y 5 años efectivamente preguntan con la intención de entender algo, no solo lo hacen para llamar la atención del adulto en un momento dado. También descubrió que el tipo de preguntas de los niños y la complejidad de lo que consideran una respuesta adecuada cambia con el tiempo. Los niños mayores tienen habilidades conceptuales y de pensamiento abstracto mucho más desarrolladas y eso les permite buscar respuestas que van más allá de una mera descripción. De hecho, preguntan por las relaciones de causa y efecto. Increíble, ¿no?